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ABC JUEVES 23 6 2005 Internacional 35 ZEPHIRIN DIABRÉ Administrador asociado del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) Para combatir la pobreza, la UE debe eliminar las ayudas de la PAC Diabré se queja de que los países ricos pregonen el liberalismo a los pobres, pero a la vez protejan sus economías con subvenciones masivas Los países en desarrollo pueden competir en una economía de mercado, asegura, pero deben regir las mismas reglas para todos TEXTO: ALBERTO SOTILLO FOTO: JAVIER PRIETO Los ricos, entre la mala conciencia y la inoperancia MADRID. Más de 1.000 millones de personas viven todavía en condiciones de pobreza extrema. El mundo rico no oculta su complejo de culpa. Pero hace ya 35 años que los países desarrollados se marcaron la meta de asignar el 0,7 por ciento de sus ingresos al desarrollo, y ni remotamente se ha cumplido esa promesa. Mala conciencia al margen, éstas son algunas de las complejidades que acompañan a la lucha contra la pobreza. África, a peor. El sur y el sureste de Asia han avanzado mucho en su desarrollo. Pero la situación empeora en el África subsahariana, donde aumenta la pobreza extrema y la mortalidad infantil. La ayuda se pierde en el camino. Según la ONG Action Aid, más de la mitad de la ayuda del G- 7 no llega a sus destinatarios. Es absorbida por la burocracia y se pierde en proyectos fantasma. En EE. UU. y Francia este porcentaje puede alcanzar el 90 por ciento. Más armas que ayuda. Según Amnistía Internacional, las teóricas promesas del G- 8 no pueden ser tomadas con seriedad mientras los países que integran este club sigan siendo responsables del 84 por ciento de las exportaciones de armas. Promesas incumplidas. Sólo Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Holanda y Suecia cumplen el objetivo de asignar al desarrollo el 0,7 de sus ingresos. España ha prometido que cumplirá en el año 2.015. MADRID. El responsable de Desarrollo de la ONU, que inauguró ayer el seminario sobre Objetivos del Milenio organizado por la Fundación Carolina y el Ministerio de Exteriores, trae la voz de los pobres a un debate en el que a menudo sólo han hablado los ricos. ¿Qué pueden hacer los países ricos para ayudar a los pobres? -Debe alcanzarse el objetivo de asignar un 0,7 por ciento del Producto Nacional Bruto al desarrollo. Debe eliminarse la distorsión que provocan las subvenciones masivas, sobre todo en la agricultura. Y en tercer lugar, el G- 8 ya ha dado una señal positiva con vistas a eliminar la deuda de algunos países muy pobres y por un montante de 40.000 millones de dólares. Pero hay que ir más allá, para que varios otros países- -sobre todo africanos- -también vean eliminada su deuda. ¿La Política Agrícola Común (PAC) de la UE daña el desarrollo? -La Agricultura es un sector vital para Europa. Pero las subvenciones de la PAC son un obstáculo para los países en desarrollo. Si Europa quiere ayudar a los países más pobres, debe desmantelar esas subvenciones. -En EE. UU. hay también grandes Diabré, en la entrevista de ayer subvenciones a la Agricultura. -Por supuesto; EE. UU. también. ¿Cuál es el efecto de la mundialización sobre los países en desarrollo? -La mundialización, tal y como hoy la conocemos, tiene más inconvenientes que ventajas para los países en desarrollo, desarmados técnica y tecnológicamente para hacer frente a la competencia. Muchos países se han convertido en mercados cautivos de una producción extranjera que no deja espacio a una industria nacional. Y luego hay una especie de invasión cultural que puede ser muy conflictiva. Deberíamos aspirar a una mundialización con rostro humano frente a esta otra mundialización desbocada. ¿Los países pobres pueden desarrollarse plenamente en una economía de mercado? -Sí, si las reglas del juego son las mismas para todos. ¿Cómo puede ser que pidamos a los países pobres que jueguen con las reglas de una economía liberal cuando resulta que los ricos son los primeros en violar esas normas con sus subvenciones masivas? No podemos tener un liberalismo a dos velocidades. -La corrupción, la falta de democracia, las guerras civiles también generan pobreza. -Tiene usted razón. Muchos países utilizan muy mal una ayuda que va a parar a manos de la oligarquía.