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94 Economía DOMINGO 26 6 2005 ABC AFP El alemán Gustav Humbert presidirá Airbus, tras el acuerdo en EADS R. VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Airbus y su nave nodriza EADS tienen finalmente un acuerdo y una nueva jefatura a los mandos del gigante aeronáutico europeo, que acaba con una interesada tensión franco- alemana y compensa el equilibrio entre ambos principales accionistas estratégicos de la compañía. El francés Noël Forgeard y el alemán Thomas Enders dirigirán una presidencia ejecutiva conjunta en EADS, mientras el alemán Gustav Humbert sucede a Forgeard al frente de Airbus, como el primer no francés en dirigir el principal negocio de la compañía. Por su parte, el alemán Stefan Zoller sucede a Enders como presidente ejecutivo de la unidad de sistemas de seguridad y defensa del consorcio espacial y el francés Fabrice Brégier dirigirá Eurocopter, la división de autogiros. La sucesión en la presidencia y la competencia de Boeing han terminado por hacer sombra al éxito del A 380, estrella del proyecto Airbus. Las autoridades francesas enviaron a 3.000 gendarmes a la localidad de Dugny para proteger la circulación del primer tren privado del país, el pasado día 13 de junio (en la imagen) AFP El Gobierno de París se ha visto obligado a utilizar la fuerza para garantizar la liberalización de los servicios ferroviarios en Francia, un proceso que los sindicatos consideran como todo un atentado del liberalismo económico contra la soberanía nacional Asalto al primer tren privado TEXTO: JUAN PEDRO QUIÑONERO. CORRESPONSAL PARÍS. La liberalización del transporte ferroviario de mercancías en Francia entró formalmente en vigor el 15 de marzo de 2003. Pero, dos años más tarde, la circulación del primer tren de mercancías privado, entre Francia y Alemania, ha exigido la intervención de la Gendarmería, para liberar las vías ocupadas por unos ferroviarios dispuestos a impedir por la fuerza su circulación. Los ferroviarios franceses se jubilan a los 55 años, con unas pensiones más altas que la media europea, tras haber pagado menos cotizaciones que en el resto de la UE. Cada vez que algún gobierno de izquierda o derecha, ha intentado modificar ese estatuto privilegiado, los sindicatos han paralizado el país y han hecho caer inermes ante su presión a sucesivos ejecutivos. nuestra red de ferrocarriles! ¡La liberalización será desastrosa para la seguridad y el empleo! ¡El liberalismo destruirá el patrimonio nacional! Ante tales previsiones, las centrales anuncian una guerra de usura, que comenzó con una batalla folclórica. Batalla folclórica A los sesenta minutos de ponerse en marcha, a las 13.30 del pasado día 13 de junio, en Dugny, el tren que transportaba cal, con destino a Alemania, tuvo que detenerse, pues 300 sindicalitas se habían instalado en la vía con mesas, botellas de vino, salchichones y grandes barras de pan. Los conductores llamaron a las fuerzas del orden, que, tras media hora de diálogo de sordos, recibieron la orden de disolver a los manifestantes de manera expeditiva. Tres mil agentes anti disturbios, equipados con gases lacrimógenos y porras, hicieron varias cargas relativamente violentas, de una eficacia absoluta. En menos de media hora, el orden fue restablecido, la vía quedó despejada y el tren pudo seguir su camino. Con un retraso fatal: no pudo cruzar la frontera a la hora prevista, con lo cual el primer servicio de este tren tuvo un coste gravoso, que la empresa no podrá repetir indefinidamente. La CFTA ha pedido socorro al Gobierno, que se verá obligado a recurrir de nuevo a la Gendarmería para imponer una liberalización de un timidez desarmante. Los sindicatos anuncian nuevas movilizaciones. Para los empleados de la estatal SNCF (la Renfe francesa) las compañías privadas son una amenaza para nuestra soberanía nacional Y están dispuestos a prolongar indefinidamente un conflicto corporativo, ya que, desde su óptica, tras la liberalización del transporte de mercancías, seguirá la del de viajeros: y ese será el fin del servicio público La primera compañía ferroviaria privada, en Francia, desde hace un siglo, es heredera de la magna tradición de los grandes ferroviarios privados del siglo XIX. La CFTA nace de la antigua compañía de los Chemins de Fer Economiques, creada en 1880. Funciona desde hace años como prestataria de servicios para varias regiones, donde explota 850 kilómetros de vías férreas, por cuenta de la SNCF. Tarifas más bajas Mientras la CFTA ha trabajado como contratada por la SNCF, el problema de la liberalización pendiente se ha podido eludir. Pero ahora que ha partido el primer tren totalmente privado, los sindicatos desentierran el hacha de guerra antiliberal. La CFTA ofrece unas tarifas un 20 más bajas que las de SNCF, que estima que podría bajar precios, si los ferroviarios aceptaran determinadas condiciones laborales. Los sindicalistas, sin embargo, aspiran a aplazar indefinidamente la reforma aceptada desde hace años por sucesivos gobiernos de izquierda y derecha. Que sea necesario recurrir a la Gendarmería para imponer el tráfico de un primer tren privado da una idea muy gráfica de los problemas que pueden plantearse cuando la liberalización siga su curso. Si es que sigue. Estabilidad social Esa influencia extraordinaria, determinante para la estabilidad social impidió durante muchos años que Francia aceptase la liberalización ferroviaria negociada en el marco de la UE. La apertura del tren a la competencia debía entrar en vigor hace 26 meses. Y si lo ha hecho ahora ha sido con muchos problemas y gracias la intervención de la Gendarmería, que tuvo que emplearse a fondo para proteger la circulación de un mercancías que transportaba cal entre Francia, en Dugny- sur- Meuse (Meuse) y Alemania, en la región del Sarre, puesto en marcha por la CFTA, filial de Connex. Los sindicatos han puesto el grito en el cielo: ¡El liberalismo destruirá