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32 Internacional LUNES 4 7 2005 ABC La marea islamista se abre paso en Marruecos Los atentados de Casablanca hicieron saltar todas las alarmas y el miedo al integrismo b El islamismo pisa fuerte en el país magrebí, del oficialista Partido Justicia y Desarrollo a los radicales salafistas, pasando por el populista Justicia y Espiritualidad LUIS DE VEGA. CORRESPONSAL RABAT. Los últimos acontecimientos han hecho que los movimientos de orientación islamista marroquíes se sigan con lupa tanto dentro del Reino como desde el exterior. Al terremoto a escala planetaria que supusieron los ataques del 11- S hay que sumar una fecha que resulta clave a nivel interno: los atentados de Casablanca del 16 de mayo de 2003. Ese día marcó un antes y un después para todos los grupos- -violentos o no- -que tienen como referente el Islam en Marruecos. Aún hoy, con la resaca del 11- M en Madrid y las últimas detenciones en España, este país magrebí sigue siendo centro prioritario de atención. El fenómeno se sigue con especial atención desde las instancias de poder del régimen de Mohamed VI, con el que los islamistas mantienen relaciones de amor- odio. Pero reducir a terrorismo el espectro islamista de un país de treinta millones de habitantes sería una simplificación incorrecta. En el extremo más oficialista se encuentra el Partido Justicia y Desarrollo (PJD) presto a condenar cualquier acción terrorista. Esta formación, de igual nombre y tendencia que la que ocupa el Gobierno en Turquía, acepta las reglas del juego político dictadas por el majzén (entorno del Palacio Real) Eso incluye la imposición de no presentarse en muchas de las circunscripciones para no convertirse oficialmente en la fuerza mayoritaria. No cabe la más mínima duda de que si el PJD luchara de igual a igual sería el claro vencedor. De momento son la tercera fuerza y juegan el papel de oposición frente la coalición de gobierno integrada por los nacionalistas del Istiqlal y los socialistas de la USFP. Una salafista del grupo Ennassir durante un acto de protesta para reclamar la liberación de los presos islamistas LUIS DE VEGA Reducir a terrorismo el espectro islámico del país es una incorrecta simplificación El grupo con más apoyo popular niega al Rey el papel de Comendador de los Creyentes Los salafistas, de inspiración wahabí saudí, son los más radicales y violentos de que el PJD debe primero darse a conocer y ser comprendido no sólo por las partes políticas marroquíes, sino también por los vecinos europeos. Tememos que la aparición de nuestro partido tenga consecuencias negativas sobre el proceso democrático Así se expresaba el secretario general del partido, Salahedin Othmani, en una entrevista en marzo pasado con ABC, en la que no se refirió a imposiciones desde el majzén y no dudó en expresar su respeto a la figura del Monarca. Para allanar el terreno, Othmani encabezó recientemente la delegación del PJD que mantuvo importantes y diversos contactos en España. No hay que olvidar que se trata del islamismo más moderado. Tal vez por saberse demasiado observados, entre sus miembros no queda muy claro si hay que tener la sharia (ley islámica) como objetivo final. Además, su aceptación del papel todopoderoso que representa el Rey, incluso en el plano religioso, les hace un tanto particulares frente a otras formaciones más estrictas en sus postulados. Justicia y Espiritualidad Tal es el caso del tolerado pero no legalizado movimiento Justicia y Espiritualidad, nacido en 1987 de la mano del jeque Abdesalam Yasín. Es, con diferencia, el grupo islamista con mayor apoyo popular en Marruecos. A diferencia del PJD no reconocen el papel de Mohamed VI como Comendador de los Creyentes máxima e indiscutible autoridad religiosa, y se mantienen apartados del juego político. Nadia Yasín, hija del jeque y portavoz oficiosa del movimiento, dejó claro en una entrevista con este corresponsal, qué es lo que les separa del PJD. Las diferencias son enormes. El único punto en común es que llevamos el apelativo de islamista, pero en el terreno político estamos en las antípodas. Ellos no cuestionan la naturaleza del poder en relación al majzén Han optado por integrarse en el sistema porque parten de la base de que así podrán cambiar algo de la política marroquí, pero nosotros no creemos en eso. La mejor forma de suicidarse políticamente es integrase en el sistema Esta mujer, rara excepción por el papel que desempeña, ocupa hoy las páginas de los diarios y los semanarios de Marruecos por haber puesto en entredicho a la Monarquía, pilar del Reino junto a la unidad territorial. Yasín tiene pendiente un juicio- -el pasado martes se aplazó sin fecha- -por decir que es partidaria de una república, lo que ha hecho temblar los cimientos de esos pilares incuestionables El poder del partido volvió a quedar patente ese día con la llegada al tribunal de la acusada al frente de cientos de barbudos y mujeres con jiyab (pañuelo) junto con medio centenar de abogados defensores. Pero más allá del PJD se encuentran los islamistas que más preocupan en materia de seguridad. Se trata de las corrientes más radicales, que a veces recurren a la violencia como forma de imponer sus ideas. Son los salafistas, cuyo ascendente es el wahabismo rigorista saudí. Tras varios años en los que se consideraba un movimiento minoritario sin poder, todo cambió cuando una docena de terroristas suicidas cometieron los atentados de Casablanca del 16 de mayo de 2003, causando casi medio centenar de muertos. Elecciones legislativas en 2007 Aún lejos de los comicios parlamentarios de 2007, no parece que vaya a haber cambios sustanciales. Quizá la duda que resolver es si tras esas elecciones los islamistas aceptarían ocupar alguna de las carteras del Ejecutivo. Para muchos el papel que desempeñan en la oposición es demasiado cómodo y contar aunque fuera con un pequeño porcentaje del gobierno les situaría en el ojo del huracán. Pero todo depende de si el Rey quiere que den ese paso. Una hipotética victoria del PJD no sólo pondría nervioso al poder marroquí, sino que se vería con preocupación en Occidente, especialmente sensible a lo que huele a islamismo. Incluso desde dentro del partido se llega a reconocer que ese pacto para recortar sus resultados es necesario. Limitar la participación es una decisión voluntaria. Somos conscientes Temor en Palacio Marruecos aprobó una nueva ley antiterrorista, muy criticada por sus excesos, bajo la que se ha encarcelado a varios miles de personas y se han dictado una docena de penas de muerte. Un millar de presos salafistas pusieron en jaque al gobierno durante una huelga de hambre el pasado mes de mayo, durante la que uno de ellos murió. Pedían mejoras carcelarias y la revisión de las condenas o la libertad. En todos estos meses en los que Marruecos ha dejado de ser el remanso de paz que muchos creían, han vuelto a saltar los nombres de grupúsculos como Takfir wa- Hichra (Redención y Expiación) Assirat al- Mustaquim (Camino Recto) o el ya archiconocido Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM) tentáculo en Europa y Marruecos de Al Qaida y relacionado con los atentados de Casablanca y de Madrid.