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ABC DOMINGO 26 6 2005 Opinión 7 MEDITACIONES PLANTADO JUNTO AL ROBLE NA de una. Las nekanes no han dejado pasar la primera oportunidad, y en la primera ocasión han propinado un desplante al dejar plantado a Ibarretxe el día que juraba el cargo de lendakari junto al roble de Guernica. Ya sabe, pues, lo que le espera después de fiar su permanencia en el cargo a esos comunistas de las tierras vascas que han sido colonizados por Batasuna, la rama política de una banda terrorista. La imagen de Ibarretxe esperando a EHAK junto al árbol mientras mira el reloj puede valer como metáfora de una legislatura en la que el PNV vivirá el mismo desasosiego en cada votación. Y ese mismo reloj será el que marque su permanencia en el cargo. MARCO AURELIO U LEER Y PENSAR AL PASO TRISTE DE LA PAZ LA NACIONALIZACIÓN DE LAS MASAS DE GEORGE L. MOSSE Marcial Pons 2005 286 páginas Los usos políticos de la calle La calle está de moda. El florecimiento de la manifestación multitudinaria como modo de ejercer la ciudadanía no puede ser interpretado sino como el ejercicio incontestable de un derecho. Pero, en tiempos no tan remotos, la toma de la calle también ha conllevado sus riesgos, sobre todo cuando las masas ingresan en el espacio público con la voluntad de permanecer en él, cuestionando los modos de representación parlamentaria, o atacando los fundamentos pluralistas de la democracia a través de la expulsión violenta del oponente político. La lectura de este libro resulta enormemente aleccionadora, ya que describe el tránsito desde el festejo público de carácter patriótico a la escenificación de la adhesión masiva al Führer en un espacio colectivo monumental, convertido en el lugar sagrado por excelencia de esa nueva religión política que fue el nazismo. Entre medias de ambas formas de movilización colectiva, la violencia había acabado con el principal valor de la calle: su capacidad de ser ágora, esto es, lugar de contraste cívico de opiniones encontradas. Un asunto aún de actualidad, cuando algunos modos de acción política (por ejemplo, la kale borroka) siguen amenazando el espacio de todos. EDUARDO GONZÁLEZ CALLEJA N las aherrojadas celdas del carro de los cautivos del que el Ingenioso Hidalgo liberó a los galeotes podían correr caballos al lado de las mazmorras de la modernidad establecidas en los aeropuertos como Punto de Fumadores. Trátase de un calabozo sin rejas, como jaula de zoo, donde confinan como bichos raros y peligrosos a los que aún conservan la funesta manía de fumar. El último mono, aunque no sea blanco, del Zoo de Barcelona tiene más espacio que los fumadores de aeropuerto, confinados como en una versión con humo de la famosa solución habitacional. Los 30 metros cuadrados de la ministra Trujillo son el Palacio de Liria al lado de los dos palmos que dejaron a los fumadores, como apestados, en los aeropuertos. Ni a los enfermos infecciosos con mayor riesgo de contagio los tratan así, confinados en un minúsculo lazareto, junto a las tobeANTONIO ras de un aparato aspirador de las BURGOS antaño aromáticas y sensuales, cinematográficas volutas. Si Humphrey Bogart esperase ahora el avión de Casablanca lo confinarían con su gabardina y su cigarrillo en la mazmorra para fumadores de la zona de embarque del avión de Lisboa. Y esto les ocurre a los fumadores porque son unos torpes. Se han dejado ganar el terreno y no se han constituido en minoría o en pueblo oprimido para defender sus derechos, presentando al tabaco como libre opción o autodeterminación. Cómo serán de torpes, que en esta España donde todo lo minoritario impone su dictadura, ni se les ha pasado por la imaginación presentarse como grupo social oprimido por la intolerancia de la cultura judeocristiana. Ni como nación perseguida en sus derechos por el centralismo opresor. Si hasta Villanueva del Trabuco quiere reformar su Estatuto y proclamarse nación, para estar en Europa de tú a tú con esos gober- E nantes que no le echan a ZP ni puñetera cuenta, ¿por qué los fumadores no han de ser una nación o por qué no ha de reformarse el Código Civil a su conveniencia? Porque son unos torpes, y no se han buscado un Zerolo o un Carod. En el pecado llevan la penitencia. Nada, aquí lo único anormal, lo único que va contra la Constitución y contra la Naturaleza, es el fumeque. Fumar es el único vicio nefando. Lo único que amenaza con romper a España es el tabaco. Ahí sí que están unidos todos los partidos para defender el Estado de Derecho... al Aire sin Humos. Todo el peso de la ley que no se aplica contra los partidos encubridores de asesinos, que se sientan en los parlamentos y deciden presidentes autonómicos, cae sobre los fumadores. Todo el peso de la ley que no se aplica contra la Selección Sub 21 de la ETA, a cuyos criminalitos los jueces dejan que sigan quemando autobuses a fin de que hagan las prácticas de su FP de Asesinos, cae sobre los fumadores. A cuyas víctimas se les da la protección que a otras se les niega. Sí, aquí las únicas víctimas que existen son las del tabaco. Ya quisiera la Asociación de Víctimas del Terrorismo que sus derechos fueran respetados con el mismo ardor con que defienden a los Fumadores Pasivos. Y comparados los derechos de los fumadores con los de otras minorías sociales en materia de ética, moral y Derecho Natural, ni te cuento. Por no haber, no hay un profesor Aguileño Nonaino que se atreva a proclamar que, total, qué mas da, que como cada cual es dueño de su cuerpo, el Estado debe proteger también los derechos de los que quieran hacer con sus pulmones lo que quieran. Matarse mismo, sin necesidad de asesinos encapuchados con los que pactemos, pagándoles la impunidad de sus ensangrentadas banderas victoriosas, al paso triste de esta paz. (Cuando oigas la palabra paz desconfía: o te la impone un dictador o te hace claudicar ante ella un asesino separatista. En ambos casos, cautivas y derrotadas las libertades.