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ABC DOMINGO 3 7 2005 Los domingos 71 AP Mire el sistema escolar de Occidente. ¡Los alumnos no saben historia! ¡No saben quién era Churchill! islámica no se da sólo en un sentido físico, sino también en el ámbito mental y cultural. El servilismo con los invasores ha envenenado la democracia, con obvias consecuencias para la libertad de pensamiento y para el propio concepto de libertad Semejantes palabras- invasores invasión colonia Eurabia -son de una profunda e inmensa incorrección política; y uno está tentado a creer que es su tono, su vocabulario, y no necesariamente el fondo o su mensaje básico, lo que ha suscitado la ira del juez de Bérgamo (y la ha convertido en un elemento tan radiactivo a ojos de las elites culturales europeas) Pesimismo puro y descarado Las civilizaciones mueren por suicidio, no por asesinato escribió el historiador Arnold Toynbee, y estas palabras podrían perfectamente corresponder a Fallaci. Está sumida en la desesperanza respecto a Europa y su futuro: El aumento de la presencia de musulmanes en Italia y en Europa es directamente proporcional a nuestra pérdida de libertad Hay en ella un toque de Oswald Spengler, el filósofo y profeta del ocaso alemán, así como un atisbo de Samuel Huntington y su choque de civilizaciones. Pero ante todo sobresale su pesimismo, puro y descarado. Cuando le pregunto cuál podría ser la solución para evitar ese hundimiento de Europa del que ella habla, Fallaci se enciende como un fósforo. ¿Cómo se atreve a pedirme una solución? Es como pedirle a Séneca una solución. ¿Recuerda lo que hizo? Y enseguida dice zas, zas y hace ademán de cortarse las venas. ¡Se suicidó! Séneca fue acusado de participar en un complot para asesinar al emperador Nerón. Sin que se celebrara un juicio, Nerón le ordenó matarse. Parece que Fallaci viera en el islam la sombra de Nerón. ¿Qué podía hacer Séneca? pregunta, con un apreciable encogimiento de hombros. Sabía que acabaría de esa manera, con la caída del Imperio Romano. Pero no podía hacer nada Ahora, la inminente caída de Occidente, tal y como ella la ve, atormenta a Fallaci. Y tanto como esa caída, lo que la atormenta es la forma ciega en que Occidente avanza hacia el precipicio que ha escogido. Mire el sistema escolar que hay ahora en Occidente. ¡Los alumnos no saben historia! No la saben, por amor de Dios. ¡No saben quién era Churchill! En Italia, ¡ni siquiera saben quién era Cavour! (en referencia al conde Camillo Benso di Cavour, el padre conservador, junto con el radical Garibaldi, de la actual Italia) Fallaci, extrañamente reverente, hace una pausa para reflexionar sobre el hombre y sobre la pregunta de adónde han ido todos los conservadores de Europa. Al principio, me sentí desconsolada, y me preguntaba cómo es posible que no tengamos un Cavour, sólo un Cavour, uno. Era revolucionario, y desde luego no era de izquierdas. Italia necesita un Cavour; Europa necesita un Cavour Fallaci también se considera a sí misma revolucionaria porque hago lo que los conservadores de Europa no hacen, razón por la que no acepto que me traten como a una delincuente Confiesa llorar, a veces, por no ser veinte años más joven, y no estar sana. Si lo fuera, sacrificaría incluso mi tarea de escribir para entrar en política Aquí hace una pausa para encenderse un cigarrillo negro, y después tomar un sorbo de champán. El frío de la bebida la hace gesticular, pero, fortalecida, vuelve a su vehemente discurso, más claramente evocador de Oswald Spengler que en cualquier otro momento de nuestra entrevista. No puedes sobrevivir si no conoces el pasado. Sabemos por qué se han hundido todas las demás civilizaciones: por un exceso de bienestar, de riqueza, y una falta de moralidad, de espiritualidad (Cuando se refiere al bienestar habla, en realidad, de decadencia) En el momento en que abandonas tus principios y tus valores... en el momento en que te ríes de Benedicto XVI Soy atea, y si una atea y un Papa piensan lo mismo, debe de haber alguna verdad más allá de la religión esos principios, y de esos valores, estás muerto, tu cultura está muerta, tu civilización está muerta. Punto La fuerza con la que pronuncia la palabra muerto es asombrosa. Yo cojo mi copa de champán, como para apoyarme. Me siento menos sola cuando leo los libros de Ratzinger Le había preguntado a Fallaci si había algún líder contemporáneo al que admirara, y el Papa Benedicto XVI es evidentemente un hombre en el que ella deposita cierta confianza. Soy atea, y si una atea y un Papa piensan lo mismo, debe de haber algo de verdad. ¡Así de simple! Debe de haber en esto alguna verdad más allá de la religión Una época sin líderes Fallaci, que se hizo famosa entrevistando a numerosos estadistas (y a no pocos tiranos) cree que la nuestra es una época sin líderes. Dejamos de tener líderes a finales del siglo XX De George Bush sólo admite que tiene vigor y que es obstinado (en su libro es un cumplido) y audaz... Nadie lo obligó a hacer nada respecto a Terry Schiavo, ni a tomar postura respecto a las células madre. Pero lo hizo Pero su alma gemela es Ratzinger (como ella insiste en llamar al Papa) Juan Pablo II- Wojtyla -era un luchador, que hizo incluso más que Estados Unidos por poner fin a la Unión Soviética pero todavía no le perdona su debilidad hacia el mundo islámico. ¿Por qué, por qué fue tan débil? Las escasas esperanzas que tiene para Occidente descansan en su sucesor. Cuando era cardenal, el papa Benedicto XVI escribió frecuentemente sobre la condición europea (y occidental) El año pasado, escribió un artículo titulado Si Europa se odia a sí misma del cual Fallaci me lee lo siguiente: Occidente revela un odio hacia sí mismo, que resulta extraño y que no se puede considerar sino patológico; Occidente... ya no se ama; de su propia historia, ahora sólo ve lo deplorable y destructivo, mientras que ya no es capaz de percibir lo que tiene de grande y puro Ecco! dice. Un hombre que piensa como ella. Ecco! Pero no tengo claro si sus ojos reflejan triunfo o dolor. En cuanto al vilipendio contra el Islam, se niega a asistir al juicio que se celebrará en Bérgamo en junio de 2006. Ni siquiera sé si estaré viva el año que viene. Mi cáncer es tan malo que pienso que he llegado al final del camino. Qué pena. Me gustaría vivir no sólo porque amo profundamente la vida, sino porque me gustaría ver el resultado del juicio. Pienso que me declararán culpable Y entonces ríe. Con una risa amarga, por supuesto, pero ríe. THE WALL STREET JOURNAL 2005 Dow Jones Company, inc. George Bush Sobre el presidente de EE. UU. admite que tiene vigor y que es obstinado (en su libro es un cumplido) y audaz Juan Pablo II Hizo más que EE. UU. por poner fin a la URSS, pero fue muy débil con el Islam Europa y el Islam Europa ya es Eurabia una colonia del Islam, en el sentido físico y en el cultural