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4 Opinión DOMINGO 26 6 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LA ESTRATEGIA DEL ES LO MISMO ON la reforma del Estatuto catalán como telón de fondo, el PSOE se afana en demostrar que el PP plantea modificaciones similares en las comunidades donde gobierna. Mientras el tripartito catalán sigue pasando su calvario interno con las pegas (constitucionales y de otro tipo) que el Instituto de Estudios Autonómicos, dependiente de la Generalitat, pone a las ideas del Gobierno de Maragall, la estrategia socialista pasa por dulcificar su reforma diciendo que es similar a la de los populares. Ya lo hicieron cuando se aprobó el proyecto de Estatuto de la Comunidad Valenciana- -baldíamente, pues no tenía nada que ver- -y ahora lo intentan con los planes que prepara Jaume Matas en Baleares. La prueba del nueve de que no es así la otorga, como revela el análisis que hoy publica ABC, el hecho de que la reforma balear se ajusta a las directrices del Consejo de Política Fiscal y la de Maragall y Carod- Rovira no lo hace. Mejor harían los socialistas en meditar sobre el camino emprendido, sobre todo en Cataluña, que en intentar homologar sus propuestas insolidarias y de concepto (para muestra, el modelo de financiación y la definición del término nación) con otras que se ajustan al esquema que los españoles acordaron en 1978. C A DÓNDE VA EL GOBIERNO NTRE los actos de fe que el presidente del Gobierno pide para sus informaciones confidenciales sobre ETA y la tangibilidad de los coches- bomba que los terroristas hacen estallar en Madrid, es lógico que los ciudadanos se sirvan principalmente de estos atentados para hacerse una idea sobre si los etarras tienen o no voluntad de dejar las armas. También para preguntarse a dónde nos está llevando el Gobierno socialista. El coche- bomba que ayer estalló en el estadio de La Peineta es el tercero que coloca ETA en la capital de España en este año y, al margen de otros propósitos criminales, parece evidente que esta cadena de atentados busca minar la elección de Madrid como sede olímpica en 2012. Éste es un móvil muy estimable por una organización terrorista que siempre busca dañar intereses nacionales (la economía, el turismo) y perjudicar la imagen de España. Un proyecto tan ilusionante e integrador como la candidatura olímpica de 2012- -que tiene en La Peineta una instalación clave de la infraestructura de los Juegos- -no podía pasar inadvertido para los terroristas. Esta vez el coche- bomba del estadio no ha ocasionado víctimas ni heridos, pero el dato no ha de ser la coartada para seguir dando por aceptable un terrorismo de intimidación y destrucción que no mata. Y hay quienes están cayendo en este tremendo error de alentar el cambio de política antiterrorista sólo porque ETA lleva dos años sin matar, algo que, hasta las declaraciones de determinados portavoces socialistas, los ciudadanos atribuían a la eficacia de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Es un error que, sustancialmente, sigue la senda de otros errores que han conducido a una situación impensable hace sólo un año, pero explicable a la vista de las temerarias apuestas que se están haciendo. ETA en Madrid pone bombas, da carrete a la confusión del Gobierno socialista, celebra la ruptura del Pacto Antiterrorista, jalea la derogación de facto de la Ley de Partidos, se recrea con la situación de las víctimas y del constitucionalis- E mo vasco y administra la vida de los amenazados con indultos sectoriales. Y en Vitoria, gracias a EHAK, sucedáneo de Batasuna, ETA pone lendakaris y define la nueva legislatura vasca en sentido exactamente opuesto a lo que vaticinaban los estrategas socialistas para justificar la inhibición del Estado de Derecho frente a los comunistas de las tierras vascas. Pese al optimismo declarativo, el fin de ETA no se encuentra hoy más cerca que ayer y el Gobierno debería ser consciente de esta realidad para rectificar cuanto antes y corregir el rumbo de su política sobre terrorismo. Es posible que el presidente del Gobierno haya recibido algún mensaje- -quizás trucado- -procedente de la izquierda abertzale y también que el resto de su discurso sea una mezcla de error inducido, interpretación inverosímil de la realidad de ETA y un voluntarismo optimista basado en su deseo de resolver la violencia terrorista. Los etarras también han constatado que, a pesar de seguir atentando, el Ejecutivo no ha modificado su disposición a dialogar, lo que es una contradicción con las declaraciones oficiales del Ejecutivo y la aprobada por el Congreso de los Diputados. Si unas y otra condicionaban el diálogo al cese de la violencia, el incumplimiento de la condición debe ser la retirada de la propuesta parlamentaria y de la oferta de diálogo. Su mantenimiento sólo alimenta la fuerza política de los terroristas, quienes, entre sus éxitos parlamentarios en el País Vasco y la aceptación de su violencia sin muertos en el proceso de negociación, se convencen cada día más de que no hay razones para entregar las armas ni declarar una tregua, simplemente porque no les hace falta para nada. Quizás el Gobierno haría bien en hacer un alto enesta ceremoniade confusión que está provocando y volver sobre sus pasos para recuperar aquel mensaje de unidad entre los demócratas que desean la derrota de ETA, a secas. Un mensaje que arrebataba toda esperanza a los terroristas para dársela a la sociedad española. Pasqual Maragall YOLANDA CARDO FRUSTRACIÓN EN IRÁN VUELO REGULAR HACIA EL CRIMEN SEXUAL L AS elecciones celebradas el pasado viernes en Irán se han saldado con una inesperada victoria del candidato ultraconservador, Mahmud Ahmadineyad, que se impuso en la segunda vuelta de las presidenciales al moderado Alí Akbar Rafsanyani. Malas noticias, pues, dentro y fuera del país, tanto para el reformismo y las ansias de libertad que comenzaban a crecer entre la población local, como para la comunidad internacional, que debe observar con extrema inquietud la época que se avecina de gobierno de los radicales, entusiastas del programa nuclear. Internamente, los comicios han puesto de relieve, de un lado, la movilización de los sectores conservadores afines al régimen y, de otro, una palpable desmovilización popular, evidenciada a través de una participación del 59 por ciento del electorado (diez puntos menos que en la primera vuelta) La fuerte polarización provocada por estas elecciones y el mermado apoyo popular de Ahmadinejad abren una fractura política entre los defensores de la teocracia chií y una sociedad rejuvenecida por la explosión demográfica y potencialmente revolucionaria por su apetito de libertad. Parecía indudable que las transformaciones de los últimos años y el creciente clima de malestar que exteriorizan los segmentos urbanos y la población más joven ante la rigidez del régimen instaurado en el 1979 denotan que algo se mueve en las profundidades del gigante persa, aunque todavía (ayer se vio, con la publicación de los resultados electorales) no ha encontrado la manera de exteriorizarlo. De hecho, en 1997 la elección de Jatami supuso un esperanzador giro aperturista que, sin embargo, con el paso del tiempo sufrió una paulatina erosión debido al involucionismo de los sectores más recalcitrantes de la elite ayatolá. La preocupación de éstos hacia los cambios de mentalidad, la larvada protesta popular que genera la crisis económica y la asfixiante atmósfera teocrática que vive el país han traído la elección de Ahmadinejad. En la escena exterior, el panorama geoestratégico no recibe mejores noticias si tenemos en cuenta la deriva nuclear emprendida por Teherán. Además, Estados Unidos ve cortocircuitada la hipotética conexión que pudiera establecer con el ala moderada iraní, pues el primer mensaje del vencedor electoral fue interpretar su victoria como un jaque mate a Washington. Ayer mismo, tanto Gran Bretaña, como Francia y Alemania acogieron con innegable pesimismo el resultado (incluso mentaron la sombra del pucherazo electoral) y volvieron a insistir en que lo prioritario es la paralización del programa atómico. No parece que sean ésas las intenciones de Ahmadinejad, cuyo radicalismo puede ser la mecha que aumente el incendio en la región y haga más difícil, sin ir muy lejos, la pacificación del vecino Irak. L AS últimas estimaciones de la organización Save The Children sitúan a España entre los países que más turismo sexual infantil generan en el mundo, hasta alcanzar una hipotética cifra de 35.000 individuos, españoles anónimos que habrían encontrado en Iberoamérica su particular paraíso para esta aberrante forma criminal. Como se recoge hoy en las páginas de Los domingos la Organización Mundial del Turismo reconoce que alrededor de un 3 por ciento de los 700 millones de personas que cada año realizan viajes al extranjero revela conductas pedófilas. Como forma de explotación, el turismo sexual seha convertido en una de las manifestaciones más siniestras de nuestro tiempo, pero es la prostitución infantil su apéndice más dañino, un fenómeno creciente que encuentra en los países del Tercer Mundo el terreno abonado para la impunidad. Ha llegado la hora de vigilar, desde los aeropuertos de partida, el verdadero destino de miles de delincuentes vestidos de inocentes turistas.