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22 Nacional VIERNES 1 7 2005 ABC Una vista por vejaciones inauguró los Juzgados de Violencia sobre la Mujer en Madrid, donde la falta de medios también empieza a notarse ABC asistió ayer en los Juzgados de Plaza de Castilla al primer juicio rápido en España por violencia de género tras la puesta en marcha de las nuevas sedes judiciales. En 24 horas, la víctima obtuvo una orden de alejamiento de su agresor El primer veredicto, culpable TEXTO: CRUZ MORCILLO FOTO: JAIME GARCÍA MADRID. ¿Quién dijo que la Justicia es lenta o ciega? Al anónimo le han quitado la razón los Juzgados madrileños de Plaza de Castilla donde ayer se celebró el primer juicio rápido que tiene lugar en España tras la puesta de largo de los 17 Juzgados de Violencia Sobre la Mujer. Los hechos encausados ocurrieron el día anterior; la denuncia se presentó horas después y casi al mismo tiempo se produjo la detención del acusado, pareja o ex pareja -según quien relatara la versión- -de la víctima. A las once y media en punto se abrió el juicio en una sala de vistas de estreno que aún huele a barniz. Las togas acababan de debutar, los ordenadores se resistían a arrancar y el mobiliario impoluto del corredor y los despachos hacían olvidar que estábamos en el huracán judicial de Plaza de Castilla. Que los nuevos Juzgados nacen sin papel saltaba a la vista. Ni siquiera la juez Raimunda de Peñafort, titular del Juzgado número 1, fue ajena al ritual de iniciación y hubo de sumarse a la búsqueda de las llaves de la nueva sala. Entre prisas y pactos, la fiscal y las dos letradas intercambiaban dudas y opiniones sobre esta justicia exprés que tiene rostro femenino. El resto del guión del primer juicio se ajustó, con alguna anécdota aislada, a la secuencia de uno rápido habitual, que en este caso era de faltas. La víctima Natacha J. esperaba en el pasillo el comienzo de la vista, acompañada de su abogada Pilar Núñez y de un amigo, eventual testigo de los hechos, que no llegó a declarar. María Ángeles Ruiz, letrada del acusado, aguardaba a su defendido, mientras achacaba a la ley contra la violencia de género un carác- ter discriminatorio El denunciado, Adrián Y. de nacionalidad argentina como su pareja, apareció en el corredor lloroso, esposado y custodiado por dos guardias civiles. No levantó la mirada ni cinco segundos. Actores, extranjeros y pareja Adrián, productor y actor, según su abogada, fue detenido el miércoles tras una riña con Natacha en plena calle. Según explicó el testigo a ABC, se autolesionó golpeándose contra varios coches e insultó y amenazó a su compañera. Y no es la primera vez, pero ella nunca ha querido denunciarlo Ambos han participado de forma asidua en un conocido reality show de Telecinco, aunque ayer entre gafas y moratones era imposible reconocerlos. Su letrada asegura que Adrián nunca la ha maltratado No le constan antecedentes, pero ha pasado su primera noche en un calabozo de la comisaría de Chamartín y se enfrenta a un año de prisión por un delito de vejaciones. La fiscal entiende que los hechos no son constitutivos de delito por lo que, al final, el juicio es de faltas. Además, las partes llegan a un acuerdo para solicitar la pena mínima, después de que el acusado admita lo ocurrido. La juez pregunta a la víctima qué quiere y ésta responde con un lacónico e inequívoco La carrera de la Justicia exprés para malos tratos comenzó con siete vistas señaladas en una mañana Un anciano confiesa haber matado a su mujer en Valencia I. R. T. VALENCIA. He matado a mi mujer Joaquín J. de 71 años, se entregó el miércoles por la noche a la Policía Local de Castelló de la Ribera (Valencia) tras discutir acaloradamente con su esposa. El cadáver fue localizado en el salón de la vivienda, en la que los ancianos, que estaban separados, había reanudado su convivencia quince días atrás. La víctima presentaba un fuerte golpe en la cabeza. A pesar de la confesión de él, la Guardia Civil investiga si la mujer se golpeó como consecuencia de una caída tras recibir un empujón de su cónyuge o si, por el contrario, el traumatismo lo sufrió al caer al suelo sin ayuda de nadie, ya que su salud, especialmente en lo tocante al corazón, era muy frágil. No así su temperamento. No constan denuncias por malos tratos aunque sí discusiones frecuentes que habían obligado a intervenir a la Policía. Constan denuncias cruzadas por problemas de herencia entre el matrimonio y sus tres hijos. acento argentino que se vaya, que no se acerque a mí En poco más de media hora se zanja el asunto. Raimunda de Peñafort, procedente de la Audiencia Nacional y voluntaria para el puesto, dicta la sentencia in voce Condena al acusado a estar localizado cuatro días en un domicilio que debe facilitar y le prohíbe acercarse a la víctima a menos de 500 metros durante seis meses. Adrián asiente y asegura que ya ha comprado el billete para volver a su país. La juez recuerda a Natacha que tampoco ella debe aproximarse ni comunicarse por ningún medio con la persona a la que ha denunciado. Si te molesta, llamas a la Policía de inmediato y ya sabes, como si tienes que pedirle el rosario de tu madre; debe hacerlo otra persona, no tú El guión acaba con un final feliz o al menos aceptable para todos. Pena mínima (Adrián) respuesta rápida (Natacha) y deberes hechos (juez, fiscal y abogadas) Pero ya son las doce de la mañana y aún hay siete juicios más señalados en el Juzgado número 1. Las 500 causas penales que llegan a las sedes judiciales madrileñas cada mes por malos tratos empiezan a materializarse en goteo. No llegamos advierte Raimunda a sus funcionarios. Y éstos murmuran que no hay medios suficientes, que el programa informático se cae, que en teoría el Juzgado echa el cierre a las tres de la tarde pero hay siete detenidos... El Juzgado número 2 y el 3 están esta semana liberados de juicios. Cuando empecemos a ver temas civiles volvemos al colapso argumenta un funcionario. Como casi siempre, la nueva ley nace con lo puesto y apelando a la vocación.