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ABC LUNES 4 7 2005 Madrid 37 CONCEPCIÓN DANCAUSA Presidenta de la Asamblea de Madrid La reforma del Estatuto en Madrid sólo se hará por consenso y dentro de la Constitución MADRID. Concepción Dancausa llegó a la Presidencia de la Asamblea en el momento político más difícil de la historia de la Comunidad de Madrid, cuando Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez traicionaron a los suyos y causaron un auténtico terremoto. En dos años, el recuerdo sigue vivo en esta Cámara, pero nada más. Ahora, la normalidad lo invade todo. Acaba de terminar un curso parlamentario tenso, marcado por la nueva situación política en España. En su despacho de Vallecas, Dancausa desmenuza lo que ha sido este periodo de sesiones. ¿Qué nota pone a sus señorías, una vez acabado el curso político? -Este curso ha habido una intensa actividad por parte de los diputados, lo que ha hecho que la Asamblea sea el centro del debate político en Madrid. Les pondría un 8 o un 9. ¿Hay talante en esta Asamblea? -Hay una buena relación entre unos y otros, dentro de que el debate político es apasionado y caliente. ¿En qué se ha notado aquí el cambio de Gobierno en La Moncloa? -Se ha notado en que se han tratado muchas iniciativas para reclamar y poner en cuestión la política que corresponde al Gobierno de la Nación y que afecta a la Comunidad de Madrid. Por ejemplo, en materia de presupuestos. ¿Y quién hace más oposición ahora en Madrid, el PP o el PSOE? -La oposición en la Comunidad de Madrid la hace el PSOE, y la oposición en el Gobierno de la Nación la hace el PP, lo que ocurre es que las cuestiones están conectadas. Si, por ejemplo, el Gobierno no destina suficientes presupuestos para la Comunidad de Madrid, y así lo entiende el PP, tiene que traerlo a la Asamblea, porque es lógico que ese tema se debata en el centro de la actividad política de Madrid. ¿Tendrá Madrid un nuevo Estatuto esta legislatura? -Lo que se sabe es que en la Comunidad de Madrid partimos de un buen principio, y es que el PP y el PSOE quieren que cualquier cambio se haga por consenso, dentro de lo que establece la Constitución y manteniendo la solidaridad interterritorial de la nación. ¿Pero Madrid quiere más autogobierno, aunque sea dentro de los límites de la Constitución? -Madrid lo que pide es que lo que se haga sea por consenso. Madrid ha asumido en los últimos años las competencias más importantes, como son las de sanidad, educación y justicia. Pueden quedar otras, que no son menores, pero que desde luego no son lo que plantean los ciudadanos en la calle. ¿Usted también piensa que esta Comunidad está castigada y asfixia- La temperatura política ha subido varios grados en el Parlamento regional desde el cambio del Gobierno de la Nación. Y esto no acaba más que empezar TEXTO: MARIANO CALLEJA FOTO: SIGEFREDO El debate más duro en este periodo de sesiones probablemente ha sido el del hospital de Leganés Para que los madrileños se sientan más identificados con la Asamblea hace falta que la conozcan más da por el Gobierno de Zapatero? -Yo no soy quién para decir eso. Lo que escucho en la Asamblea es que hay una demanda por parte del PP, en la cual, con datos y cifras, se pone de manifiesto que hay menos inversiones para Madrid que en años anteriores. -El Senado acaba de regular el uso de las lenguas cooficiales en varios casos. ¿Qué le parece? -Es un problema que afortunadamente no tenemos en Madrid. A mí me parece que el hecho de tener una lengua propia es una riqueza, pero que la lengua no se puede utilizar como un ele- mento de enfrentamiento. ¿Le parece sensato que el Senado se gaste 25.200 euros anuales para ampliar el uso de las lenguas cooficiales? -No, yo creo que en el Senado hay que hablar en el idioma común, lo que no exime de la libertad de expresión de otras lenguas, pero hay que ser prácticos y tratar de entenderse. ¿Qué le falta a la Asamblea para que los madrileños se sientan identificados con ella? -Pues conocerla más. Llevar las instituciones a un barrio como Vallecas, donde no hay ninguna otra, es un signo de querer implicar a este barrio. Me parece una zona espléndida. Pero tiene el inconveniente de que no es un lugar de paso, y eso es una dificultad para que los ciudadanos la conozcan. Por eso estoy empeñada en que cada vez nos visiten más personas. ¿Cuál ha sido el debate más duro en este curso que termina? -En esta etapa, probablemente el debate sobre el hospital de Leganés. ¿Cree que se ha cerrado el caso? -Yo creo que está en los tribunales, y habrá que esperar a ver qué dicen, puesto que aquí el debate ya se ha producido de una manera muy intensa. -Si se votara aquí una ley como la de los matrimonios homosexuales, ¿cuál sería el resultado? -Conociendo la postura del Grupo Popular, que es el que tiene la mayoría parlamentaria, evidentemente sería el rechazo. Yo siempre he estado a favor de que las parejas homosexuales tuvieran los mismos derechos que el matrimonio, pero no estoy a favor de que se iguale, porque son dos instituciones distintas. Por poner un ejemplo, la compra- venta y la permuta tienen el mismo resultado, pero son dos figuras jurídicas distintas. ¿Y en esos derechos incluye las adopciones de niños? -Es que se confunde, porque la adopción es un derecho del menor, no de los padres, y por tanto el debate no está donde debería. Yo creo que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa. ¿Echa de menos la gestión? -A mí la gestión me gusta, porque tiene unos resultados muy tangibles. Aquí es menos visible, pero estoy satisfecha porque había una situación complicada y las cosas han ido bien. ¿A qué presidente parlamentario le gustaría parecerse? -Es difícil. Federico Trillo ha sido un magnífico presidente de Congreso, que ha demostrado su formación jurídica, pero también ha habido otros con capacidad de generar consenso, como Esperanza Aguirre. Quizás Landelino Lavilla reúna las dos cuestiones.