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4 Opinión LUNES 4 7 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil MALESTAR EN LA CÚPULA MILITAR C CARTAS SOBRE LA MESA E L lendakari parece dispuesto a retomar protagonismo jugando las mismas cartas que está utilizando el presidente del Gobierno, pero con una diferencia sustancial: las ha puesto encima de la mesa. La evolución de los acontecimientos está deparando situaciones paradójicas, difíciles de prever hace pocos meses. La última es que sea Ibarrexte quien dé una lección de transparencia al jefe del Ejecutivo reconociendo, como hizo ayer en una entrevista en el diario Deia que el Gobierno de Vitoria está hablando con Batasuna. Y añade el lendakari: También el PSOE lo está haciendo La convicción del lendakari al hacer esta afirmación es más que un indicio de que cuenta con información fidedigna, y aunque los socialistas sospechen de los medios empleados para obtenerla, deberían asumir que no bastan desmentidos de tercera fila y que ya es hora de luz y taquígrafos. El nacionalismo, nuevamente, demuestra que tiene claros sus objetivos, que sabe qué hacer para alcanzarlos y que no tiene más escrúpulos que los necesarios para poder sentarse a dialogar con una formación- -Batasuna- -que está integrada en la estructura de ETA. Ya se sabía quela aventura vasca de Rodríguez Zapatero era arriesgada, pero es probable que el presidente del Gobierno no contara con que Ibarretxe fuera a competir con él empleando los mismos argumentos y tácticas. Si el Gobierno legaliza a la izquierda proetarrafrenando la Ley de Partidos frente al Partido Comunista de las Tierras Vascas, Ibarretxe se procura sus votos- -blanqueados por el Ejecutivo central- -en el Parlamento de Vitoria. Si el Gobierno escarcea bajo la mesa con Batasuna, Ibarretxe reconoce públicamente que negocia con Otegi y compañía. Si el Gobierno aplaza el diálogo con ETA hasta que cese la violencia, Ibarretxe sube el listón y exige, además del fin del terrorismo, el cese de la kale borroka Y si se añade que socialistas y nacionalistas han dado por superado el Estatuto de Guernica- -Patxi López no se ha cansa- do de repetirlo en los últimos meses, hasta en el discurso de investidura en la Cámara vasca- que comparten la idea de que hay que constituir una mesa de partidos para la normalización política y que ambos han rehabilitado a la izquierda abertzale, la conclusión es que el PSOE le ha hecho al PNV gran parte del trabajo sucio que el nacionalismo necesitaba para dar oxígeno a ETA, afianzar cuatro años más su poder político y consolidar su estrategia soberanista. Ahora que tan severamente se ha juzgado la política informativa del anterior Gobierno popular en relación con el 11- M, el actual Ejecutivo socialista está perdiendo su crédito en esta hipotética fase de final dialogado de ETA porque no informa y quiere que la opinión pública se comporte como una comunidad de creyentes. Zapatero, jugando al peligroso papel de depositario de grandes secretos, pide confianza, pero él no se la da al PP, su aliado inevitable en toda política antiterrorista, ni a las víctimas, ni siquiera a sus compañeros de partido. Tratándose de ETA, un Gobierno no puede solicitar cheques en blanco para cambiar certezas por incertidumbres, menos aún cuando la anterior política de unidad entre el PSOE y el PP, transparente y bajo control democrático, estaba dando tan buenos resultados; y cuando la continuidad de los atentados etarras- -tres coches bomba en Madrid, en cuatro meses- -impugna la ilusión de que nos hallemos ante una fase esperanzadora. La solución no es cambiar la realidad para acomodarla a un gestión improvisada de los acontecimientos. Batasuna es ETA, y si esta identificación consta en una sentencia firme del Supremo, el Gobierno socialista debe acatarla pura y simplemente. Y hacer estallar coches bomba en Madrid es terrorismo, a secas, no violencia contenida ni eufemismos similares. Cuando ETA, por un lado, y el PNV más soberanista, por otro, han podido tomar la iniciativa paralelamente frente al Gobierno de la nación, es muy difícil convencer a los ciudadanos de que realmente ha habido un cambio a mejor. OMO informamos en páginas de Nacional, la cúpula militar ha hecho llegar su malestar por el hecho de que se haya filtrado a algún medio de comunicación un documento elaborado por los jefes de los Ejércitos para el ministro de Defensa. En él se quejaban por los reproches que les dispensó Trillo a cuenta del caso del Yak- 42. Alertan los responsables operativos de las Fuerzas Armadas del peligro de mezclar a los profesionales castrenses en el debate político. Razonable parece el malestar, pues la vulnerabilidad del procedimiento de sigilo que debe acompañar los trabajos que elaboran terminará por reflejar una desconfianza que podría afectar a su función. Resulta inquietante que los análisis confidenciales tarden apenas veinticuatro horas en aparecer en los medios, con entrecomillados y precisiones de todo tipo, y siempre que sirvan para avalar la versión del Gobierno socialista. En su queja, la cúpula militar deja claro que no quiere sentirse utilizada o servir de arma arrojadiza en querellas de partido, pues no sólo las leyes, sino también el sentido común consagran la independencia del estamento militar, cuyo único cometido es servir a los intereses de España y de los españoles. En ningún caso debería darse la tentación de contravenir esta sagrada norma con el fin de reclutar a los militares en apoyo del Gobierno. EXPECTACIÓN OLÍMPICA José Bono EFE F ALTAN pocas horas para que el Comité Olímpico Internacional adopte la esperada decisión acerca de la sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Ya está en Singapur una delegación española del máximo nivel, bajo la presidencia de Su Majestad la Reina, en la que se integran los más altos representantes de las tres administraciones implicadas: José Luis Rodríguez Zapatero (a la altura de las circunstancias en el apoyo a esta candidatura) Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz- Gallardón. La expectación es enorme porque toda España- -anécdotas menores al margen- -se ha volcado en el apoyo a la capital, como en su día lo obtuvo Barcelona y lo mismo que todos estamos con Valencia, con Zaragoza o con cualquier otra ciudad encargada de organizar eventos de alcance mundial o continental. La sociedad se mueve con frecuencia por razones muy diferentes del interés partidista y, en este caso, queda demostrado que hay proyectos comunes capaces de suscitar la solidaridad y poner en marcha el espíritu colectivo. De hecho, entre los deportistas que acuden a Singapur hay madrileños, como Raúl González, pero también grandes figuras procedentes de otros lugares de España, como Pau Gasol o Miguel Induráin. Es muy destacable, asimismo, el papel que ha desempeñado Juan Antonio Samaranch, persona de máximo prestigio en el movimiento olímpico. Sea cual sea el resultado, la candidatura de Madrid 2012 merece una valoración muy positiva. La capital de España está compitiendo en pie de igualdad con los rivales más difíciles que cabe imaginar. Londres, Moscú, Nueva York y París, citadas, por ahora, en orden alfabético, son metrópolis de primer rango universal y, por utilizar un dato objetivo, representan a cuatro de los cinco países que cuentan con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y todos ellos se sentarán esta semana en Escocia alrededor de la mesa del G- 8. Los informes sobre Madrid han sido excelentes en todas las instancias. La ciudad ha respondido al reto con eficacia y entusiasmo; basta recordar, por ejemplo, la gigantesca bandera olímpica desplegada recientemente. El alcalde anterior y el actual, cabezas visibles de los equipos organizadores, han demostrado la capacidad de Madrid para llevar adelante actividades deportivas del más alto nivel y, en definitiva, han conseguido involucrar a todos los sectores sociales y económicos en un objetivo apasionante. Pase lo que pase en Singapur, Madrid ha dado ya un salto cualitativo en su proyección internacional y ha conseguido transmitir una ilusión fundada a millones de personas, que apoyan una candidatura que merece por todo tipo de razones alcanzar el éxito. A estas alturas, realizado el trabajo técnico de forma tan brillante, la suerte está casi echada y a expensas de un veredicto donde, con toda seguridad, también contarán la política y la geoestrategia. SE DISPARA LA DEUDA DE LAS AUTONOMÍAS A deuda de las comunidades ha alcanzado un nuevo máximo histórico de 54.042 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone el 6,3 por ciento del PIB y un incremento del 7,9 respecto al mismo periodo del año anterior, según el Banco de España. Cataluña (13.184 millones) encabeza la clasificación de manera muy destacada, seguida de Madrid, Valencia y Andalucía. El Gobierno está en la obligación de hacer ver la necesidad de que limen este voraz endeudamiento. Se trata de una tarea esencial, más importante a largo plazo que cualquier reforma estatutaria. Asumidas las competencias, culminada en gran parte la descentralización, la tarea pendiente es administrar con criterio el dinero y hacer compatible su desarrollo con los recursos reales. L