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50 Sociedad LUNES 27 6 2005 ABC Medio Ambiente El huracán Frances, que sacudió las costas de Florida y las islas del Caribe en septiembre de 2004, en una imagen tomada por satélite NOAA La influencia del hombre en el clima aumenta la intensidad de los huracanes No hay datos que relacionen su número con el calentamiento global en Science dice que ha subido la temperatura de la superficie del mar en las zonas con riesgo de huracán, lo que repercute en su formación VÍCTOR M. OSORIO MADRID. El gran número de huracanes que se generaron en Florida y Japón en 2004- -cuatro y diez, respectivamente- -provocó dudas entre los expertos sobre si el calentamiento global podría tener una influencia en la cantidad de estos fenómenos, pero los científicos no han encontrado datos significativos suficientes que hayan permitido establecer esta relación. En cambio, el calentamiento global está relacionado con la subida de la temperatura en la superficie del mar y en el vapor atmosférico de agua en las zonas con mayor riesgo de huracanes, dos aspectos que influirían en un aumento de la intensidad y de las precipitaciones que los huracanes generan, según un estudio publicado por la revista Science Por lo tanto, la acción del ser humano sobre el clima no influiría en el número de huracanes- -o al menos no se puede demostrar esa inb El informe, publicado fluencia- pero sí en cómo se forman y en su grado de intensidad. La actividad de los huracanes se da generalmente en las regiones donde la temperatura de los océanos supera los 26 grados. En la zona tropical atlántica esta temperatura y la actividad de los huracanes varían en escalas tanto anuales como de décadas, pero existen otros factores que influyen, como el fenómeno de El Niño que cuando se produce en el Pacífico desactiva la posibilidad de huracanes en el Atlántico. El estudio afirma que hay una tendencia alcista en la temperatura de la superficie del mar durante el siglo XX- -que es más pronunciada en los últimos 35 años- -asociada al calentamiento global. De hecho, el promedio más alto de aumento registrado es el de la década de 1995 a 2004, con un incremento de 0,1 C. aumento del vapor de agua en la parte baja de la troposfera. Desde 1988, la suma total de la columna de vapor sobre los océanos se ha incrementado un 1,3 por década. Si sumamos el incremento de temperatura en la superficie del mar y en el vapor de agua, se obtendría un aumento de la energía disponible por convección en la atmósfera. El estudio sostiene que desde 1995 los índices de Energía Acumulada de Ciclones (ACE) han superado las medidas normales, excepto en dos temporadas de huracanes: 1997 y 2002, los dos años en los que El Niño tuvo actividad. Además, la agencia americana de investigación oceánica (NOAA) resgistró un promedio de 13,6 tormentas tropicales, 7,8 huracanes y 3,8 grandes huracanes entre 1995 y 2004, mientras que en los veinticinco años anteriores el registro fue de 8,6 tormentas tropicales, 5 huracanes y 1,5 grandes huracanes. De hecho, el año pasado el índice ACE registró su tercer valor más alto desde 1950, con 15 tormentas, incluidos 9 huracanes. No más cantidad En 2004, el índice de Energía Acumulada de Ciclones registró su tercer valor más alto desde 1950, con 15 tormentas, incluidos nueve huracanes Los resultados de las investigaciones sugieren un modelo de cambio hacia huracanes extremos, y es evidente el cambio de tendencia provocado por el hombre Altas presiones, vientos africanos Pero la temperatura del mar no es la única variable. Otros factores que influyen en los huracanes atlánticos son el aumento de las altas presiones en la parte superior de la troposfera o los vientos africanos del Este. Además, temperaturas más altas en la superficie del mar están relacionadas con un El informe publicado por la revista Science afirma que no hay ninguna base que permita sacar una conclusión sobre cómo el cambio climático afecta al número de huracanes. Sin embargo, una vez que las tormentas tropicales están formadas, las condiciones generadas por los cambios ambientales proporcionan más energía a los huracanes, siendo más intensos y estando asociados a precipitaciones más copiosas. Los resultados de las investigaciones sugieren un modelo de cambio en la intensidad hacia huracanes extremos. El estudio afirma que es evidente el cambio de tendencia provocado por la influencia humana, pero advierten que otros factores climáticos cambiarán de forma natural y por eso afirman que no puede asegurarse que la tendencia continúe.