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4 Opinión MIÉRCOLES 29 6 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil CUADRAR LA AGENDA C GALICIA, LECCIONES PARA TODOS L escrutinio del sufragio emigrante cerró la semana electoral en Galicia, confirmando que el PP fue la fuerza más votada pero que el Gobierno de la Xunta pasará con toda probabilidad a manos de la coalición PSG- BNG. Ahora se abre un período complejo para todos los partidos gallegos, que tendrán que acomodarse a la previsible alternancia que llevará a Pérez Touriño a la presidencia de la Xunta. Y la investidura del candidato socialista no va a ser fácil. Se producirá, con toda seguridad, pero podría hacerse buena una versión de la maldición que se aplica a los pleitos, porque negociar con el BNG podría llevar a más de un socialista a pensar: Elecciones tengas y las ganes Desde el PSOE se han lanzado mensajes para separar el caso gallego del catalán, insistiendo en que el BNG es un nacionalismo a la baja y con más ruido que nueces, y que el PSG es una opción al alza. Los resultados dicen esto, sin duda, pero en cuanto se asienten los ánimos se pondrá de manifiesto que el BNG en Galicia, con el 18,6 por ciento de los votos, tiene más fuerza electoral que Esquerra Republicana en Cataluña, con el 16,47. Y que si la situación se complica en Cataluña para el PSC, siempre podrá buscar alternativas con CiU, margen del que carece el socialismo gallego, que se la juega solamente a la carta del BNG. Para empezar, el candidato nacionalista, Anxo Quintana, ya pidió ayer un Estatuto de nación y el pago de una evanescente deuda histórica cifrada en 21.000 millones de euros. Galicia no va a salir barata ha dicho Quintana, quien, probablemente, empezaba por ponerle precio a su apoyo al PSG. Este es un aviso muy serio de por dónde pueden ir los acontecimientos, pero también es coherente con el dato empírico de que cuando el socialismo franquea el paso al poder a nacionalismos radicales el poder no los modera, sino que los mantiene en su extremismo o los radicaliza aún más. Si las urnas no han permitido al PP seguir gobernando es porque una cosa es a quién vota el ciudadano y otra quiénes forman gobierno, aserto que también sirve al BNG para hacer abstracción de su retroceso electoral y E presentarse en una negociación con el PSG en la que de poco servirá que haya perdido cuatro escaños, si los trece que conserva son imprescindibles para que Pérez Touriño acceda a la presidencia de la Xunta. En cuanto al PP, Manuel Fraga dio ayer una muestra más de su genio político al dar por zanjadas las elecciones y rechazar el inicio de una campaña de impugnaciones judiciales por los votos de la diáspora rechazados en Pontevedra. En todo caso, el resultado de esas reclamaciones no alteraría el reparto de escaños, pero la fotografía de la situación no debería pasar inadvertida al PSOE. El futuro gobierno gallego va a tener en frente a la mitad menos uno de los diputados del Parlamento autonómico, lo que supone una fuerza opositora que no existe en ninguna otra Cámara autonómica, a la que se suma todo el poder municipal y provincial que aún sigue en manos de los populares. Para la dirección popular, las elecciones gallegas cierran el primer año de transición desde el Gobierno a la oposición. La proximidad de la mayoría absoluta, finalmente perdida, quizá desenfoca el esfuerzo realizado por el PP, y particularmente por Mariano Rajoy, para remontar unas expectativas que eran francamente negativas en un principio. Desde luego, el PP ha perdido la Xunta y sería absurdo endulzar este revés con interpretaciones inverosímiles. Pero de ahí a despreciar el resultado hay un largo trecho que nadie en el PP debería recorrer para forzar los tiempos de la inevitable sucesión de Fraga (eterna asignatura pendiente) o provocar movimientos de otra naturaleza y de intenciones no tan rectas. El resultado electoral es negativo en la medida en que supone la pérdida de la Xunta, pero apuntala el liderazgo de Rajoy, quien no sólo ha evitado la debacle que le anunciaban, sino que también ha acreditado una capacidad de disputa cuerpo a cuerpo que muchos le negaban. Ahora le toca abordar dos años sin comicios para una labor de oposición política- -imprescindible ante la gestión del actual Gobierno- -y de preparación definitiva del partido para las próximas elecciones generales. UADRAR la agenda presidencial es un ejercicio de alto riesgo que requiere templanza y finura a la hora de diseccionar el calendario. Alguien debería controlar el cuadrante de los viajes de Rodríguez Zapatero, que no volará a Japón, como estaba previsto, una singladura de vital importancia para los intereses de España. Nada más fácil que una nota al margen- viaje a Tokio por ejemplo- para evitar que al presidente del Gobierno se le acumulen dos actos oficiales el mismo día y a miles de kilómetros de distancia. La cita asiática, a su paso por Japón, no puede despacharse echándole la culpa a la apretada agenda del presidente. A fuerza de rehuir viajes se corre el peligro de perder el contacto con otros mundos y otras gentes. Y, lo que es peor, de enojar gratuitamente al anfitrión. José Luis Rodríguez Zapatero CHEMA BARROSO MENSAJE CLARO M ATASCO ELÉCTRICO L sistema eléctrico español vive momentos de máxima tensión. Ayer, por segundo día consecutivo, la empresa encargada del transporte de energía, Red Eléctrica, ordenó cortes de suministro selectivos en Cataluña por la incapacidad del sistema para atender la elevada demanda eléctrica en esa comunidad. La pasada semana fue la mitad norte la que se quedó a media luz. ¿Y mañana, donde habrá cortes? Lo cierto es que el fuerte crecimiento de la demanda, un 43 por ciento entre 1997 y 2004, junto con una política de reducción de precios (cerca de un 35 por ciento en términos reales desde 1996) ha recortado el margen de reserva eléctrica hasta los niveles de 2001, año del gran apagón. La causa de estos problemas hay que buscarla en un modelo no sostenible. El sector eléctrico, pese a ser uno de los fundamentales de toda economía desarrollada, ha sido el patito feo de ésta en los últimos años. No se han incentivado las inversiones ni en producción ni en distribución, pese a lo cual el sector ha inyectado en los últimos cuatro ejercicios más de mil millones de euros. A ello hay que añadir las trabas administrativas y ambientales a las que se enfrenta cualquier proyecto energético, ÁS allá de las diferencias de fondo, y bastante por encima de los particulares matices que conforman las señas de identidad de las fundaciones y los foros cívicos que aglutinan a las distintas asociaciones de víctimas, todas coinciden en lo mismo: que el Pacto Antiterrorista era el instrumento más eficaz en la lucha contra ETA. Ese es el mensaje que ha recibido el presidente del Gobierno tras concluir, ayer, su ronda de contactos en el Palacio de la Moncloa. El Pacto por las Libertades aúna voluntades y se convierte en el elemento reparador de discrepancias. Diagnóstico coincidente que debería servir a José Luis Rodríguez Zapatero para escuchar la voz de las víctimas y recuperar la unidad de acción contra ETA y su mundo. E que se han convertido en un auténtico vía crucis para las compañías del sector. El sistema no parece poder aguantar más. Acabar con el atasco eléctrico es tarea primordial de un Gobierno que no puede esperar cruzado de brazos con la excusa de la elaboración de un libro blanco al que pretende convertir en el bálsamo de Fierabrás. El Ministerio de Industria tiene que empezar a actuar. Aplazar cualquier decisión hasta el próximo otoño es no querer arreglar los problemas estructurales ni encarar los coyunturales. Ayer mismo, el Foro Nuclear pidió que se autorice una prolongación de la vida de las centrales nucleares. Se trata de una alternativa factible, con más ventajas que inconvenientes (se reducen las emisiones de CO 2 en la generación y se limita la importación de un petróleo cada vez más caro) que debería ser estudiada con atención por un Ejecutivo que cultiva lo verde, sin matices, por ser políticamente correcto. Es una de tantas soluciones no circunscritas a desplazar al consumidor los problemas del sistema- -como supone penalizar el consumo excesivo- la única idea que hasta ahora se le ha ocurrido al Gobierno. PLATA CIENTÍFICA F RANCIA se lleva, otra vez, el gato al agua: Cadarache será sede del ITER, el reactor experimental de fusión nuclear, el ambicioso proyecto al que un día aspiró España. La elección de la localidad gala nos beneficia de rebote, pues nuestro país albergará la Agencia Europea de Fusión, organismo encargado de controlar todos los contratos para la construcción, la aportación industrial y el desarrollo de la I+ D. Jugosa pedrea para compensar, en parte, una derrota que produjo en su día amargura y que hoy, meses después, se reviste de victoria. Candidatos al oro nuclear, nos quedamos en plata... con la mirada puesta ya en la batalla Madrid- París.