Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 3 7 2005 63 Los domingos Juegos 2012. Madrid ha trabajado 47.520 horas para conseguir el sí del COI. En 72 sabrá si lo tiene Tapete verde en la red. En España hay unos 70.000 aficionados al juego en internet. Y la tendencia es al alza de Oriana Fallaci se enfrenta a la cárcel por sus opiniones sobre el islam, pero no piensa callarse El veterano líder popular quiere encabezar la oposición en el Parlamento gallego. Queda por ver la decisión final del partido, enfrentado al desafío de buscarle un sucesor REUTERS Manuel Fraga En busca de su penúltimo papel POR MANUEL MARTÍN FERRAND Ha cruzado la historia española- -más de cinco décadas- -a caballo del poder. Hijo destacado del Régimen, organizó el centro derecha y le cerró el paso a la derecha extrema, lo que no fue poco. Y ahora, reiterado vencedor en Galicia, cierra el círculo de las paradojas como líder de la oposición en su Comunidad ientras acompañado por millares de camisas negras Benito Mussolini marchaba hacia Roma para exigirle al rey Víctor Manuel III su designación como jefe de Gobierno, en 1922, nacía en Villalba, en Lugo, Manuel Fraga Iribarne. Lo recuerdo porque, para mejor entender a los personajes de la Historia, y Fraga ha entrado ya en esa nómina, es bueno recordar el ambiente de su niñez. Según sea el punto desde el que M el espectador asista a la representación de la política española, Fraga puede ser entendido como un demonio para la izquierda o como un ángel benéfico para la derecha. Cualquiera de esas consideraciones resulta excesiva. Fraga es básicamente un producto de su tiempo. Cuando comienza sus estudios de Derecho en Santiago de Compostela, en 1939, que remataría en la Complutense con premio extraordinario en la licenciatura y el doctorado, en 1944, España es una nación hemipléjica tras una brutal guerra civil. El nuevo Régimen, el de Francisco Franco, se establece sobre una suerte de meritocracia que, en remedo de la excelencia orteguiana, abre un único camino para el protagonismo en la vida pública. Es algo que queda reservado para, siempre con el respeto a una cuota militar, los números uno de las oposiciones a los grandes cuerpos del Estado, catedráticos y demás notables. Fraga aprende el camino y, cons (Pasa a la página siguiente)