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8 Opinión LUNES 4 7 2005 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. POLÍTICA DE DROGAS Y PLACEBOS U NA de cada veinte personas consumió ilegalmente algún tipo de drogas el año pasado. El número de consumidores alcanzó los 200 millones de personas, el 5 por ciento de la población de 15 a 64 años. El gasto total alcanzó los 266.000 millones de euros. El dinero desembolsado para el consumo de drogas supera el PIB del 90 por ciento de los países del planeta. Son datos que acaba de LUIS IGNACIO revelar la OrPARADA ganización de la ONU para el Control de Drogas y la Prevención del Delito. Los filósofos, los poetas y los moralistas nos enseñaron que la felicidad sólo se alcanza con la sabiduría, el trabajo y el sacrificio. Pero llegaron los bioquímicos y nos descubrieron que no es más que un equilibrio entre neurotransmisores, hormonas e impulsos electromagnéticos que puede ser modificado mediante determinadas drogas. Las más duras son capaces de actuar sobre el complejo entramado psicosomático de las percepciones y las sensaciones, modificar la conducta y la personalidad, crear supuestos paraísos artificiales. La ONU debería informarnos también de que, en política, hay drogas blandas como la revisión salarial en función de la inflación pasada, la aportación a la Seguridad Social de los inmigrantes, la financiación heterodoxa del déficit público. Y decirnos que hay drogas duras como la financiación de la agricultura, el déficit energético por miedo a la energía nuclear, la subida de los tipos de interés, que generan dependencia y toxicopatías, crean problemas de integración social y llevan a la ruina física e intelectual. Debería decirnos, además, que hay placebos, ya saben, sustancias inactivas que con apariencia de medicamento llegan a producir efectos curativos por simple sugestión cuando el enfermo desconoce que no puede producirle ningún efecto. Eso ocurre, por ejemplo con la utilización sectaria de unas televisiones públicas ruinosas, la subvención a la vivienda, la manipulación política de los trasvases y la promulgación de leyes para agradecer votos. Agua de todos y para todos El Gobierno, según la opinión expresada por los cedentes y los receptores del reciente trasvase Tajo- Segura, no ha satisfecho a ninguno de los dos, más bien los ha enfadado, puede que hasta haya abierto una nueva brecha entre españoles. Entre hermanos parece que nos queremos cada día menos. Qué penoso. Es triste y desilusionante. La lluvia cae donde la naturaleza quiere y por su capricho la lleva por los cauces que abre en la tierra. Los extremeños, en este caso, reciben agua de tierras lejanas. Los levantinos piden también aguas de otras tierras. Nuestros gobernantes no les han sabido explicar, ni convencer con su decisión. Creo que nuestros gobernantes tienen que aprender también a educarnos en saber administrar las riquezas y carencias de que disponemos y, en consecuencia, hacernos solidarios unos con otros. Manuel Villacieros. Madrid. Derecho a cambiar de idea Poco antes del 14 de marzo de 2004, Rodríguez Zapatero manifestaba a los ciudadanos que no formaría gobierno si el PSOE no era la lista más votada. Hace unos días, mientras Touriño celebraba la derrota de Rajoy, el BNG ponía precio a su victoria: 21.000 millones de euros, la deuda contraída por España con Galicia. No sé qué opinaran de esto los miles de ciudadanos que desinteresadamente y, arriesgando su salud, marcharon hace unos años a retirar chapapote mientras los parroquianos observaban atónitos. Ante esto me gustaría plantear unas preguntas: ¿Qué interés tienen tanto el PP como el PSOE en mantener la actual Ley Electoral? La democracia consiste en el derecho que tenemos los ciudadanos a cambiar de idea; es decir, que la democracia ha de contemplar que sea totalmente ético y razonable que un votante de Aznar lo sea en la legislatura siguiente de Zapatero, así como que, un votante de Zapatero lo sea en la siguiente del PP o cualquier otro partido que respete las reglas del juego democrático. Lo que no es ético, ni razonable, es que Carod gobierne cuando el treinta y tantos por ciento de los ciudadanos ha votado a Rajoy, y el cuarenta y tantos a Zapatero. Esta bien que, basándose en el principio de igualdad de trato, existan leyes que intenten llegar a la igualdad a través de la discriminación positiva de los más desfavorecidos, pero, si dicha ley la aplicamos a la democracia, ésta pierde todo su sentido, ya que dicha actitud niega el derecho al ciudadano a cambiar de idea, vote a quien vote gobernará Carod. ¿En qué escuela de ciencias políticas le han enseñado a sus señorías, los políticos, que federalismo y nacionalismo son la misma cosa? O, dicho de otro modo, ¿qué pintan en el federalismo las deudas históricas? Manuel Martínez Fernández. Almería. ¿Quiénes son los intolerantes? Algunos, que pensamos que las parejas formadas por personas del mismo sexo son totalmente respetables y, a la vez, que el matrimonio y la familia son otra cosa, estamos siendo agredidos últimamente por supuestos defensores de los derechos humanos, que desconocen que la libertad de opinión es uno de ellos. Si al principio de la semana, Pedro Zerolo, responsable de Movimientos Sociales del PSOE, nos denominaba a los que así pensamos ultraconservadores y partidarios del apartheid el viernes la cantante del grupo Amaral, en su recital de Madrid, nos comparó con los que quemaban en la hoguera a los que defendían que la tierra era redonda. Se pueden pervertir conceptos y significados, como los de las palabras familia y matrimonio pero de momento los de la palabra intolerancia permanecen intactos. Estos dos personajes, y otros muchos, están mostrando en estos días la suya. Carlos Gismera. Madrid. Es decir, los puntos conseguidos por trabajar en hospitales públicos de la Unión Europea valían igual que los de Andalucía. Así era hasta hace poco, pero con el nuevo tratado pasamos a valer la mitad, somos ciudadanos de segunda. Esta norma, que tiene carácter retroactivo, quiere volver a baremar lo que ya estaba baremado. Enfermeros que volvieron a Andalucía con buenas expectativas de trabajo pasan otra vez por la pena del desempleo. Solos, a kilómetros de casa, sin que nadie nos apoye, las distancias se alargan. Nunca Andalucía quedó tan lejos. Miles de enfermeros que por ser valientes se les recompensa de este modo. Todos saben que es anticonstitucional, pero de momento va a continuar. Tendremos que ir a los tribunales. Desde aquí pido solidaridad con este colectivo al que le han cambiado las condiciones del día a la noche. Europa unida pasa por todos menos por los enfermeros emigrantes andaluces, que se encuentran en desventaja con otros de otras comunidades autónomas. Patricia Pérez González. Sevilla. Enfermeros de segunda Hace unos meses se firmó un tratado en Sevilla sobre la unificación de las bolsas de contratación en el sistema andaluz de salud. Ese tratado tiene ventajas, pero hay un apartado referente a los enfermeros emigrantes que trabajan en hospitales públicos de la Unión Europea que ha caído en este colectivo como un jarro de agua fría. Hace mucho tiempo que Europa se beneficia de los diplomados en Enfermería andaluces, al igual que del resto de España. Ellos, tras intentos vanos de encontrar empleo en su tierra, se marchan, como antiguamente se hacía, a la aventura extranjera. Muchos parten convencidos de su regreso; con esperanza y decisión de quien tiene los mismos derechos que los que trabajan en Andalucía, porque así lo recogía un decreto ley que nos garantizaba esa igualdad. La sanidad cada vez menos pública Quiero agradecer al Hospital Clínico de Barcelona por el excelente trato humano y personal recibido después de llegar con un cólico nefrítico y retorcerme de dolor. Tan sólo me hicieron esperar casi dos horas antes de proporcionarme una medicación. Y yo tuve suerte, porque otros pacientes estuvieron esperando en los pasillos durante bastante más tiempo. También les doy las gracias de parte de mi madre, que en las casi cinco horas que pasé en el hospital nadie se preocupó de atender a sus peticiones de saber cómo me encontraba. El otro día leí en los periódicos que los trabajadores de la sanidad pública disfrutan por contrato de sanidad privada. No entiendo la razón... Si lo hacen muy bien. Me parece un poco injusto y poco profesional rechazar la atención que ellos mismos dan. Por algo será, ¿no? Eduardo Cassano. Barcelona.