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ABC SÁBADO 25 6 2005 Sociedad 51 Hay un tipo de convivencia familiar que propicia la violencia, la de los padres que han dimitido de la tarea de educar. Estamos hablando de más de un 40 por ciento de familias Los jóvenes están pidiendo a gritos que les digan por dónde tienen que ir pacidad para discernir lo correcto de lo incorrecto. Es la conjunción de la banalización de la violencia con el hecho de que los jóvenes crecen solos, sin que nadie les imponga límites, lo que lleva a esta situación. La familia está en un proceso de cambio vertiginoso y nos encontramos ante muchos hijos únicos en el seno de un hogar en el que la madre ha salido de casa sin que el padre haya entrado. Las parejas gays de Holanda podrán adoptar niños extranjeros b El Gobierno holandés permitirá que una nueva pareja adopte un niño fruto de otra relación sin tener que convivir tres años, como era necesario hasta ahora ABC LA HAYA. En Holanda, las parejas de gays y lesbianas podrán adoptar, además de a niños holandeses, también a los procedentes de otros países, al aprobar ayer el Gobierno una proposición de ley. El ministro holandés de Justicia, Piete Hein Donner, quien se resistía a esta posibilidad por el hecho de que ningún país del que provienen los niños permite adoptar a parejas del mismo sexo, ha decido modificar la ley al estar a favor de esta postura la mayoría del Parlamento. El Gobierno holandés, una coalición de centro- derecha formada por democristianos (CDA) demócrata- liberales (D 66) y liberales de derechas (VVD) también ha eliminado la norma que obligaba a los parejas homosexuales a convivir durante tres años para conseguir que un niño fruto de otra relación de uno de los miembros, fuese adoptado por la nueva pareja del padre o la madre. Así, por ejemplo, un bebé natural de una mujer lesbiana podrá ser adoptado por su nueva pareja de inmediato. La familia, clave -Es decir, que en la familia está buena parte del problema... -Todos los investigadores sitúan en la nueva familia uno de los factores de eclosión de la violencia. Hay un 15 de familias en España con un clima de agresividad que puede llegar a derivar en violencia física. Y luego hay otro tipo de convivencia familiar que también propicia la violencia. Es lo que llamamos familia nominal: aquélla en la que los padres han dimitido de la tarea de educar. Estamos hablando de más de un 40 de familias, no es un fenómeno aislado. Aquí falla el control familiar y algunos muchachos terminan juntándose con jóvenes matones. Sin olvidar el problema de las drogas y el alcohol, claro. -Los padres han dimitido de esa tarea, pero luego satisfacen todos los caprichos de los hijos. ¿Tiene consecuencias esa actitud? -Hay un dato muy llamativo: está aumentando mucho el porcentaje de jóvenes que dicen que se justifica el suicidio. Eso ejemplifica su malestar. Su autoestima está cayendo en picado y ahora se ven peor que hace cinco años. Estamos ante los jóvenes que tienen más cosas y menos cariño. Esto hace que crezcan más indefensos. Han vivido entre algodones y no han sido armados ni psicológica ni éticamente contra la adversidad. Hacen lo que les apetece en cada momento, con una total ausencia de normas de comportamiento. Eso tiene un efecto positivo: tenemos la juventud más autónoma que ha habido nunca. Y uno muy negativo: es la más frágil que ha habido nunca también. Una juventud que juzga algo correcto o no, según le vaya bien o mal. ¿Tienen el mismo fundamento la violencia de los muchachos entre ellos y la dirigida a los mayores? -Hay un fondo común, pero los fundamentos son diferentes. La violencia en casa se dirige sobre todo contra las madres, y es más común cuando son solteras o han sido abandonadas. Otras veces, son muchachos que fracasan y se enfrentan a quien tienen más cerca. En el caso de los profesores, hay que tener en cuenta que la disciplina ha sido un concepto de capa caída. Se ha perdido la autoridad del profesor y lo que ha sucedido es que tienen miedo a sus El primer país del mundo Holanda fue el primer país del mundo que autorizó los matrimonios civiles para personas del mismo sexo, en 2001. En este país, en Suecia y Gran Bretaña, también se permite adoptar a las parejas de gays y lesbianas. Según una encuesta realizada recientemente por Gallup, el 42 por ciento de los ciudadanos de la Unión Europea se muestra de acuerdo en autorizar la adopción de niños, frente al 55 por ciento que se declara opuesto. Al igual que en el caso de los matrimonios, el rechazo a la adopción es mucho más acusado en los ciudadanos de los países denominados de la adhesión (los diez que se unieron a la Unión Europea en mayo del año pasado) ya que la negativa llega incluso hasta el 76 por ciento de los consultados. En España, uno de los aspectos más polémicos que ha generado la aprobación del matrimonio homosexual es la posibilidad de que estas parejas puedan adoptar menores. El pasado lunes comparecieron diez expertos (psicólogos y psiquiatras) propuestos por los diferentes grupos políticos, ante la Comisión de Justicia del Senado, para dar su opinión sobre la conveniencia de adoptar menores por parte de parejas homosexuales. El argumento más polémico fue el de Aquilino Polaino. Javier Elzo, catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto alumnos. Hay un dato muy llamativo: la mala conciencia de los alumnos. Muchos de ellos, cuando se les pregunta, reconocen que tratan mal a sus padres y consideran que en la escuela tienen más libertad de la que deberían tener. Están pidiendo a gritos que les digan por dónde tienen que ir. ¿Conocen los padres el comportamiento de sus hijos fuera de casa? -Hay una proporción muy grande de padres que no se entera de lo que sus hijos hacen fuera. Los chicos tienen lógicas distintas para cada situación. No es que haya doblez en ellos, es que no saben discernir. Por eso se acomodan a cada situación. ¿Por qué esos padres que se escandalizan con lo que pasa permiten a sus hijos ver en TV programas inadecuados y les compran videojuegos no aptos para su edad y que muestran gran violencia? -Eso es propio de unos padres concretos en una sociedad concreta. En muchos países europeos no se pueden emitir por TV determinados programas antes de las nueve o las diez de la noche, como aquí. La diferencia es que fuera los chicos están en la cama a esas horas y aquí son muchísimos los que ven la TV a las once de la noche. La actitud de los padres aquí es la de la permisividad.