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ABC JUEVES 30 6 2005 63 Rosa Regàs, directora de la Biblioteca Nacional, afirma que los colegios concertados manipulan la historia Fallece el poeta Rafael Morales, premio Nacional de Literatura en 1954, en una clínica de Madrid Tamara Rojo en el ballet Cinco valses de Brahms a la manera de Isadora Duncan Trayectorias Maya Plisetskaya nació en Moscú en 1925. Antes de cumplir los 18 años entró en el Ballet del Bolshoi, donde permanecería hasta 1990. A lo largo de más de cuatro décadas fue la gran figura de la compañía, que vivía sus mejores años. Casada desde 1958 con el compositor Rodion Schedrin, junto a él creó varios ballets, entre ellos La dama del perrito Ana Karenina y La gaviota Tamara Rojo nació en 1974 en Canadá, donde se encontraba trabajando su padre, pero es madrileña. En la escuela de Víctor Ullate destacó pronto por su extraordinaria técnica, y tras ganar el concurso de París fue reclamada por Galina Samsova para el Scottish. Luego ingresó en el English National Ballet de Londres y en 2000 dio el salto hasta el Royal Ballet de la capital británica. viajes. Lo que sí me duele es que ahora, cuando he aprendido tanto, cuando tengo tanto que compartir, no puedo hacerlo en mi país. No puedo volver para ofrecer ese crecimiento en una compañía española. Por eso me sentí tan satisfecha de poder ofrecer las clases magistrales que dí en Madrid hace unos meses, porque ahí tuve la oportunidad de poder transmitir algo de mi experiencia a un grupo de jóvenes bailarines Rechaza Tamara Rojo la tan repetida falta de tradición clásica en España, un argumento que emplean con frecuencia sus detractores. No existe diferencia de carácter entre españoles e ingleses, por ejemplo; la diferencia es que en Londres existe conocimiento de la danza, y en España no. Se gasta poco en ella y se programa también muy poco. En Londres, por ejemplo, los niños van gratis al ballet, se les lleva como aquí se les lleva a los museos. Se toma en serio la danza Seúl es la segunda etapa de la gira asiática en la que está embarcada Tamara Rojo con el Royal Ballet. Primero fue Singapur y desde Corea viajará a Japón. En el repertorio, El lago de los cisnes -un ballet que interpretó hace unos meses en Londres y que ha reportado a la española las mejores críticas desde que está en la capital británica- Cenicienta y Manon Y un año más se quedará sin vacaciones- es el último; el año que viene no veré en verano otra barra que no sea la de un bar donde tomarme un zumo Este verano tengo actuaciones en el teatro Colón de Buenos Aires, en Estados Unidos y luego iré a España para bailar una gala en Almería y para preparar Blancanieves un ballet cuya música está escribiendo Emilio Aragón y que dirigirá y coreografiará Ricardo Cué. Son proyectos que salen adelante por el empeño de personas individuales, no por la atención de instituciones, y eso es una lástima EFE Maya Plisetskaya y Tamara Rojo Bailarinas Comparten su pasión por la danza, que viven con dedicación casi sacerdotal, y un más que extraordinario talento. Una, Maya, marcó época. La otra, Tamara, la marcará; la está marcando ya Consagradas al arte J. BRAVO La casualidad (o más bien el empeño de José Manuel Garrido, director del Teatro de Madrid, y el esfuerzo de Ricardo Cué, el rey Midas de la danza española) hizo que hace unas semanas, el día 4 de junio, Maya Plisetskaya y Tamara Rojo se reunieran en el mismo escenario. Fueron solamente unos segundos, prolongados después en el camerino de la bailarina rusa, donde Tamara acudió para expresar a Maya su admiración. Fue un encuentro breve, envuelto por un bullicioso fondo de jóvenes bailarines yendo y viniendo por los pasillos; el encuentro entre una artista legendaria, uno de los jalones imprescindibles de la historia reciente de la danza y una de las bailarinas que está destinada a marcar una época. La leyenda de Maya Plisetskaya llegó tarde a España. Sus mejores años coincidieron con la etapa en que España y la Unión Soviética se ignoraban, por llamarlo de alguna manera. La propia bailarina escribe en su autobiografía: En mi juventud e incluso más tarde, España no existía para los ciudadanos de la tierra de los Soviets El vídeo, ese gran aliado de la memoria artística, nos ha dejado entrever a una bailarina irrepetible, de una fuerza arrolladora, con una técnica excepcional y una musicalidad intachable que brillaba especialmente en papeles como Don Quijote El lago de los cisnes o Laurencia A España llegó, tarde, de la mano de su heterodoxa Carmen y de su estremecedora Muerte de un cisne Maya Plisetskaya era ya para entonces- -años ochenta- -una figura incómoda para los responsables del Bolshoi y del Kremlin. Pocas veces se calló. No quiso irse de la Unión Soviética como otros compañeros suyos, pero ella, hija de un ingeniero ejecutado por Stalin, no se sometió jamás. Tamara Rojo es una bailarina que se empeñó en ser la mejor y ha terminado siendo la mejor (aunque el arte se deba siempre ver en términos relativos) A sus cualidades naturales une un constante deseo de perfección, un perseverante afán de aprendizaje y una claridad de ideas apabullante la danza exige ahora todo mi tiempo argumenta si se le pregunta por la maternidad) En Londres, donde han visto a las más grandes, la guardan entre algodones- aquí en España me consideraban una bailarina técnica, y allí soy más una bailarina dramática y ella está empeñada en seguir subiendo peldaños y en ser hoy mejor artista que ayer pero peor que mañana.