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62 Cultura LA NOCHE DE LOS CAVIA SÁBADO 2 7 2005 ABC El embajador de Portugal, José Filipe Moraes, Isabel Saraiva y Marcelino Oreja conversan animadamente Darío Valcárcel y Fernando R. Lafuente cambian opiniones durante el cóctel Nemesio Fernández- Cuesta Luca de Tena y Juan Manuel de Prada comentan la velada DISCURSO DEL PREMIO LUCA DE TENA EN LA ENCRUCIJADA ENTRE TRES CONTINENTES JOSÉ ANTONIO SARAIVA M ajestad; señora doña Catalina Luca de Tena, presidentaeditora de ABC; don Francisco Pinto Balsemão, que ha propuesto mi candidatura; ilustrísimo Jurado; distinguidos invitados; señoras y señores: Este año el Jurado ha creído conveniente premiar a un portugués- -y eso tiene un significado- Cuando pienso en España y Portugal me viene a la cabeza un libro de Elena Bonner, mujer de Andrei Sajarov, titulado Separados pero juntos Portugal y España están separados, pero están condenados a vivir juntos. Siempre seremos vecinos. Y tenemos un destino común. La condición de la Península Ibérica de estar situada en el extremo de Europa es cíclicamente objeto de lamentaciones. Somos- -se dice- -un espacio periférico, apartado de las grandes rutas que atraviesan el continente europeo. No soy del mismo parecer. La occidentalidad de Portugal y España no es una condena: es, por el contrario, un triunfo. Es verdad que Iberia está en el extremo de Europa. Pero, por ello mismo, se encuentra en la encrucijada de tres continentes: Europa, África y América. Y eso representa un enorme potencial: estratégico, económico, cultural, diplomático. Fue esta situación geográfica la que permitió que Portugal y España se repartiesen entre sí el planeta hace cinco siglos. Fue la misma que llevó a Portugal y a España a ser los precursores de la globalización, llevando la cultura europea a China y Japón, al norte y al sur de África, a los indios del Amazonas y Perú. Majestad. Ilustres invitados: Iberia no tiene una gran extensión territorial. Pero dispone de unas aguas territoriales cuya área es prácticamente igual a toda la superficie de la Unión Europea, es decir, al espacio que va desde nuestra costa atlántica a la frontera con la antigua Unión Soviética. Y usa dos lenguas que, entre las dos, son habladas por 600 millones de personas: el portugués y el castellano, si fuesen una sola, sería la segunda lengua más hablada del mundo, después del chino y antes del inglés. También por eso, en el campo en el que trabajo, la prensa, nosotros- -los periodistas portugueses y españoles- -tenemos el deber de dejar de pensar únicamente en función al espacio peninsular. Nuestra misión es ahora más amplia. Debemos considerarnos como periodistas de lengua portuguesa y de lengua española, lo que amplia considerablemente nuestro mercado potencial, pasando a integrar a todos aquellos que hablan nuestros idiomas, estén donde estén. Las nuevas tecnologías de la información, que cada día registran nuevos progresos, facilitan enormemente esta tarea, acortando las distancias. Majestades. Estimados invitados: En un momento en que la globalización está en pleno apogeo, sería una gran pérdida que los dos países que hace cinco siglos más contribuyeron a ella, desperdiciaran la simiente que entonces sembraron. En cada lugar donde se habla portugués, en cada lugar donde se habla castellano, existe una oportunidad para cada uno de nosotros: sea para difundir la cultura, sea para emprender un negocio. Lo que nos caracteriza dentro de Europa es nuestra occidentalidad, el sabor a mar, los lazos que nos unen a pueblos que, encontrándose a millares de kilómetros de nosotros, hablan milagrosamente nuestras lenguas. Todo ello forma parte de nuestra memoria y está en nuestros corazones. Ésta es nuestra diferencia. Sepamos valorarla siempre, manteniendo abierto de par en par el puente entre el pasado y el futuro. Antonio Mingote saluda a la ex ministra de Cultura, Pilar del Castillo, ante la mirada de Rodrigo Gutiérrez Raúl del Pozo con Valentí Puig En cada lugar donde se habla portugués, en cada lugar donde se habla castellano, existe una oportunidad, sea para difundir la cultura, sea para hacer un negocio Máximo San Juan, Santiago Herrero y Antonio Pascual Acosta