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66 Espectáculos VIERNES 1 7 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Rechazo de la Academia Con Candela Peña y Micaela Nevárez Schwarzenegger defiende el Oscar para los dobles cinematográficos El actor Arnold Schwarzenegger, actual gobernador de California, ha tomado partido a favor de los dobles cinematográficos después de la que la Academia de Hollywood rechazara la posibilidad de crear un Oscar para ellos. Schwarzenegger se mostró decepcionado y dijo que sin los dobles no habría héroes de acción y, de hecho, no habría películas Fernando León de Aranoa estrenará Princesas en septiembre Fernando León de Aranoa aborda en su cuarta película, Princesas una historia de amistad entre dos prostitutas en un entorno urbano y actual, protagonizada por Candela Peña y la puertorriqueña Micaela Nevárez y que se estrenará en septiembre. Candela Peña y Micaela Nevárez dan vida a Caye y Zulema, en una historia de dos mujeres, dos prostitutas, dos princesas. La reposición de la erótica Soy curiosa evoca los laberintos carnales del cine de arte y destape En 1967, año de su estreno, se regularon las salas de películas de calidad y carácter minoritario b Aquellas salas fueron un coladero. Compartían cartel películas artísticas y otras con sólo morbo sexual que saciaba la sed de ver (carne) del espectador español ANTONIO WEINRICHTER MADRID. El estreno de Soy curiosa célebre éxito de escándalo en su momento, permite evocar toda una época de la exhibición en España, cuando el cine artístico compartía salas con películas que sólo ofrecían morbo sexual. Hoy en día, cuando el cine porno se vende por fascículos en los quioscos, cuesta creer que hubo una época en la que existió en España una censura feroz para contenidos sexuales y políticos. La cosa venía de antiguo, pero se recrudeció en los años sesenta, la época en la que el cine de autor internacional, además de renovar el lenguaje del cine, pugnó por romper viejos tabúes. Para disminuir el creciente desfase del espectador español respecto del cine que se hacía en el mundo, se reguló en 1967 la creación de salas especiales que luego pasaron a llamarse, por influencia francesa, de arte y ensayo. La idea era ofrecer en versión original, según rezaba la orden, películas de cali- Soy curiosa trajo escándalo y resultó germinal para el cine erótico y su época dad y de carácter minoritario pero enseguida se convirtió en un coladero para títulos que saciaran la sed de ver (carne) del espectador español que había llegado a desarrollar un reflejo perverso: cada vez que una escena que anunciaba sexo se acababa de forma abrupta no se achacaba a una voluntad alusiva o elíptica del cineasta sino, directamente, a la acción de las tijeras. liberado cine escandinavo, que había descubierto el potencial del reprimido mercado euroamericano: incluso El silencio (1963) del maestro Bergman, contenía un par de famosas escenas de sexo descarnado, pero el abanderado de esta expansión sexual del cine fue Vilgot Sjöman. Su 491 (1964) ya contenía mucha promiscuidad juvenil y hasta un toque de zoofilia ¡con un perro policía! pero la fama de provocador de Sjöman se debe a un par de películas: Soy curiosa- Amarillo y Soy curiosa- Azul (1967- 68) que casi supusieron un incidente diplomático con la censura norteamericana, que iba a desaparecer un poco antes que la española. Lena Nyman, la curiosa reportera protagonista, tendía a ejercer el acto sexual (incluso no simulado) en los lugares públicos más peregrinos; su otra forma de activismo, político, le hubiera causado aún más problemas con el censor español que su promiscuidad: en una escena acuchilla furiosa un retrato del caudillo Franco, en los ojos... El cine de Sjöman no llegó a España en la primera etapa de las salas especiales, cuyo carácter mixto de arte y destape acabó diluyéndose con el fenómeno de las sesiones especiales celebradas más allá del largo brazo de la censura: era la etapa en la que exhibidores avispados organizaban en Perpiñán y otros puestos fronterizos pases Criterio generoso Así las cosas, no es de extrañar que, como sugería Alfonso Sánchez al prologar el primer libro balance sobre este fenómeno El cine de arte y ensayo en España Juan Munsó Camús, 1971) de los 380 títulos incluidos apenas si la mitad pueden ser clasificados de arte y ensayo, aun con un criterio generoso En efecto, se habían estrenado películas de Bergman, Buñuel, Godard, Pasolini y Bertolucci- -todas ellas con su coeficiente de morbo- pero también mucha comedieta italiana y mucho drama francés que anticipaban lo que luego se llamaría cine de destape. Y un dato vergonzante sobre un público que trataba de perder la vergüenza: el mayor éxito de taquilla lo había cosechado Helga, el milagro de la vida (1967) un hoy olvidado filme alemán de divulgación ginecológica sobre el parto... Un fenómeno similar se estaba viviendo, a escala internacional, con el