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ABC SÁBADO 25 6 2005 67 Toros FERIA DE SAN JUAN Toulousse (Francia) El color especial del toreo de Morante Plaza de toros de Alicante. Viernes, 24 de junio de 2005. Octava corrida. Casi tres cuartos de entrada. Toros de Juan Pedro Domecq y uno de El Vellosino (2 desiguales, destacó el 5 José María Manzanares, de tabaco y oro. Pinchazo y media pescuecera (pitos) En el cuarto, dos pinchazos y estocada corta (saludos) Morante de la Puebla, de blanco y plata. Pinchazo, otro hondo y trasero y descabello (bronca) En el quinto, pinchazo y estocada contraria (oreja) Salvador Vega, de blanco y oro. Pinchazo y estocada desprendida (oreja) En el sexto, estocada corta (oreja con petición) Salió a hombros. El Cid, Fandi y Castella se van de vacío ABC. Toros de Alipio Pérez- Tabernero, el segundo como sobrero, flojos en líneas generales. El balance de la corrida fue el siguiente: El Cid, silencio en ambos; El Fandi, silencio y ovación tras aviso. Sebastian Castella, ovación con saludos y aplausos, según informa mundotoro. com. Algeciras Oreja para César Rincón y Octavio Chacón ABC. Toros de María José Barral. César Rincón, silencio y oreja. Rivera Ordóñez, silencio y silencio tras aviso. Octavio Chacón, oreja y palmas tras aviso, según burladerodos. com. ROSARIO PÉREZ ALICANTE. Cuando aparece un torero con la torería ignota de Morante todo adquiere distinta dimensión. Su toreo, como su Sevilla, tiene un color especial. La faena al quinto toro fue como un arco iris de rojo pasión, blanco puro y verde esperanza. Después de una etapa sombría, el matador de La Puebla del Río ha vuelto a ver la luz. Morante sonríe. Sus partidarios, también. Cómo disfrutó con el excelente quinto y cómo hizo disfrutar. Estuvo sembrado: sacó lances y pases de una finura y una belleza inmarcesibles. Y enamoró a los tendidos. Lanceó parsimonioso al citado quinto, que se salió suelto en los primeros compases. Hasta que lo enceló en el capote. Hundió entonces el mentón y cargó la suerte en dos verónicas y media soberanas. Los muletazos diestros iniciales, con el aditivo de un cambio de mano, una trincherilla, el de pecho y otro del desprecio, encandilaron ya. Y cogió la izquierda, en el mismo platillo, intentando llevarlo largo. Sensacional la posterior ronda a derechas, con el compás abierto y jugando brazos y cintura al ritmo de la dulce embestida de Pitón Perdió pasos en la siguiente y probó de nuevo el lado zur- Vinaroz Toda la torería de Morante se resume en este muletazo do, aunque ya su oponente empezaba a acortar el recorrido. Aun así, parió un pase del desprecio colosal. Disfrutó luego en un dúo de garbosos molinetes para desgranar a continuación naturales sueltos con los pies juntos. Bordó el pectoral. Abrochó con toreros ayudados y cuadró al toro para la hora final. La plaza se tornó blanca después de un pinchazo y una estocada. Paseó un merecido trofeo. Morante, que sustituía a Finito, transformaba así las lanzas en cañas, pues a su más ofensivo primero, un remiendo de El Vellosino, no quiso ni verlo. Después del delicioso toreo del sevillano, la actuación de Vega, con ademanes algo menos pulidos, reunió méritos suficientes para no pasar inadvertida. Se metió al público en el bolsillo desde la apertura del capote y salió finalmente a hombros. Un trío de estatuarios- -dos sin rectificar- citando desEFE Cuadrado y Cayetano empatan a un trofeo ABC. Novillos de Los Bayones, desiguales de juego. Raúl Cuadrado, ovación y oreja; Daniel Cuevas, ovación y ovación; Cayetano Rivera Ordóñez, que sufrió una fuerte voltereta, ovación con petición de oreja y oreja con petición de la segunda. de el platillo, y uno de la firma presagiaron algo importante. Le ofreció distancia en la primera tanda diestra y enjaretó muletazos de buen aire, coronados con un estupendo pase de pecho. En la siguiente no se sincronizó con la embestida, más áspera. Cambió a la izquierda y subió el diapasón. Pero el toro se quedaba cada vez más corto y se defendía, con lo que su labor decreció. Caldeó el ambiente con un desplante genuflexo para amarrar la oreja. También en el sexto, al que saludó con verónicas rodilla en tierra, hubo de recurrir a efectismos finales después de una faena con muletazos reseñables. Manzanares no tuvo su tarde. No le gustó lo más mínimo el que abrió plaza, un animal que desparramaba la vista y que se metía por dentro. Con el cuarto dejó unas verónicas de acento añejo y ejecutó una faena elegante, pero sin apreturas. FERIA DE LEÓN Puerta grande a la variedad de César Jiménez y a la firmeza de Abellán JAVIER LÓPEZ HERNANZ LEÓN. La tarde fue de César Jiménez de principio a fin. Su variedad con capote y muleta entusiasmaron al generoso público leonés, que le premió con cuatro orejas. Abellán le acompañó por la puerta grande por su firmeza, y Jesulín pasó desapercibido. César Jiménez realizó un toreo de calidad al buen tercero. Siempre procuró adelantar la muleta y rematar los pases en la cadera. Especialmente sobre la diestra condujo a su oponente con despaciosidad y templanza. El de Fuenlabrada estuvo seguro y sobrado de recursos ante un toro de clara embestida. Al sexto le ejecutó una faena ligada, compacta y rítmica. Destacó la largura de su toreo al natural. Los circula- res y las manoletinas finales recordaron al Jiménez de otros tiempos. En ambos dio un recital de toreo de capa. Abellán recibió al segundo con cinco largas cambiadas y una serie de ceñidas chicuelinas que emocionaron a los tendidos. Eso fue lo más destacado de su labor porque con la franela no acabó de conjuntarse con su oponente en una labor algo deslavazada en la que predominó la firmeza. La efectividad de una estocada baja le sirvió para cortar la primera oreja. Otra pasearía del quinto, con el que se mostró porfión y valeroso. El toro, más deslucido que sus hermanos, no acabó de romper, y el madrileño puso la casta que le faltó al animal. Jesulín pasó de puntillas con el nobi- Plaza de toros de León. Viernes, 24 de junio de 2005. Segunda corrida. Menos de media entrada. Toros de Garcigrande y Domingo Hernández; de pobre presentación; resultaron nobles aunque blandearon. Jesulín de Ubrique, de celeste y oro. Bajonazo trasero (saludos) En el cuarto, pinchazo hondo y estocaba baja. Aviso (Saludos) Miguel Abellán, de verde aguamarina y oro. Estocada baja (oreja) En el quinto, pinchazo y estocada desprendida (oreja) César Jiménez, de blanco y plata. Estocada desprendida (dos orejas) En el sexto, estocada desprendida (dos orejas) lísimo y repetidor primero. Ejecutó numerosos pases sobre ambos pitones sin decir nada. No aprovechó en su justa medida a un astado blando pero poseedor de un extraordinario son. Además, remató su labor con un infame bajonazo. Al cuarto, en cambio, de peor condición, lo exprimió. Se embraguetó más con él, procuró dejarle la muleta en la cara y consiguió un trasteo a su estilo, presidido por la pulcritud.