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28 Internacional SÁBADO 25 6 2005 ABC Miles de libaneses piden la dimisión del presidente prosirio, Lahoud EFE BEIRUT. Más de diez mil personas despidieron ayer entre lágrimas, ira y desolación al ex secretario general del Partido Comunista y tenaz opositor a la injerencia siria, George Hawi, asesinado el martes. Líderes de la denominada oposición liberal vencedora de los comicios celebrados este mes de junio, acompañaron el féretro y volvieron a acusar del crimen a la camarilla del poder prosirio que se concentra en torno al presidente del país, el cristiano Emile Lahoud, del que pidieron su dimisión. Hawi, hombre que luchó con igual fervor contra la ocupación israelí y contra sus correligionarios durante la larga guerra civil libanesa (1975- 1990) perdió la vida víctima de una bomba lapa colocada bajo su vehículo y detonada a distancia cuando abandonaba su hogar. Poco después del mediodía, el féretro con los restos mortales de Hawi fueron trasladados desde el hospital de la Universidad Americana de Beirut a la iglesia de San Jorge, donde se celebrará un funeral antes de recibir sepultura en Matn, su aldea natal. Sarkozy endurece su lenguaje contra la criminalidad urbana en Francia Las declaraciones del ministro del Interior pone en aprietos a Chirac crimen de un reincidente liberado oficialmente por la Justicia precipitó escenas de cólera popular, a las que se sumó el ministro Nicolás Sarkozy JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Nicolás Sarkozy, ministro del Interior, ha endurecido espectacularmente su discurso oficial contra la criminalidad urbana, preguntándose si no será necesario limpiar algunos barrios con mangueras antidisturbios y pistolas de limpieza industrial de las que utilizan agua caliente lanzada a alta presión para lavar la suciedad enquistada en peligrosos guetos sociales. El nuevo lenguaje de Sarkozy arrastra hacia la derecha a su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y desborda a Jacques Chirac, presidente, y Dominique de Villepin, primer ministro, en el terreno populista de la inseguridad, que sigue teniendo dimensiones trágicas con una frecuencia inflamable. b El segundo Hace apenas dos semanas, varias bandas de gitanos y norteafricanos se enfrentaron a tiros y navajazos en un barrio de la periferia de Perpiñán, ante la impotencia aparente de las fuerzas del orden, paralizadas por el miedo a echar aceite al incendio de los enfrentamientos suburbanos. Criminal reincidente La semana pasada, un criminal condenado a cadena perpetua por el asesinato de una mujer, pero liberado tras purgar diez años de cárcel, volvió a reincidir y se sospecha que mató a una madre de familia, Nelly Cremel, en un barrio muy pobre de las afueras de París. El segundo crimen de un reincidente liberado oficialmente por la Justicia precipitó escenas de cólera popular, a las que se sumó Nicolás Sarkozy, en un tono brutal: Yo he tomado partido por la defensa de las víctimas Para dar más fuerza a su discurso, el ministro del Interior francés arremetió contra los jueces que liberaron al presunto asesino de Nelly Cremel, un delincuente reincidente: Quienes cometieron el error de liberar a un mons- truo deberán pagar por su error Los sindicatos de la Magistratura pusieron inmediatamente el grito en el cielo: ¡Se trata de un atentado contra la independencia de la Justicia! Y el presidente del Consejo Superior de la Magistratura interpeló inmediatamente al presidente de la República, garante oficial de la independencia de los magistrados, pidiéndole una intervención urgente. Reacción del presidente Ante tales reacciones, Jacques Chirac y su primer ministro, Villepin, han recentrado el discurso de Sarkozy. Para apoyarlo en el fondo. Nadie puede cuestionar la independencia de la justicia, donde reposa nuestro modelo de solidaridad. Pero también es urgente revisar la legislación en materia de libertad condicional y reducción de penas El nuevo lenguaje de Sarkozy marca un giro político sensible y recuerda, indirectamente, la gravedad incendiaria de la crisis de fondo de una Francia víctima del paro, la pobreza de masas, el endeudamiento histórico y la irresponsabilidad carnívora del Estado.