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24 SÁBADO 25 6 2005 ABC Internacional Apretado codo con codo en Irán entre un integrista moderado y otro radical Los dos candidatos se proclaman vencedores, aunque parece que Ahmadi- Nejad tiene ventaja vuelta, las autoridades iraníes fueron ampliando el cierre de las urnas hasta casi hasta la medianoche para aumentar la participación FRANCISCO DE ANDRÉS ENVIADO ESPECIAL TEHERÁN. Casi 47 millones de electores iraníes fueron convocados ayer a la segunda y definitiva vuelta de las elecciones presidenciales, que enfrentaron a un clérigo que se presenta como moderado, el ex presidente Rafsanjani, y al alcalde de Teherán y candidato del ala dura del régimen integrista, Ahmadi- Nejad. Los resultados no se conocerán hasta hoy por la tarde, y todos los analistas presagiaban ayer un escrutinio cerrado. A lo largo de la noche ambos candidatos se autoproclamaron vencedores, aunque los sondeos daban ventaja al candidato fundamentalista. Un colaborador de Rafsanjani llegó a admitir su derrota, aunque poco después los medios oficiales lo negaron rotundamente. Rafsanjani, de 71 años, clérigo y uno de los hombres más ricos del país, representa la experiencia en el poder, tanto oficial como entre bastidores. Aunque su pasado como presidente tiene más sombras que luces está considerado como el favorito de los sectores empresariales del país, y la tabla de salvación del vapuleado sector reformista y de los jóvenes, que temen un retorno a los momentos más tenebrosos posteriores a la revolución si gana su rival. b Como en la primera Jatamí votó ayer en Teherán AP El adiós de Jatamí por la puerta falsa Sin perder su sonrisa, que según dicen sigue haciéndole muy popular entre las damas, el presidente saliente, Mohamed Jatamí, dirigió ayer a la Prensa sus últimas palabras como jefe del Gobierno iraní. Los informativos de la televisión, controlados por el ala dura del régimen, sólo retuvieron un pensamiento. Han sido dijo Jatamí- unas de las elecciones más limpias desde la revolución La frase corona el clima de frustración que ha rodeado los últimos momentos de su Presidencia. Mohamed Jatamí fue elegido en 1997 y en el 2001 con un voto masivo de jóvenes y mujeres, que hoy se sienten frustrados o traicionados. Todo el movimiento de políticos reformistas que suscitó Jatamí ha sido barrido a golpe de censura. Más de un centenar de periódicos fueron clausurados. En los momentos claves de la protesta estudiantil, su líder, Jatamí, calló y cedió ante el sector más integrista, que hoy ha recuperado todo el terreno perdido. Jatamí se va por la puerta falsa. Mujeres iraníes en el momento de votar, ayer en una mezquita de Teherán Aunque la presidencia de Irán tiene poderes muy limitados, ya que todas sus decisiones- -así como las del Parlamento- -pueden ser anuladas por el Líder Supremo del país, el ayatolá Jamenei, el régimen otorga mucha importancia a este rito democrático para investirse de legitimidad en sus relaciones internacionales. En Teherán, donde se concentran 14 millones de iraníes y está instalado el núcleo duro de los reformistas, la participación fue menor que en el interior del país. El Ministerio del Interior se refirió a cierto número de irregularidades en algunos colegios electorales sin más precisiones. El escrutinio será lento, y hasta hoy por la tarde no se conocerá el nombre del sucesor del malogrado reformista Mohamed Jatamí. A la falta de medios para el recuento informático de votos se suma la peculiaridad del sistema iraní: además del Ministerio del Interior, el Consejo de los Guardianes- -órgano no electivo que debe refrendar los resultados, controlado por el ala más integrista- -también lleva a cabo su propio escrutinio. Los mensajes de ambos organismos han sido en el pasado muy contradictorios hasta llegar, aparentemente, a una solución pactada. Promesas a los jóvenes Rafsanjani confiaba ayer en su influencia en los sectores más dinámicos del país y en sus promesas de reformismo controlado a los jóvenes, que constituyen la mayoría de los 68 millones de habitantes de Irán. Sus declaraciones a favor del velo o del pañuelo de cabeza como alternativa legítima del chador, o el spot televisivo con jóvenes en el que lloró al escuchar sus quejas, no han conmovido en exceso. Pero pese a la tentación de la abstención, el voto del miedo a Ahmedi- Nejad llevó ayer a muchos a votar en los barrios más pudientes del centro y norte de la capital, donde se haría sentir con más dolor el retorno estricto de la Sharía, el estricto código de conducta islámico. Ahmedi- Nejad quiso también hacer un guiño al sector que le detesta, y en los últimos días aparecieron nuevos carteles del alcalde en los barrios del centro y sur de la capital en los que el candidato integrista aparece conversando con dos chicas con pañuelo de cabeza en lugar del integrista chador negro. Aunque los dos rivales para la presidencia iraní son fieles representantes El candidato de los pobres Ahmadi- Nejad, de 38 años, casi un ilustre desconocido hasta hace meses, a pesar de que llegó a la Alcaldía de Teherán hace dos años, se presenta como el candidato de los pobres, de los más religiosos y de la lucha contra la corrupción. Sus colaboradores han insistido en los últimos días de campaña en que no modificará la actual línea económica de apertura del país, sin excesivo poder de convicción. Como ya ocurrió en la primera vuelta de estas elecciones, el pasado 17 de junio, la participación electoral fue reducida, y las autoridades fueron ampliando el cierre de las urnas casi hasta la medianoche para arañar votos. El voto del miedo a Ahmedi- Nejad llevó ayer a muchos a votar en los barrios más pudientes de la capital