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44 LUNES 4 7 2005 ABC Sociedad Misión Deep Impact Kennedy Space Center El impacto se produjo esta mañana contra el núcleo del cometa Tempel 1 Una sección de la sonda, chocó 34 horas después de haberse separado de la nave matriz de la misión, abriendo un cráter de 100 metros de ancho. El acontecimiento entero fue fotografiado y estudiado por la sección restante, la sonda de sobrevuelo, así como por telescopios en la Tierra y en órbita terrestre 3 1 Lanzamiento: 1 de enero 2005 Un cohete Delta II pone a las dos naves de la misión más allá de la órbita terrestre y en dirección hacia el cometa Lanzamiento del módulo de impacto El 3 de julio de 2005, un día antes de la colisión, la nave matriz dirige telescopios de alta precisión hacia Tempel 1 y suelta el módulo de impacto 2 Viaje de 7 meses Durante el acercamiento al cometa, se chequean los sistemas de la nave y se corrige la trayectoria Módulo de impacto Infografía: Carlos Aguilera Javier Aguilera Cometa Tempel 1 Trayectoria Dos imágenes del cometa Tempel 1 obtenidas por el Hubble. En ellas se aprecia un gran chorro de materia hacia el espacio A primeras horas de esta mañana estaba previsto el histórico encuentro entre el módulo suicida de la misión Deep Impact y el cometa Tempel 1. Se trata de la primera colisión cósmica provocada por el hombre Qué es un cometa Más allá de los planetas exteriores, millones de frías rocas de todos los tamaños forman un gigantesco anillo de material que nunca llegó a condensarse en planetas. Es lo que conocemos como nube de Oort Tan antiguos como el propio Sistema Solar, muchos de estos fragmentos helados chocan entre sí, rebotando en todas direcciones. La mayoría se pierde más allá de los confines de nuestro sistema planetario. Otros quedan atrapados en órbitas caprichosas e irregulares, que a menudo se cruzan con la de los grandes planetas, incluída la Tierra. Al acercarse al Sol, su hielo se derrite y forma colas espectaculares. Saber de qué están hechos es una de las mayores obsesiones de los astrónomos. Sesenta telescopios seguirán a Deep Impact desde la Tierra TEXTO: JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Si usted está leyendo estas líneas después de las ocho de la mañana, todo habrá terminado ya. Y se sabrá con toda exactitud si el primer contacto de una nave construida por el hombre con un cometa, el Tempel 1, ha tenido, o no, el éxito esperado. Hasta última hora de la tarde de ayer, sin embargo, los astrónomos se limitaban a expresar su confianza de que todo saliera según lo previsto, aunque algunos expresaban abiertamente sus dudas. Y es que hasta hoy, cuando se analicen los primeros datos, no podremos saber con exactitud de qué está hecho el núcleo de ese cometa de nueve kilómetros de largo y cuatro y medio de ancho que da una vuelta entera alrededor del Sol cada cinco años y medio. Esa composición desconocida es, precisamente, la clave que hará que el módulo de impacto provoque (haya provocado ya) un cráter de cien metros de diámetro y veinte de profundidad, con abundante eyección de material del núcleo del cometa o que, sencillamente, sea (haya sido ya) engullido por éste sin máyores consecuencias y sin liberar material alguno que los astrónomos puedan analizar. Sesenta observatorios Durante todo el día de ayer, los responsables de sesenta grandes observatorios astronómicos en veinte países diferentes, entre ellos España, trabajaron duro para poner a punto sus instrumentos científicos y no perder detalle de este encuentro histórico. Los mayores telescopios del hemisferio norte de la Tierra, desde donde fue visible el impacto, han sido una pieza fundamen- tal, junto a los satélites de observación en órbita, como el Hubble, para recoger y analizar los datos de la colisión. La nave, en efecto, sólo ha contado con 800 segundos para recoger datos e imágenes después de que su módulo suicida alcanzara el objetivo. Más allá de ese tiempo, tanto las órbitas de los dos objetos (alejándose una de otra) como la rotación misma del núcleo cometario, ocultando el lugar del choque, hicieron imposible la obtención de nuevos datos de utilidad in situ Entre los telescopios terrestres, los mejor situados (y de los que se esperan mejores imágenes de la colisión) son los instalados en el norte de Chile, según afirmaciones de un portavoz del Observatorio Europeo Austral (ESO) De hecho, tras el impacto, el polvo y el gas liberados han entrado en contacto con la luz solar por primera vez y es posible que la mejor visibilidad no se produzca hasta varias horas más tarde, justo en el momento en que los observatorios citados disfruten de una posición privilegiada. Mientras los astrónomos se preparaban en tierra, allí arriba todo marchaba ayer según los cálculos previstos y, en su día de vuelo número 171, la nave Deep Impact liberaba con éxito su proyectil, del tamaño de una lavado-