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80 DOMINGO 26 6 2005 ABC Toros Segovia FERIA DE SAN JUAN Un trofeo por coleta ABC. Toros de Sánchez- Cobaleda, uno de El Torero y tres de Victoriano del Río. Hermoso, ovación y oreja. El Cid, palmas y oreja. Manzanares hijo, oreja y ovación. Doble triunfo de Luis Miguel Encabo: volvió a nacer y cruzó la puerta grande Plaza de toros de Alicante. Sábado, 25 de junio de 2005. Novena corrida. Casi media entrada. Toros de Cuadri- -incluido el sobrero (5 bis) correctos de presentación y de buen juego en conjunto, aunque con sus matices. Luis Miguel Encabo, de celeste y oro. Pinchazo y estocada (oreja) En el cuarto, pinchazo y estocada desprendida (oreja) Salió a hombros. El Renco, de grosella y oro. Dos pinchazos, media estocada y dos descabellos (silencio) En el quinto, pinchazo, estocada corta caída y dos descabellos (saludos) Serafín Marín, de blanco y oro. Tres pinchazos, otro hondo y descabello (silencio) En el sexto, media y descabello (palmas de despedida) Burgos Morilla a hombros Novillos de Garcigrande, el 6 premiado vuelta al ruedo. Fran Moreno, silencio tras aviso y vuelta tras aviso; Álvaro Justo, saludos y saludos tras petición; Alejandro Morilla, oreja y dos orejas. Badajoz Gallo, herido grave en el triángulo de Scarpa Toros del Conde de la Corte. Javier Solís, saludos y palmas. Gallo, saludos en el único que mató, ya que fue corneado en el muslo izquierdo y por encima del ano. La cornada del muslo afecta al triángulo de Scarpa. Fue trasladado al hospital para ser operado. El Capea, palmas y oreja. El día antes, un toro de Terrón y seis de Zalduendo. Moura hijo, oreja. Ponce, ovación tras dos avisos y dos orejas tras aviso. Ferrera, dos orejas y rabo y oreja. Juli, oreja y ovación tras aviso. Haro Dos orejas para Ferrera con los victorinos Toros de Victorino Martín, el 5 premiado con vuelta en el arrastre. El Fundi, pitos y aplausos; Ferrera, silencio y dos orejas; Dávila, silencio y silencio tras aviso. En Soria, Liria, Uceda y Castella se estrellaron con los de Castilblanco. Algeciras ROSARIO PÉREZ ALICANTE. La plaza se sumió en un ¡ay! eterno y angustioso. La imagen de Luis Miguel Encabo colgado del pitón del primer cuadri horrorizó. Se había tirado a matar con rectitud en el segundo envite. Y el toro lo prendió, rompiéndole la taleguilla. Cuando intentaba zafarse de las astas, le enganchó por la espalda, bamboleándolo por la chaquetilla. Logró escapar con media cara bañada en sangre. Hasta los más incrédulos creían en los milagros: sólo llevaba un puntazo en la región lumbar. Este toro había repetido encastado en la muleta. El matador estuvo muy firme, midió a la perfección tiempos y distancias y ejecutó una buena faena, con series estupendas, como la primera a derechas. Además de mostrar su técnica, anduvo con mucha torería. Ahí quedaron una trincherilla o un farol invertido. Paseó una oreja. Caldeó la temperatura con un ceñido quite por chicuelinas con el cuarto, una animal que salía con la cara por arriba de los muletazos, algunos muy Encabo atravesó la puerta grande a hombros meritorios. La faena careció de reposo en varios compases y, tal vez se podía haber extraído más del toro, porque este torero es capaz. Aun así, Encabo, uno de los triunfadores de la pasada Feria de San Juan, mereció la puerta grande, al igual que se merecía una inclusión en uno de los carteles estrellas. Doble triunfo, por tanto, de Encabo: volvió a nacer y cruzó el portón de la gloria. Evidenció cierta calidad el tercero en el capote de Serafín Marín, que dibujó verónicas cadenciosas y una media sentida. Logró meterlo en la flámula en la primera tanda diestra. Le costó más en la siguiente, aunque dando el toque preciso lo consiguió. Valentísimo, hubo de recurrir a las distancias cortas, con su VIGUERAS oponente ya más parado. Enturbió su labor por su desacierto con la espada, al igual que con el más violento sexto, con el que, de nuevo, derrochó arrestos. El Renco anduvo como pez fuera del agua con el segundo, un toro al que en lugar de ponerle la muleta se la escondía. Desconfiado, no lo vio claro por ningún lado. Enderezó su paso por la Feria con el otro. El presidente devolvió incomprensiblemente al quinto. Nada raro, no obstante, pues se trataba del mismo usía que el pasado miércoles echó a los corrales a un toro por manso. Se mostró más dispuesto El Renco con éste. De no haber fallado en la suerte suprema, sus paisanos le hubiesen premiado con una oreja. Cumbre de Manzanares Una gran faena de José María Manzanares protagonizó la tarde. Se lidiaron toros de Núñez del Cuvillo; destacó el gran 4 José María Manzanares, pitos y dos orejas; Morante de la Puebla, pitos y ovación; Salvador Vega, oreja y oreja. FERIA DE LEÓN El Fandi arma el taco JAVIER LÓPEZ HERNANZ LEÓN. La variedad y espectacularidad de El Fandi junto al indulto del último zalduendo de la tarde protagonizaron la macrocorrida estrella del ciclo leonés, en la que Rincón ofreció momentos de luces y sombras, Ponce rubricó su cartel y El Juli, injustamente tratado, fue el único que salió por su propio pie. En el último vino el frenesí, hasta el punto de indultarse a Desocupado y conceder los máximos trofeos a El Fandi. Antes había cuajado un completo tercio de banderillas y una entonada faena fiel a su estilo, en la que destacaron los naturales. El toro resultó codicioso, noble y repetidor en la muleta, pero el indulto parece excesivo ya que tan sólo fue señalado en el caballo. En el cuarto ya había armado un alboroto con los palos. Moviolas y violines causaron el delirio. Con la muleta fue otro cantar, y anduvo vulgarote ante un buen toro. Con algunos efectismos se metió al público en el bolsillo, que valoró los alardes incluso por encima de estimables naturales. Ponce estuvo en su línea de facilidad y poderío. Al segundo le planteó una faena a más y alcanzó su cenit por la derecha, que imantó al toro a la franela. En el sexto, dio otro recital de elegancia y esta vez lo cuajó con la zurda en bellos naturales a pies juntos, adornados con el cartucho. Rincón no acabó de confiarse con el codicioso primero, que lució un espectacular tranco. Hasta la tercera serie a derechas no le dio distancia. Cuando lo hizo recordó al mejor César, aunque sólo fue un espejismo. En el otro apareció por contra el mejor Rincón. Sacó su raza y ejecutó ese toreo de colocación perfecta, juego de muñecas y cintura quebrada. Plaza de toros de León. Sábado, 25 de junio de 2005. Tercera de feria. Casi lleno. Toros de Zalduendo, de pobre presencia, resultaron nobles y repetidores, excepto 3 y 7 al 8 lo indultaron. César Rincón, de rosa palo y oro. Metisaca, estocada corta recibiendo (oreja) En el quinto, estocada recibiendo (oreja) Enrique Ponce, de azul pavo y oro. Estocada caída (dos orejas) En el sexto, estocada baja (oreja) El Juli, de grana y oro. Pinchazo hondo y descabello (oreja) En el séptimos, pinchazo y estocada corta desprendida (ovación) El Fandi, de celeste y oro. Estocada baja (dos orejas y petición de rabo) En el octavo, dos orejas y rabo simbólicos tras simular la suerte. Salieron a hombros Rincón, Ponce, El Fandi y Fernando Domecq. El Juli pechó con el peor lote. Estuvo por encima del soso tercero y todo lo hizo él ante el deslucido séptimo. Cortó una oreja. Por otra parte, en Toulousse (Francia) se lidiaron toros de Sepúlveda. Fernández Meca, ovación en ambos; Padilla y Robleño cosecharon una oreja cada uno y silencios.