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ABC MIÉRCOLES 29 6 2005 Opinión 7 Desde el principio no hemos dejado de ofrecer alternativas y plantear soluciones. El Gobierno no puede adoptar leyes y políticas que afectan a la familia y la infancia sin la interlocución de las organizaciones familiares. Por eso pretendemosque el Ejecutivo retire los proyectos de ley de equiparación de las uniones homosexuales con el matrimonio y de reforma del divorcio y solicitamos la creación inmediata de una mesa de diálogo, que inicie un trabajo con las organizaciones familiares para abordar desde su origen y causas, y de manera seria y rigurosa, dichas problemáticas, y consensuar fórmulas que ayuden a solucionarlas. LA ESPUMA DE LOS DÍAS GANA LA MINORÍA E aquí el viejo truco de los escritores ilustrados. Lo utiliza, por ejemplo, Montesquieu en el ámbito de la literatura política. El viajero persa contempla con mirada ingenua las elecciones en Galicia y no puede ocultar su sorpresa. La mayoría pierde. La minoría gana. Le habían contado que, en Occidente, la democracia es el gobierno de las mayorías, el único procedimiento legítimo para tomar decisiones políticas a estas alturas del tiempo histórico. Piensa por cuenta propia y compara con la Liga de fútbol. El campeón, al parecer, es siempre el equipo que consigue más puntos. Pregunta a su anfitrión: ¿pueden el segundo y tercer BENIGNO clasificados formar una PENDÁS coalición y repartirse el título? Respuesta sencilla: en el deporte, no; en el Parlamento, sí. Volvamos, pues, al sentido común. Más allá de cualquier reflexión partidista, que hoy beneficia a unos y mañana perjudica a otros. Las reglas del juego definen la legitimidad de un régimen que prefiere- -y tal vez se equivoca- -eludir los contenidos en nombre de los procedimientos. Por tanto, hay que cuidar al detalle la lógica del sistema. La gente tiene que entender las cosas porque, de lo contrario, perderá sin remedio su confianza en las instituciones. La democracia española debe plantearse un debate a fondo sobre la fórmula electoral vigente. No vale apelar a derechos adquiridos ni a posiciones irreversibles, porque el interés general está por encima de las ventajas particulares. Útil en su día, provoca ahora un efecto perverso que sólo favorece a los partidos antisistema, en sentido literal, porque se proclaman explícitamente contrarios a la forma de Estado (a favor del estado federal, la confederación, incluso la independencia) y a la forma de gobierno (se dicen republicanos y actúan como tales) Olvidemos las querellas concretas y busquemos una reforma bien hecha, aunque se aplace su entrada en vigor. Pero no es razonable que el BNG obtenga un pésimo resultado en las urnas y decida, sin embargo, el rumbo político de los próximos años. El sistema mayoritario tiene defectos, pero ayuda a configurar mayorías sólidas: los ingleses debatieron en el siglo XIX sobre sus ventajas e inconvenientes, con un resultado abrumador a favor de las primeras. Hay también fórmulas de carácter mixto, que permiten conjugar la solidez en el ámbito nacional con la singularidad de los casos concretos. La democracia, decía Borges, es un abuso de la estadística. Matemáticas al servicio de la convivencia. Todo ello para que no se espante nuestro buen amigo persa, que, por cierto, también sabe algo sobre las elecciones en su país. Cuando le preguntamos, contesta: allí, como es natural, va a gobernar el partido más votado, aunque el resultado no haya sido el que nos hubiera gustado. H no que, en nombre del pueblo, prescinde de sus instituciones para sacar adelante un proyecto minoritario sin el mínimo consenso social. Así, no ha escuchado las recomendaciones del Consejo de Estado; ha ignorado al CGPJ, obviando su labor consultiva para leyes que afectan a los derechos fundamentales; y si nada lo remienda, prescindirá de la voluntad soberana del Senado. Prescindir de las instituciones conduce a prescindir del pueblo, como demuestra la exclusión del Foro Español de la Familia, que representa a más de cuatro millones de familias, y del más de millón y medio de personas que acudieron a la manifestación del 18 de junio, a la hora de abordar la reforma de la institución familiar. Son muchas las necesidades sociales pendientes de respuesta por parte del Ejecutivo; no en vano España es uno de los países europeos que menos porcentaje del PIB dedica a políticas familiares: 0,5 por ciento, frente a la media europea del 2,2 por ciento. No se trata de reivindicaciones nuevas; es más, casi todas ellas aparecían en el programa del PSOE en materia de familia, que, a un año de las elecciones, sigue inédito. En particular, la creación de la Secretaría de Estado de Políticas Familiares, la creación del Consejo Estatal de Políticas de Familia, la ley de Apoyo a las Familias con Necesidades Especiales, el apoyo a la familia en los Presupuestos de 2005, la reforma fiscal, las prestaciones por hijos a cargo, la extensión de la paga de los cien euros, las ayudas a la natalidad y la prestación económica por nacimiento. Otras, como las reformas legislativas en materia de conciliación, la universalización de las prestaciones sociales porhijo a cargo, el abaratamientode la vivienda o la retribución a los miembros de las familias por su dedicación a los hijos y personas dependientes, no son más que exigencias de justicia debidas a la función social de las familias. La familia aporta a la sociedad las nuevas vidas y el entorno adecuado para ampararlas; la familia es la verdadera seguridad social que siempre acoge y llega a donde no llega la asistencia pública; la familia aporta calidad de vida y humanidad, pues en ella las personas son queridas por el hecho de existir. Sin familia no existiría solidaridad social universal y problemas como el paro o la atención a las personas dependientes se volverían dramáticos. Por todo ello, la familia merece protección jurídica y amparo de los poderes públicos. Por todo ello, atacar a la familia y a su origen, el matrimonio, es una grave injusticia. Los totalitarismos del siglo XX no lograron acabar con la familia y tampoco lo lograrán las ideologías de género en el XXI, porque la familia se defiende a sí misma, como la vida. PALABRAS CRUZADAS ¿Cree que el intercambio de música y películas en internet es piratería? LA COSTUMBRE DEL ABUSO EL BARCO Y EL PIRATA C LARO que es piratería, igual que lo es fabricar, vender o comprar bolsos falsos de Vuitton o de Fendi. Y pongo el ejemplo de otro tipo de piratería que yo he practicado en alguna ocasión. Porque ése es el problema, que todos participamos, que estos delitos son tan generalizados que ni siquiera nos parecen delitos; y, total, ¿qué más les da a los dueños de esas marcas o a Gloria Estefan o a Shakira, o a los autores de sus canciones, que usemos sus creaciones pagando una décima parte o, incluso, nada de nada? Pero es que existe una cosa que se llama propiedad, y la intelectual debe ser pagada igual que las demás. Si medio planeta quisiera leer mis libros, que no es el caso, desgraciadamente, me EDURNE gustaría cobrar por ello, lo mismo que URIARTE todas las víctimas de esa inmensa fábrica de la copia ilegal que es internet. Y el problema de fondo es que los sistemas judiciales se han mostrado impotentes hasta el momento con este y otros muchos abusos perpetrados a través de la red. Es evidente que la potencialidad de la tecnología va muy por delante de la garantía de los derechos ciudadanos, y no sólo los derechos de la propiedad intelectual. Pienso también en esos cientos de páginas web antidemocráticas, violentas o, simplemente, insultantes. Gozan de una escandalosa impunidad. Q UE los servicios de intercambio de archivos en la red no constituyen en sí mismos actos de piratería contra la propiedad intelectual lo prueba hasta la muy discutible ley aprobada por la Corte Suprema de los Estados Unidos, que faculta a los tribunales a sancionar a los creadores de los programas sólo si se demuestra que inducen a la piratería. Nuevas tecnologías obligan a idear nuevos medios para proteger los derechos de los artistas. La prueba está en que muchos de ellos, sobre todo noveles, no comparten una legislación que los somete a las discográficas. Los programas sirven para otros muchos fines lícitos además de para copiar archivos musiI. SÁNCHEZ cales y de películas. Internet no puede CÁMARA ser patente de corso ni patio de Monipodio, pero no se pueden capturar piratas hundiendo indiscriminadamente todos los barcos, ni establecer una presunción general de culpabilidad. Ante la imposibilidad de castigar a los piratas, se decreta la responsabilidad del fabricante del barco. Suponiendo que deba ser ilegal la copia de archivos y la libre difusión de la cultura (siempre se podría compensar por alguna vía a los creadores) habría que sancionar a los piratas, pero al naviero sólo si además es pirata. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate