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4 Opinión LUNES 27 6 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LA BURLA BATASUNA... RGE que los poderes ejecutivo y judicial terminen con la presencia activa y creciente de Batasuna, un grupo ilegalizado por ser instrumento terrorista en al menos una veintena de ayuntamientos del País Vasco, de lo cual hoy informamos en páginas de Nacional. Aún no se les da voto, pero su voz se deja escuchar en los plenos y las comisiones municipales, en una suerte de presencia paralegal. Mientras, el partido de Otegi sigue organizando manifestaciones, sin que al fiscal general se le haya ocurrido ordenar la apertura de diligencias. La doctrina Atutxa -no darse por enterado de las resoluciones de los tribunales- -sigue haciendo furor en el País Vasco. Era previsible la pasividad del PNV, pero no la del Gobierno socialista, que asiste cual tancredo a cómo la ley se hace añicos en algunos consistorios. U EL CRUDO, POR LAS NUBES E habla mucho en economía de ruidos blancos, las perturbaciones que impiden ver las regularidades estadísticas y establecer correlaciones entre series de datos. La evolución del precio del petróleo y la cotización del euro amenazan con convertirse en un ruido espeso, tan espeso que puede acabar afectando significativamente al crecimiento de la economía española. Las previsiones oficiales siguen siendo muy optimistas. Pero lo cierto es que si las empresas trasladasen a los precios los últimos incrementos de costes, la gasolina súper costaría ya más de un euro por litro, lo que haría feliz a Hacienda, pero no a los conductores españoles. El precio del petróleo brent está estabilizándose peligrosamente en torno a los sesenta dólares por barril, cuando hace unos meses el vicepresidente económico consideraba un exceso pensar en los cincuenta dólares y el presidente del Gobierno calificaba de apóstoles de la catástrofe a los que dudaban de su escenario, antropológicamente optimista. La divisa europea, cuya fortaleza amortiguó el año pasado el impacto del encarecimiento del crudo en la economía española, este año lo amplifica. El petróleo ha subido casi un 45 por ciento en dólares en 2005, y un 61 por ciento en euros. Es ingenuo, casi irresponsable, pensar que esta subida no va a tener impacto en la economía española, una economía que además tiene una intensidad energética y una dependencia de los hidrocarburos de las más elevadas de Europa; dependencia que aumenta con la sequía y el parón nuclear. Con las estimaciones suministradas por el propio Ministerio de Economía en la discusión presupuestaria del pasado otoño, recogiendo el trabajo del FMI, es fácil calcular que, de mantenerse los precios actuales de petróleo y euro, el crecimiento español difícilmente sobrepasaría el 2,5 por ciento y la inflación superaría el 3,5. Siempre que el BCE no decidiese bajar los tipos S de interés, con lo que alteraría la composición a corto plazo entre crecimiento e inflación. Los datos son preocupantes. Por eso sorprenden tanto la pasividad y complacencia gubernamental. No hay nada en el escenario internacional que invite a ser optimista sobre la evolución futura del precio del petróleo. Ni la economía China da síntomas de moderar su demanda, ni se solucionan las dificultades de refino, ni aparecen nuevas reservas estratégicas que se puedan poner en el mercado a medio plazo, ni aumenta la capacidad de producción adicional inmediata de la OPEP, que sigue limitada al millón de barriles diarios de Arabia Saudita, ni mejora la situación geopolítica internacional; el resultado de las elecciones iraníes no contribuye, desde luego, a tranquilizar al mercado del crudo. España corre el peligro de verse precipitada a una situación de menor crecimiento con más inflación y todavía más déficit comercial, una espiral de la que es muy difícil salir sin traumas y que, por lo tanto, conviene evitar. Las recetas de política económica son conocidas desde que el mundo vivió las dos crisis del petróleo de los años setenta, y se resumen en que hay que dejar actuar al sistema de precios y utilizar la política fiscal y de rentas para contener la inflación, mientras la expansión monetaria suaviza algo el ajuste. Lamentablemente, los márgenes de maniobra con los que España, y toda Europa, se enfrentan a la situación son escasos. Pero no inexistentes. La crisis de los setenta se vivió en España tarde, pero con especial intensidad porque en los momentos de la Transición la política primaba lógicamente sobre la economía. Da la impresión de que el Gobierno piensa que ahora también está justificado jugar al avestruz y posponer los ajustes; y que la Segunda Transición es un proyecto histórico. No es ésa la opinión ni la experiencia de la sociedad española. Arnaldo Otegi TELEPRESS ...Y LA KALE BORROKA ADA vez parece más claro el rebrote del terrorismo callejero en el País Vasco, pues ya no hay madrugada que no conozca un ataque con cócteles molotov Anteayer contra la subdelegación del Gobierno en Vitoria y un edificio del Ejecutivo autónomo, y ayer contra las instalaciones de la Cope en San Sebastián. Minusvalorar las actividades de los cachorros de la banda y su condición de elemento esencial de la actividad criminal de ETA suele generar estos envalentonamientos, a los que sin duda coadyuvan sentencias tan erradas como la dictada por la Sala Penal de la Audiencia Nacional en el caso Segi Por eso es tan importante no desfallecer en la persecución de esta trama juvenil, ni proyectar una imagen de impunidad sobre quienes, además de instalar el terror a pie de calle, han surtido a ETA de pistoleros. C LA GUERRA DEL AGUA IVIMOS en un periodo de sequía severa según el calificativo utilizado por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. El problema afecta muy especialmente a la cuenca del Segura, donde comenzó el viaje que ayer emprendió ABC por la España sedienta. Las consecuencias sociales y económicas de la sequía ofrecen motivos muy serios de preocupación: clientes extranjeros cuyas peticiones no podrán ser atendidas; inmigrantes regularizados a los que ahora no se podrá dar trabajo; en fin, una sensación general de desánimo colectivo. La reacción de los poderes públicos no se detiene ya en las campañas de sensibilización, sino que algunas comunidades autónomas establecen fuertes restricciones: en la propia Murcia las dotaciones de agua para riego se han reducido al 50 por ciento con objeto de garantizar- -no se sabe por cuánto tiempo- -el suministro a la población. Todavía no se han resuelto los viejos debates sobre la España seca y la España húmeda y ya se avecina un cambio climático que puede provocar a medio plazo un verdadero drama. Joaquín Costa y otros regeneracionistas llamaron la atención sobre el asunto hace cien años, pero seguimos más preocupados por lo inmediato que por lo importante y es obvio que los desacuerdos políticos y territoriales se han adueñado de una cuestión que exige un gran pacto de Estado, basado en los principios de eficiencia y de solidaridad. De lo contrario, tal vez sea tarde cuando la sociedad V española se arrepienta de su error colectivo. Resulta muy ilustrativa la doble entrevista publicada en ABC con los presidentes de Castilla- La Mancha, José María Barreda, y de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, dos políticos sensatos y razonables, con independencia de sus opciones partidistas. Afirma Barreda que el cambio del PHN sobre el Ebro otorga a su región un argumento de peso para oponerse al trasvase Tajo- Segura, en el sentido de que hoy día ninguna Comunidad Autónoma consentiría semejante infraestructura. Se trata, pues, del criterio del agravio comparativo, que- -por desgracia- -funciona con un efecto movilizador de la opinión pública más allá de consideraciones de alcance nacional. Valcárcel recuerda que Murcia se deshidrata en sentido literal y que son las malas compañías de Zapatero las que han provocado un cambio radical acerca del trasvase del Ebro. Esta misma semana se aprobó definitivamente la ley de reforma del PHN, inspirada por el deseo de rectificar a toda costa las opciones del gobierno anterior, aunque muchas de ellas ofrecían soluciones razonables, como reconocen los propios informes técnicos del Ministerio de Medio Ambiente. Cuando está en juego la vertebración de España no se debe actuar en función de clientelismos políticos a corto plazo. El Consejo de Ministros deberá decidir sobre un eventual trasvase extraordinario entre el Tajo y el Segura, y tendrá que hacerlo en función del interés general. NUEVA ESTRATEGIA UNQUE desmentido por los supuestos interlocutores, el secretario de Estado de Defensa de EE. UU. vino a admitir que el Pentágono ha tenido reuniones con algunos de los grupos de terroristas insurgentes que golpean el nuevo Irak. Algunos vaticinios señalan que la escalada de asesinatos podría prolongarse durante lo que queda del año, hasta las nuevas elecciones. Quizá por ello, Washington parece haber optado por dividir al heterogéneo magma de grupos que forman la denominada insurgencia iraquí, para tratar de desmovilizar a los menos violentos. Supone una apuesta tan audaz como arriesgada, que sólo el tiempo dirá si aporta algún fruto o es producto de la impotencia. A