Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 Internacional VIERNES 1 7 2005 ABC Tensión entre Bélgica e Irán por problemas de protocolo ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. En realidad se trataba de una visita oficial sin pretensiones, salvo la de limar cierto malestar que se había producido el año pasado entre Bélgica e Irán, pero parece que las relaciones entre los dos países están destinadas a seguir en una especie de tensión permanente. El presidente de la Asamblea Consultiva Islámica iraní, Gholamali Haddad Adel, se negó a estrechar la mano de la presidenta del Senado belga, la socialista Anne- Marie Lizin, por no tocar a una mujer, y a asistir al banquete que daba en su honor el presidente de la Cámara Baja, Herman De Croo, porque había vino sobre la mesa. Lizin intentó convencer a su invitado de que nuestras costumbres ponen a hombres y mujeres en pie de igualdad, incluso en la manera de expresar un saludo y que, si estuviéramos en Irán, yo haría lo posible para adaptarme a sus costumbres Pero, según han confirmado fuentes del Senado, las sucesivas propuestas que se hicieron a la parte iraní fueron infructuosas y Haddad Adel se negó a cualquier fórmula que incluyese tocar a una mujer, aunque fuera un fugaz saludo. En consencuencia, la presidenta del Senado suspendió la recepción. Igual sucedió en el caso de la Cámara de Diputados, donde el banquete se transformó en un acto simbólico, en el que no hubo más problemas, puesto que su presidente, Herman De Croo, es un señor con toda su barba, al que el dirigente iraní no tiene ningúna dificultad en estrechar la mano. El hoy presidente Ahmadineyad sería el segundo por la derecha en esta imagen tomada en noviembre de 1979 en Teherán AP Ahmadineyad participó en la toma de la Embajada de EE. UU, según ex rehenes Identifican al actual presidente iraní como cabecilla del asalto de 1979 Massoumeh Ebtekar actuó como portavoz de los captores en la toma de 52 rehenes estadounidenses en la Embajada de Teherán MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. En una ocasión nos llamó cerdos y perros, dijo que merecíamos que nos encerraran para siempre Los recuerdos que relató Don Sharer ayer a la cadena CBS se remontan a 25 años atrás, pero han sacudido al mundo porque el hombre del que habla es ahora presidente de Irán. Algunos de los 52 estadounidenses que fueron tomados como rehenes tras la toma de su Embajada en Teherán en 1979 aseguran haber pasado la última semana en estado de shock. La pesadilla de 444 días que marcó sus vidas empezó a revivir en sus mentes el sábado pasado, cuando vieron la foto del candidato que había arrasado en la segunda vuelta electoral. El nuevo presidente de Irán era el rígido ex alcalde de Teherán, a quien ellos recuerdan por su crueldad. La fotografía era reciente pero no ha cambiado mucho. Quítale 20 años de encima, era él. Estaba allí, de fondo, como un consejero o algo así asegura el ex capitán de marina Sharer. Cuando estás en una situación en la que se amenaza tu vida, se te graba para siempre Los expertos en memoria advierten que 25 años es mucho tiempo para tanta certeza y destacan que el que hayan hablado e intercambiado opiniones enb La ex vicepresidenta iraní tre ellos por e- mail puede contaminar los recuerdos, pero la Casa Blanca cree que la certeza que muestran algunos merece una investigación. Nos lo estamos tomando muy en serio dijo ayer el portavoz, Scott McClellan. Estamos escudriñando el asunto para entender bien los hechos Estudiantes radicales El ascenso de aquellos estudiantes radicales que perseguían la entrega del Sha persa depuesto por la revolución islámica, que en ese momento se encontraba en Nueva York recibiendo tratamiento de cáncer, no sería sorprendente, si bien ninguno ha llegado tan lejos como Ahmadineyad. A la primera mujer que se convirtió en vicepresidenta, Massoumeh Ebtekar, nombrada por el reformista Mohamad Jatamí, se la conocía a los 18 años por Mary nombre de guerra con el que ejerció el cargo de portavoz de los captores. Tras la liberación de los rehenes el día en que Ronald Reagan llegó a la Casa Blanca, muchos de sus secuestradores fueron premiados en Irán con puestos de embajadores o adjuntos en varios ministerios. Otros fueron elegidos para cargos en las asambleas municipales, para el Parlamento u ocuparon puestos de dirección en publicacio- Apaciguar tensiones La visita del presidente del Parlamento iraní tenía como objetivo apaciguar las tensiones ocurridas hace dos años cuando el Príncipe Laurent, hijo de los Reyes Alberto y Paola, anunció que había pensado que el padrino en el bautizo de su hija fuera pecisamente un hijo del depuesto Sha de Irán. Además de que resultaba un poco chocante que quisiera hacer protector de la fe cristiana de su hija a una persona de confesión musulmana, al Gobierno iraní le pareció ofensivo que la Casa Real de los belgas concediese tales tratos de familiaridad al Heredero de la familia de los Palhevi y, al final, el Gobierno belga sugirió al Prícipe Laurent que se olvidase de esta idea y que eligiera un padrino menos polémico para el bautizo de su hija. nes. Con el tiempo la mayoría han preferido enterrar esa parte de su pasado que les sirvió de trampolín. La diferencia es que Ahmadineyad no es un reformista, sino el espejo de la línea dura que arrastra consigo la sombra de los ayatolás. En su biografía dice haber formado parte de la organización estudiantil que tomó la Embajada de EE. UU. pero varios de sus colaboradores negaron ayer tajantemente que hubiera participado en ella. De hecho, algunos de los dirigentes del movimiento aseguran que se oponía a la operación. En 1979 estaba centrado en la lucha contra el comunismo y el marxismo y fue uno de los opositores a la toma de la Embajada contó a Ap Mohamed Ali Sayed Nejad, viejo amigo de Ahmadineyad. No todos le reconocen No todos los supervivientes del secuestro reconocen al ex alcalde de Teherán en la foto en blanco y negro que se ha mostrado por doquier. El coronel Tom Schaefer, que entonces fuera adjunto de Defensa en la Embajada, se ha distanciado de sus compañeros y dice estar más preocupado por la vuelta de los ultraconservadores al poder en Irán y los efectos que eso tenga en el rearme nuclear. El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo ayer que el Gobierno iraní tiene la obligación de contestar claramente a estas acusaciones lanzadas en público y precisó que el asunto no afecta sólo a EE. UU. sino a todos los países que tienen acuerdos internacionales para proteger a sus diplomáticos. En su biografía, dice haber formado parte de la organización estudiantil que tomó la Embajada de EE. UU.