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84 LUNES 27 6 2005 ABC Deportes Herreros entra en la leyenda del TAU Un triple del capitán blanco a seis segundos del final otorga el vigésimo noveno título al Real Madrid, campeón en un tremendo último partido que el equipo vitoriano desperdició en un minuto TAU REAL MADRID 69 70 del Madrid. El ejemplo fue Macijauskas, rabioso, poseído por los demonios, agresivo a veces. Al ritmo que colocaba triples y tiros libres, que empujaba frenético el ataque de su equipo, mostraba sus carencias en defensa. Le sacudió un derechazo a Fotsis en la nuca y los árbitros, en el ojo del huracán como si fuera fútbol, pitaron falta al griego madridista. En una serie tan igualada no era de recibo que el duelo final se decantase por avasallamiento. El TAU reaccionó, impulsado por Macijauskas y un público vociferante. Pero sin la consistencia de otras tardes, sin los puntos de Scola, las penetraciones de Calderón o los rebotes de David. El Madrid se enganchó a Bullock, fiable hasta la exageración, y cuando las faltas le llevaron al banquillo el mundo blanco comenzó a temblar. Por ahí respondió su equipo desde todos los ángulos. Apareció Justin Hamilton, con sus quiebros, sus tiros y una defensa competente. También Burke, sacando puntos de debajo de las piedras, Hervelle y al fin Gelabale, invisible durante toda la serie. Un soporte tan variado le proporcionó tranquilidad al Madrid, que tenía en las personales su amenaza inmediata. Los dos últimos cuartos respondieron al perfil de la final. Idas y venidas, constantes cambios de orientación, el Madrid a por todas de salida, el TAU replicando con tres triples consecutivos del mormón Hansen. Un frenesí que tuvo color vitoriano cuando las personales eliminaron a Reyes y Bullock. El público cantaba ya el alirón, el TAU paseaba inocente su título cuando Scola cometía la irresponsabilidad de intentar una canasta de lujo, sin necesidad. Y el Madrid, sin desesperar, se vino arriba. A Splitter le tembló un brazo, sacó al vacío y el Madrid, que estaba perdido, tenía el título a tiro de triple. Surgió Herreros desde una esquina, frotó la bola y el Madrid se encontró con el paraíso. TAU Vitoria (15+ 24+ 12+ 18) Calderón (0) Macijauskas (24) Hansen (11) David (8) Scola (15) -cinco inicial- Splitter (2) Sergi Vidal (5) y Prigioni (4) Real Madrid (23+ 18+ 15+ 14) Sonko (3) Bullock (11) Hamilton (20) Felipe Reyes (2) Hervelle (12) -cinco inicial- Burke (8) Gelabale (9) Fotsis (2) y Alberto Herreros (3) Resultado 3- 2 para el Real Madrid. RAMÓN URBINA VITORIA. Enganchado a una final trepidante, a una secuencia de emoción y buen juego que no tenía clausura posible, el baloncesto recobró la fe gracias a un triple de Alberto Herreros. Fue el epílogo soberbio a un duelo magnífico, que tuvo en su mano el Real Madrid, reconquistó el TAU y cayó in extremis en el bando merengue cuando sus aficionados se rendían en la retirada. La mano de Herreros. Como hace cinco años, su último campeonato, el Madrid volvió a ganar a domicilio. La final no se reprimió en su desenlace. Siguió por los mismos cauces de intensidad, brillo y captación de nuevos aficionados que había enseñado en los cuatro actos anteriores. Así empezó. Agarró el balón Felipe Reyes y le cayó una mano de golpes, lobos hambrientos en busca de la pelota. Reyes no se amilanó. Y por eso el Madrid ha llegado hasta ahí, por su espíritu irreductible, ese que ha grapado Maljkovic a la fe de sus jugadores. El mensaje era claro. Si el Madrid quería ganar, tenía que pasar por encima de muchos cadáveres. Y el grupo de Maljkovic dejó sin habla al Buesa Arena con su reacción frente a esa adversidad. En el primer cuarto adquirió ventajas de 5- 15, 8- 18 y así hasta el 15- 23. El TAU pretendió pasar cual apisonadora por el juego hermético y sólido Herreros, exultante con la Copa en la mano, es felicitado por sus compañeros Dusko Ivanovic Bozidar Maljkovic Florentino Pérez Es la derrota más dolorosa de mi carrera Yo también pensaba que era imposible perder este partido pero hemos demostrado que nada es imposible. Es la derrota más dolorosa de mi carrera, pero la vida sigue. Hemos perdido un partido imposible. Merecíamos ganar, pero sólo debíamos botar y que pasara el tiempo pero no pudo ser. Acaba una temporada en la que hemos merecido ganar un título. Las finales se juegan para ganarlas La suerte siempre va detrás de los trabajadores Nuestro triunfo tiene más mérito por todo lo que ha dado el TAU este año y años atrás al baloncesto. Nunca jugué una final tan increíble. Una regla de oro dice que si juegas fuera y vas a remolque de cinco o seis no pasa nada. Hay que seguir jugando. Era muy difícil ganar, pero la suerte siempre va detrás de los trabajadores. Hemos trabajado calladitos, sin hacer fuegos artificiales, sólo trabajando Vamos a apostar muy fuerte por el baloncesto Cuando se trabaja bien llegan los títulos. Es el premio al trabajo bien hecho durante toda la temporada. Maljkovic ha cambiado cualitativamente la sección de baloncesto y, con la base de este equipo, vamos a apostar muy fuerte por ella el año que viene. El otro día perdimos en el último minuto, pero esta ha sido una final de diseño porque el capitán, Alberto Herreros, metió el último triple Bozidar Maljkovic