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32 Internacional TRIUNFO DEL INTEGRISMO RADICAL EN IRÁN DOMINGO 26 6 2005 ABC SHIRIN EBADI Premio Nobel de la Paz en 2003 Nadie podrá impedir las reformas porque son lo que el pueblo quiere No le interesan los matices, pide votar por quien quiera sin que le señalen quién debe ser o supervisen su elección y a pesar del triunfo de Ahmadineyad piensa que al igual que muchos iraníes hizo bien en no participar en las elecciones TEXTO: F. DE ANDRÉS ENVIADO ESPECIAL TEHERÁN. La oficina de Shirin Ebadi, en el centro de la capital, es humilde. Un semisótano, sin luz natural, decorado con gruesos tomos de jurisprudencia y bellas encuadernaciones de poesía iraní. El fax de la abogada más notoria del país, Premio Nobel de la Paz en 2003, no deja de escupir papel. La vida sigue igual, pese a que han pasado pocas horas desde que es oficial la noticia de que el nuevo presidente de Irán es el alcalde integrista de Teherán, Mahmoud Ahmadineyad, situado en las antípodas de todo lo que defiende Shirin Ebadi. -Antes de estas elecciones, usted hizo pública su intención de no votar. A la vista del resultado, ¿se arrepiente de no haberlo hecho? -No, en absoluto. Sigo creyendo que hice bien en no participar. ¿No cree que una participación masiva de las mujeres y de los jóvenes podría haber evitado la victoria de uno de los candidatos más integristas de la lista, a favor del reformista Moin o incluso de Rafsanjani, más moderado? -No me interesan los matices. Sencillamente pido poder votar por quien quiera, sin que me señalen quién debe ser o supervisen mi elección. Además, Irán ya tuvo a Rafsanjani como presidente durante ocho años y el pueblo no quedó satisfecho. ¿Quiere decir con eso que al nuevo presidente Ahmadineyad se le puede dar un voto de confianza, ya que no ha dejado aún ningún mal recuerdo? -No he pretendido decir eso. ¿Piensa que la victoria del alcalde de Teherán puede marcar el final definitivo del movimiento de reforma política y social que inició Jatamí hace ocho años? -Nadie podrá impedir el movimiento de la reforma en Irán porque es lo que el pueblo quiere, y no va a dejar de desearlo. Además, debe tener presente que en el marco de nuestra Constitución el presidente tiene escaso poder. -Después de haber permitido la llegada de Jatamí a la presidencia, el régimen iraní ha dispuesto ahora las cosas para que el sector más duro retome el poder en el Parlamento y ahora en el Gobierno. ¿Es imposible la reforma desde dentro? -Creo que debemos seguir intentándolo desde dentro y desde fuera del sistema político, es decir, a través de las manifestaciones y protestas pacíficas, como las que tuvimos en el pasado, e influyendo a través de la prensa y de la palabra. -El Consejo de los Guardianes prohibió la candidatura de todas las mujeres, como era previsible. ¿Por qué teme el régimen iraní a las mujeres? -Pienso que el término miedo no es el más correcto. Negar a las mujeres el derecho a participar en la política es una gran equivocación del régimen. Más del 63 por ciento de los estudiantes en nuestro país son chicas, y el número de licenciadas supera ya al de sus compañeros varones. Sancionar a las mujeres no tiene ninguna lógica. -Cuando en Occidente se debate sobre la opresión de la Sharía respecto a la mujer la discusión se centra casi exclusivamente en el velo, ¿qué opinión le merece? -El uso del velo o hejab es la elección voluntaria de una musulmana. AFP Hay que intentar el cambio, desde dentro y fuera del sistema, con protestas pacíficas, e influir a través de la prensa y la palabra Negar a las mujeres el derecho a participar en política es una gran equivocación del régimen En los países musulmanes se les impone a las mujeres en contra de su voluntad, y es lógico que muchas de ellas lo rechacen por ese motivo. En Occidente hay países que, al contrario, les obligan a todas a quitárselo, y eso también provoca en ellas una reacción negativa lógica. Dejemos que cada una sea libre y haga lo que desee. ¿Cuál es a su juicio la batalla más importante que debe ganar la mujer en el Islam? -Una interpretación auténtica del Corán que conduzca a la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. Sólo pedimos eso. -Pero en su país la mujer puede conducir, votar, llevar un negocio... actividades que le están prohibidas en algunos países árabes... -Aún así en Irán las mujeres están todavía privadas de muchos de sus derechos. Nuestro sistema todavía permite la poligamia, que es una injusticia hacia la mujer. En Irán, por ejemplo, la vida de una mujer vale la mitad que la de un hombre; si una mujer muere en un accidente de automóvil pagan a su familia la mitad de lo que pagarían si fuese varón. Tenemos muchas otras leyes indecentes de ese estilo. Tenga en cuenta que las mujeres iraníes tienen más cultura que los hombres porque están más escolarizadas que ellos. -Usted investigó en 1999 la represión de estudiantes a manos de bandas paramilitares integristas. Las protestas universitarias han terminado siempre con violencia policial o reprimidas por los basiyi ¿Se atreverán los estudiantes a volver a salir a la calle con un ex guardián de la Revolución al frente de la Presidencia? -Estoy convencida de que, cuando sea necesario, los estudiantes volverán a retomar las protestas. ¿Qué opina del proyecto norteamericano de traer la democracia a esta región del mundo? -La democracia no es un bien que se importe, ni se puede tirar sobre el pueblo como una bomba. Sólo se puede lograr con la voluntad de la gente, y en Irán ése es proyecto del pueblo. Estamos dispuestos a dar todo lo que tenemos para conseguirlo: nuestro testamento son nuestros presos políticos. ¿Cuántos existen hoy en Irán? -Nadie lo sabe. Sólo el Gobierno, y no da cifras. ¿No tiene miedo de volver a la cárcel si sigue hablando con esta libertad bajo la Presidencia de AhmadiNejad? -Yo me limito a decir lo que opino.