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32 Madrid SIMULACRO DE CATÁSTROFES EN CUATRO VIENTOS LUNES 27 6 2005 ABC (Viene de la página anterior) acontecimientos del 11- M. Quizá alguien- -dijo- -pueda pensar que lo que vamos a ver ahora es tan excepcional que se acerca más al terreno de la imaginación que al de la previsión razonable. Desgraciadamente, no es así y esta ciudad ha tenido que vivir y lo vivió aquel 11 de marzo, cuando la realidad superó cualquier capacidad de previsión A partir de estas palabras, comenzó el simulacro. El primer foco de acción fue un hospital de tres plantas en el que se produjo un accidente en la azotea cuando dos obreros están trabajando en el lugar. Como consecuencia del accidente, uno de los trabajadores cae desde el tercer piso y se produce un incendio que rápidamente se propaga por las plantas inferiores. Los efectos especiales en todo el simulacro corrieron a cargo de Reyes Abad, ganador del último Premio Goya concedido en esta categoría. Los primeros avisos La clínica pone en marcha inmediatamente su protocolo de evacuación mientras son avisados los servicios de emergencia. La policía de proximidad, municipal y nacional, son las primeras unidades en llegar. Inmediatamente lo hacen las del Samur y a los cinco minutos llegan tres coches de bomberos. Los enfermos y heridos van siendo evacuados en una zona fuera del lugar del peligro mientras se instala un hospital de campaña y los bomberos proceden a apagar el incendio. Inmediatamente la zona es acordonada por agentes de la unidad de intervención de la Policía Nacional. También se desplazan al lugar del siniestro unidades del Samur Social para atender a supervivientes y familiares de heridos. Psicólogos de guardia y Policía científica, que una vez extinguido el incendio investigará los primeros indicios de la catástrofe, van llegando. Los heridos más graves son trasladados en ambulancia al Hospital Central de la Defensa y algunos de ellos, evacuados en helicóptero. En el hospital ya se ha activado el protocolo de emergencias y preparado su helipuerto. Cuando todo parece ya casi controlado, dos vehículos chocan frente a un restaurante y uno de ellos se empotra en el local. Del mismo empiezan a salir heridos mientras estallan los coches aparcados en la puerta. El establecimiento pronto se ve envuelto en llamas. El humo por efecto del viento llega incluso a la tribuna de invitados ocupada por centenares de personas. Como este segundo accidente es relativamente cercano al primero, el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia es menor. Pero la catástrofe va en aumento. Crece el número de víctimas. Se necesitan más ambulancias. Se activan otros hospitales de la ciudad. La primera emergencia fue el incendio de un hospital tras un accidente de unos trabajadores en la terraza FOTOS: JAVIER PRIETO Cuando la ficción no supera a la realidad El ejercicio de ayer no fue más que eso, un simulacro. Pero en los casos de catástrofes la realidad supera muchas veces la ficción. No todo es tan fácil como pareció ayer, reconocieron algunos miembros de los servicios de emergencia. Evidentemente, los sucesos no ocurren en escenarios tan ideales. Hay que actuar muchas veces en condiciones más extremas. Esta vez, como dijo Ervigio Corral, subdirector del Samur- Protección Civil, se ha querido hacer un ejercicio más complejo, dar un paso más y crear tres focos de emergencias. El resultado es que se ha comprobado que hay cosas que quizás se podían haber ajustado un poco más, pero en conjunto ha sido favorable añadió. Y es que uno de los aspectos más importantes en este tipo de simulacros es la coordinación de los diferentes servicios de emergencia y policiales. De eso se trataba, de un ejercicio en el que cada uno de los intervinientes conociera exactamente cuál es su posición y función para el caso de que la ficción se convierta en realidad. Para eso se preparan y, como dijo el alcalde aquel fatídico 11 de Marzo, los servicios de emergencia demostraron que están a la altura de las duras exigencias y circunstancias Y es esta razón- -añadió- -por la que tomamos la decisión de seguir realizando estos simulacros que lo que hacen es demostrar y entrenar a todos los servicios El Príncipe de Asturias, junto al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón Cuando los servicios de rescate ayudaban a los afectados por el fuego de un hospital, un coche se empotró en una cafetería Centenares de ambulancias y siete helicópteros evacuaron a las numerosas víctimas No se ha repuesto la situación del todo cuando ocurre una tercera desgracia. Una central de hidrocarburos estalla en otra zona cercana. Ahora a los peligros clásicos se añade el riesgo de toxicidad. Son necesarias nuevas unidades de bomberos. Los servicios de socorro se multiplican. Siguen llegando Hospitales de campaña Los heridos son atendidos y para entonces ya hay instalados dos hospitales de campaña donde van siendo atendidos los más graves. Continúa la ida y venida incesante de ambulancias y bomberos en los dos escenarios de la catástrofe. más ambulancias. Las unidades de Madrid se refuerzan con otras que llegan de distintos puntos de España. También es incesante el ir y venir de los helicópteros de la policía, las Fuerzas Armadas y servicios de socorro evacuando heridos. El perímetro de seguridad controlado por la Policía se hace más amplio. Es necesario habilitar nuevos hospitales para hacer frente a la tragedia de esta magnitud. Policía y agentes de movilidad crean corredores urbanos para los servicios de emergencia. En total se atienden a un centenar de heridos de los que la mitad son evacuados en los primeros momentos. Finalmente, el tercer foco también es controlado. Ahora viene el trabajo de investigación de la Policía científica. Han pasado rápidamente 70 minutos. Todo está controlado y el simulacro se cierra con un desfile y el saludo del Príncipe a los representantes de todas las unidades que han participado.