Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 Internacional ELECCIONES PRESIDENCIALES EN IRÁN VIERNES 24 6 2005 ABC A la espera de un mesías para la comunidad chií F. A. TEHERÁN. En la selva de dichos y promesas atribuidos al candidato más integrista, el alcalde de Teherán, Ahmadi- Nejad, es cierto el culto que profesa a los mártires de las guerras libradas por Irán. Así que una de sus ideas más celebradas ha sido la de convertir los parques de la capital en cementerios de caídos por la patria para dar un ejemplo a la juventud. Es, casi seguro, apócrifo su proyecto de construir una autopista de siete carriles entre el santuario de Jamkarán y la cercana Teherán. La mezquita es célebre porque cuenta con un pozo donde según la tradición se aparece el duodécimo imán, Mahdi, que regresará un día en carne mortal para establecer la justicia en el mundo. Algunas profecías escatológicas de moda en los círculos religiosos iraníes anuncian signos por los que se adivina que el mesías chií está muy próximo a llegar. Así que el alcalde de Teherán habría pensado en llevar a cabo esa fastuosa autopista para que pueda entrar cómodamente en la capital con sus ejércitos. Seguidores del ex presidente Rafsanjani preparan carteles electorales en la ciudad de Isfahán AP El voto del miedo augura una alta participación en la segunda vuelta Los sectores moderados temen una victoria del radical Ahmadi- Nejad b El perfil de los dos candidatos confirma el fin de la era reformista persa, iniciada tímidamente bajo el mandato presidencial del ayatolá Mohammad Jatamí FRANCISCO DE ANDRÉS ENVIADO ESPECIAL TEHERÁN. El diario Sharq (Oriente) el más influyente de los periódicos reformistas, recurrió ayer a un refrán iraní para calificar la segunda y definitiva vuelta de las elecciones presidenciales prevista para hoy: Nos ofrecen la muerte y nos consolamos con la fiebre Ésta es la alternativa que afronta un amplio sector de los 47 millones de iraníes convocados hoy a las urnas: elegir entre lo malo conocido, el clérigo moderado Rafsanjani, o lo peor, el alcalde radical de Teherán, Ahmadi- Nejad. Sea quien sea el vencedor, los analistas diagnostican que las elecciones de hoy marcan el fin de ocho años de reforma bajo el presidente Jatamí, o al menos de los intentos casi siempre fallidos por llevarla a cabo. A partir de mañana todo el aparato institucional iraní volverá a estar en manos del sector duro del régimen jomeinista, tanto los órganos de poder no electivos- -controlados directamente por el Líder Supremo, el ayatolá Jamenei- -como los electivos, el Parlamento y la presidencia, antiguos bastiones de los reformistas. La elección entre el ex presidente Rafsanjani o Ahmadi- Nejad no es, sin em- bargo, irrelevante. El clérigo metido a empresario representa la fidelidad al régimen, pero también el compromiso con la continuidad del programa económico de liberalizaciones, la cercanía al mundo empresarial y el deseo de reanudar las relaciones con Estados Unidos. Por el contrario, el laico investido de la autoridad y el apoyo de los clérigos más fanáticos representa el populismo (Ahmadi- Nejad proclama que las rentas del petróleo deben volver al mantel del pueblo y se queda tan contento) y el regreso a la aplicación más estricta de la Sharía, el código islámico de conducta. presidencia de Jatamí. Miedo a que su inexperiencia asuste al capital extranjero que empieza a entrar tímidamente en Irán. Miedo, en definitiva, a que el integrista Consejo de Guardianes vuelva a interferir en el escrutinio para apuntalar la victoria de Ahmadi- Nejad. Estas elecciones han estado trufadas de grandes imprevistos, así que nada es de entrada descartable. Lo previsible es una elevada participación, sin llegar a la que conoció en 1997 el ayatolá Jatamí, y un triunfo claro de Rafsanjani. Apoyo heterogéneo El ex presidente, de 71 años, cuenta con el apoyo del sector moderado del clero chií, el empresariado- -aunque el más anacrónico, centrado en el inmenso bazar de Teherán, se encuentra dividido en sus preferencias- los jóvenes y las mujeres. Un triunfo de Ahmadi- Nejad produciría una intensa conmoción. Primero interna. La Bolsa iraní cayó al conocerse los resultados del pasado 14, y podría sufrir un auténtico descalabro si el alcalde integrista de Teherán ganase la presidencia. Y luego exterior. Pocos se imaginan al desastrado Ahmadi- Nejad como presidente de Irán. Uno de sus portavoces acaba de desmentir en la televisión que si su líder gana se bañará una vez a la semana como afirma el rumor callejero. En cualquier caso, si vence el alcalde, el humor persa siempre actuará como calmante. Movilización del voto joven De ahí que los pronósticos anuncien para hoy una participación masiva de los millones de jóvenes que se abstuvieron en la primera vuelta de las presidenciales, para intentar frenar la llegada a la presidencia de Ahmadi- Nejad. El voto del miedo ha sido el lema que ha corrido estos últimos días en los círculos empresariales y estudiantiles de la capital iraní. Miedo a que la llegada al poder del alcalde restrinja el pequeño espacio de libertades ganado con la Nos ofrecen la muerte y nos conformamos con la fiebre afirma el influyente rotativo iraní Sharq