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28 Internacional MIÉRCOLES 29 6 2005 ABC DOS PALABRAS a frase hará furor en España en cuanto se difunda. Es de la congresista Lynn Woolsey, una de las fundadoras del comité Out of Iraq Dice la demócrata Woolsey que la fórmula del éxito en Irak se limita a dos palabras: Tropas, casa Suena bien, cala en la psique popular y sintoniza con ese dulce pacifista que todos llevamos dentro, pero es sobrecogedoramente irresponsable. El triunfo de la coalición liderada por los norteamericanos, si se produce, estará coronado por el regreso a casa de los soldados que luchan en el avispero iraquí. Pero ese retorno será un sangriento fracaso si dejan Irak sumiALFONSO do en una guerra civil. ROJO Fui de los que pocos que apoyaron la intervención militar contra Sadam. Pensé que el derrocamiento del dictador permitiría crear en el corazón de Oriente Medio una plataforma pro- occidental, que influiría positivamente en la región y propiciaría cierta democratización en países como Arabia Saudí, Siria e incluso Irán. Ignoraba que la Administración Bush iba a ser tan ciega e irresponsable como para desmantelar de un golpe el aparato estatal iraquí, incluyendo sus Fuerzas Armadas y Servicios de Seguridad. Todos los males de hoy son consecuencia de esa catastrófica decisión, que envió a sus pueblos, resentidos, humillados y sin esperanza a cientos de miles de individuos entrenados para hacer el mal y proclives a hacerlo. Eso ya es irremediable y, como subrayó hace un par de días Donald Rumsfeld, de lo que se trata ahora es de reparar el daño y concluir el trabajo. Hay que evitar que Irak se convierta en un Estado- fracaso, al estilo de lo que ha sido Líbano durante dos generaciones, que se dedique a exportar terroristasbomba al mismo ritmo al que ahora los importa. La congresista Woolsey, tan ingenioso a la hora de acuñar frases- titular, no parece darse cuenta. Tampoco el presidente Zapatero o nuestro ministro de Defensa, ese que dice preferir morir a matar y que pretende quitar la palabra guerra de la Constitución Española, como si borrar términos solucionara los problemas. En este espinoso asunto, es esencial ganar también la batalla de la opinión pública. Y para convencer a la gente de que ahora, dos años y cuatro meses después de los primeros bombazos, es esencial mantener tropas occidentales allí, el presidente Bush tendría que hacer un mea culpa. No se puede presentar a la reelección y por tanto tiene las manos libres para reconocer que se exageró de forma grosera la amenaza de Sadam. Debe decir que no había armas de destrucción masiva y reconocer que se equivocó afirmando que sería una aventura bélica de bajo coste en vidas y dinero. Hecho eso habrá logrado la confianza de la gente para ganar la guerra, lo que implica quedarse hasta que concluya la tarea. IGNACIO RUPÉREZ Embajador de España en Irak L Irak es un país de una importancia esencial para España Es el primer diplomático que, tras la guerra, se hace cargo de la representación de España en el nuevo Irak con rango de embajador y con la mision de restablecer en toda su extensión las históricas y privilegiadas relaciones de nuestro país con Bagdad TEXTO: ALBERTO SOTILLO FOTO: JULIÁN DE DOMINGO MADRID. Hasta ahora la representación de España en Irak corría a cargo de un encargado de negocios, que hacía funciones de embajador. Tal ha sido el cometido de Marcos Vega, que ha desempeñado su cargo con gran profesionalidad y serenidad envidiable. Pero es sintomático que, tras las elecciones iraquíes, España envíe a Bagdad al primer diplomático que presentará credenciales con rango pleno de embajador. Es dura la carga que cae sobre las espaldas del nuevo embajador, sin duda la misión más sacrificada de la diplomacia española, aunque no deja de ser una misión histórica si se atiende al pasado y potencial de ese país. ¿Qué puede hacer un embajador español en Irak, dadas las particulares características del país? -Esforzarse al máximo en unas condiciones muy difíciles en restablecer unas relaciones bilaterales que en tiempos recientes fueron muy fructíferas. Y contribuir y participar activamente en la reconstrucción del país. -España ha prometido mucho dinero, pero parece muy difícil que se pueda ejecutar esa ayuda. -Así es. La ejecución de la ayuda es muy precaria por la falta de seguridad y violencia generalizada. Hasta que el país se normalice será imposible llevar a cabo toda esta ayuda y cumplir los proyectos. Esto explica que, pese a las grandes manifestaciones de voluntad de la comunidad internacional de ayudar al país, los hechos se queden muy por detrás de las intenciones. ¿Es viable la presencia allí de empresarios o personal de ONG para la reconstrucción del país? -Yo no lo veo viable. He sugerido que no viaje allí nadie, salvo desplazamientos muy ocasionales y con plenas garantías de seguridad. En estos momentos no se debe enviar a gentes de empresa, de ONG o periodistas. -Son problemas aplicables a toda la comunidad internacional. -Todos tienen el mismo problema, empezando por Estados Unidos. ¿Es consciente de la difícil vida que le espera? -Lo soy y estoy dispuesto a asumirlo. Lo que lamento es que en otros tiempos no tan lejanos la vida en Bagdad era bastante aceptable. Ignacio Rupérez, en un momento de la entrevista ¿Cómo le ha sentado el nombramiento? -En cierta manera me sentí honrado de que la superioridad del Ministerio recordara mi conocimiento del país. ¿El gobierno iraquí es legítimo? -Lo es. Ha habido unas elecciones, un proceso constituyente y, para fin de año, podría haber un gobierno ya definitivo. Los malos recuerdos de la guerra y la ocupación por fortuna están ya quedando atrás. ¿Le ha hecho alguna recomendación su predecesor, Marcos Vega, para su futura vida en Bagdad? -Mucha vida interior. Mucha paciencia y mucha serenidad. Son virtudes que él ha tenido. Aunque mucho peores son las condiciones de los iraquíes, que son espantosas. ¿La retirada de las tropas españolas es un problema que entorpece las relaciones con el nuevo Irak? -Yo creo que no. Es un problema que pertenece al pasado. Lo importante es que por parte de las autoridades españolas hay un gran interés en reforzar la cooperación. ¿En qué ámbitos? -En muchos. En Defensa, en la formación de oficiales, en el campo judicial, constitucional, en materia sanitaria, educativa. ¿Cómo podemos caracterizar el estado actual de las relaciones entre España e Irak? -Estamos en el comienzo de un restablecimiento de relaciones con un país que nos ha interesado siempre, y que siempre ha sido esencial para nosotros. Modestia aparte, siempre ha habido grandes embajadores allí. Nuestro primer embajador fue Emilio García Gómez, el gran arabista. Ahora hay que volver a empezar y recuperar esas relaciones esenciales. Y claro, el petróleo... -Es un interés histórico, pero también potenciado por el petróleo. -Por todo tipo de motivos. Irak es un país inmensamente rico en recursos humanos, culturales, petrolíferos, económicos. Con unas universidades y una calidad humana inmensa. La misión más dura de la diplomacia No es una vida fácil la que le espera al embajador, obligado a vivir recluido en la blindada fortaleza de la Embajada, en el país más peligroso del mundo, en constante compañía de un grupo de Geos y forzado, como él mismo reconoce, a hacer una intensa vida interior, porque la exterior está terminantemente prohibida por motivos de seguridad. No es lujo y glamour, sino claustrofobia, vida interior y rumor de bombas y tiroteos lo que le espera.