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30 Internacional MARTES 28 6 2005 ABC Pakistán revisa el caso de la mujer forzada por orden del consejo de su aldea. ¿Motivo? Lavar el honor mancillado por las relaciones de su hermano con una chica de casta superior Violada por honor ABC ISLAMABAD. El Tribunal Supremo de Pakistán revisa desde ayer el caso de la mujer que fue violada por honor después de que sus agresores fuesen absueltos en marzo tras haber sido condenados a muerte. Mujtara Mai fue violada hace tres años por orden del consejo de su aldea, por las supuestas relaciones entre un hermano suyo, de doce años, y una niña de otra familia de casta superior, una ofensa al honor que la asamblea local recomendó que se lavase con su violación por un grupo de hombres del otro clan. En marzo pasado, la mujer presentó un recurso ante el Supremo, después de que la Corte de Apelación de Multán, en la provincia paquistaní de Punjab, absolviera a cinco de los seis condenados a muerte, en julio de 2002 por un tribunal local, y conmutara la pena del sexto por cadena perpetua. El Tribunal Federal Islámico, la máxima instancia religiosa del país, suspendió posteriormente las resoluciones de la corte local y de la de apela- ción de Multán, y señaló que se haría cargo del caso. Sin embargo, días después, el Tribunal Supremo, superior en jerarquía al religioso, decidió tomar el asunto en sus manos y tendrá la decisión final sobre este caso, que se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la discriminación de las mujeres en Pakistán. El presidente paquistaní, general Pervez Musharraf, ordenó la confiscación del pasaporte de Mai, debido a que había sido invitada por una ONG para hablar de su caso en Estados Unidos, lo que el jefe del Estado consideró que podría dañar la imagen del país. La mujer ha manifestado su esperanza de que le devuelvan su pasaporte al término de este juicio en el Supremo. Miles de mujeres se han manifestado durante los últimos meses en Pakistán en contra de la absolución de los cinco acusados de la violación de Mai, cuyo caso ha sido seguido de cerca por los medios locales e internacionales. El pasado diciembre, el Parlamento Mujtara Mai (en el centro) ayer a su llegada al Tribunal Supremo de Islamabad de Pakistán aprobó unas enmiendas al Código Penal para endurecer las penas por los crímenes de honor que previamente apenas estaban castigados en la legislación del país, de carácter islámico. EPA Agresiones abundantes Pese a que la Constitución de Pakistán garantiza la igualdad entre mujeres y hombres ante la ley y el país ha ratificado el Convenio Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación de la Mujer, las agresiones a niñas y mujeres son abundantes y su indefensión es prácticamente total. Según las tradiciones islámicas vigentes en Pakistán, una mujer puede deshonrar a su familia por tener un amigo varón, casarse con un hombre no elegido por sus parientes, tratar de divorciarse, no ofrecer una dote adecuada antes del matrimonio, mantener una relación extramatrimonial o, simplemente, por hablar con un varón. En 2002, la cifra de casos de crímenes de honor denunciados en Pakistán fue de un millar, pero ese número, en opinión de los grupos que protegen los derechos de la mujer, se queda muy corto