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ABC JUEVES 23 6 2005 Opinión 7 formación de Anxo Quintana, que obtuvo 39.000 sufragios menos. Aunque Manuel Fraga puede sentirse satisfecho por haber logrado, a pesar de los inevitables desgastes del poder y del tiempo, el voto de casi la mitad de la población gallega, no es difícil aventurar que, más temprano que tarde, los populares gallegos están abocados a la renovación. Por su parte, Anxo Quintana, a pesar de haberse esforzado en la campaña por transmitir un mensaje de nacionalismo moderado, no logró alcanzar las cotas logradas por Xosé Manuel Beiras. Al margen de las tensiones en el interior del partido entre la facción más radical y el ala moderada, la lectura a pie de calle es obvia: el mensaje nacionalista apenas arraiga en la cuarta parte de los gallegos. LA ESPUMA DE LOS DÍAS SI SÓLO FUERA AQUILINO L Partido Popular no necesita del exabrupto para hacerse fuerte en una oposición que los demás grupos parlamentarios le han cedido en exclusiva. Las machadas, las salidas de tono, cotizan a la baja en el mercado fluctuante de los centenares de miles de votantes que deciden el Gobierno en España. La sociedad española- -lo muestra con pertinaz contundencia- -camina dos o tres pasos por delante de muchos de sus políticos, y no sólo de la derecha, en aquellos asuntos que miden la madurez y la capacidad de adaptación de un pueblo a nuevas realidades que no socavan los cimientos de las conciencias ni subvierten aquellos principios que limitan el ámbito de una civiliEDUARDO dad moderna y libre. Es SAN MARTÍN tolerante, un punto escéptica con lo accidental, acepta los cambios con pasmosa naturalidad y define mayoritariamente sus preferencias políticas, no en función de sus opciones sexuales o religiosas, sino por una aproximación básicamente laica a realidades contingentes que tienen que ver con la prosperidad, sus perspectivas personales, su relación con el Estado, y la defensa de sus libertades individuales y las que comparte con los demás. Nada muy diferente de aquellas actitudes que sostienen las sociedades libres y abiertas de las que ya formamos parte, aunque a algunos todavía les cueste creerlo. Se trata de una sociedad, al cabo, que soporta con incomodidad el mal humor de sus políticos y las llamadas de la selva. Que entiende, a pesar de las apariencias, que las razones bien fundadas se defienden sin necesidad de deformar los argumentos hasta la caricatura. Que sabe, por ejemplo, que es posible sostener que hay riesgos en la adopción de niños por parejas homosexuales sin recurrir a extravagantes y arcaicas teorías sobre el origen patológico de sus preferencias amatorias; que se puede criticar la actuación del alto comisionado para las víctimas del terrorismo sin tener que decir que el señor Peces- Barba es el comisionado para el diálogo y el amparo de los verdugos terroristas El problema no se desactiva apenas con la descalificación del profesor Aquilino Polaino y del senador Ignacio Cosidó, responsables de las dos perlas citadas. Si sólo fuera eso... Ambos son epifenómenos de las adherencias que aún vinculan a determinados sectores del Partido Popular con actitudes del pasado. El PP nació como un conglomerado, y prestó el enorme servicio a España de anclar algunos de sus sumandos, los más renuentes, a los valores de la democracia. Pero, si quiere sobrevivir como heredero legítimo de una tradición a la que nuestro mundo debe alguna de sus mayores conquistas, debe hacer prevalecer su componente liberal sobre todas las demás. Estará entonces en mejores condiciones de disputar a la izquierda cualquier contienda sobre valores. Sin complejos, descubriendo que en muchas de esas batallas se va a encontrar, por tradición y por historia, en una situación de clara superioridad. E ÁNGEL CÓRDOBA musculatura de las formaciones políticas, si bien los resultados varían en función de los parámetros de medición. Si la valoración se hace desde el criterio del número de votos, es incontestable que el Partido Popular, con casi el 45 por ciento de sufragios, batió a sus contrincantes: el PSOE obtuvo el 32,5 por ciento, y el BNG el 19,6 por ciento. Pero, si se hace en términos comparativos respecto a las pasadas elecciones, es indudable que los populares experimentaron una reducción de votos (41.000) y una pérdida de cuatro escaños. La misma que experimentó la La única formación con representación parlamentaria que experimentó un ascenso de votos y escaños ha sido el PSOE (190.000 votos y ocho diputados más) Aunque aún es pronto para hablar de victoria. Como hemos apuntado, la finalidad principal de los comicios es decidir quiénes van a gobernar. La victoria más relevante no es por tanto la de los votos, sino la de los escaños. Al margen del debate sobre la mayor o menor idoneidad del sistema electoral español, la ley D Hondt es la norma aplicable y, por tanto, la que ha de traducir los resultados en términos de gobernabilidad. Asimismo, por paradójico que resulte que se admita el voto de los emigrantes (cuestionado no sólo por su falta de raigambre con la tierra, sino por las escasas garantías democráticas que ofrecen) la ley ha de aplicarse, sin perjuicio de que puedan impugnarse las posibles irregularidades que se puedan cometer. Pero mientras el Parlamento no derogue o modifique la norma, los emigrantes podrán votar y por tanto decidir. El lunes resolverán la incertidumbre sobre quién va a gobernar. Pero no la del cómo. Gane quien gane, el gobierno que salga de las urnas será frágil y tendrá ante sí el difícil reto de sortear las enormes dificultades que pueda plantear un descuido o un desmán de tan sólo un diputado. Tanto el PP como el PSOE necesitarían un sólido apoyo parlamentario del que carecen. La sombra de los barones, de los coaligados o de los tránsfugas planeará sobre el hemiciclo. Esperemos que no sea lo bastante alargada. PALABRAS CRUZADAS ¿Está usted de acuerdo en cómo se están llevando las conversaciones con ETA? ASÍ, NO UE sí, que todos los gobiernos han negociado con ETA, que una delegación de Aznar se entrevistó en Suiza con los máximos dirigentes, que lo importante es lograr la paz... pero así no se hacen las cosas. Si se negocia como se está negociando, porque se está negociando, o bien se mantiene absolutamente en secreto o bien se hace de forma abierta, como ocurrió con Aznar, y después de que se dieran ciertas condiciones, por ejemplo el anuncio de una tregua. Pero esta situación de mentir respecto a las negociaciones y hablar con suficiencia- tengo datos pero no los doy las cosas están muy avanzadas os vais a enterar de lo que es capaz Zapatero lo que ocurre es que os PILAR revienta que él consiga lo que no consiCERNUDA guió Aznar -sobre lo que está ocurriendo no se puede admitir de ninguna de las maneras. No se sabe cuáles son los límites de la negociación que Zapatero niega, se rompe el Pacto Antiterrorista para mayor gloria de los terroristas, se toman decisiones judiciales y fiscales que favorecen a los etarras y se pone cara de póquer ante los comunicados de ETA en los que se felicitan por la nueva situación. Así, no. Los españoles merecemos un respeto y que se nos diga qué ocurre y hasta dónde se va a llegar en las cesiones. SER DISCRETO, ESENCIAL IENSO que está habiendo algún tipo de contacto con ETA. Lo cree todo el mundo, pese a los desmentidos formales, que son necesarios y comprensibles. Porque una negociación pierde su razón de ser cuando se hace con luz y taquígrafos. Así que, excepto en lo de pedir al Parlamento la autorización para iniciar contactos con la banda terrorista (que ya estaban iniciados desde antes) debo decir que estoy básicamente de acuerdo con lo que en este terreno está haciendo el Gobierno. Otra cosa es que no se informe suficientemente al líder de la oposición de qué es lo que se mueve en ETA, cuánto se mueve y hacia dónde. Porque lo indudable es que algo se mueve, y, con toda FERNANDO la repugnancia que usted quiera ante JÁUREGUI los últimos comunicados de la banda, parece que es en sentido positivo. Así parece que lo piensa Zapatero, datos tendrá, y yo estoy dispuesto a darle un cheque en blanco a quien ostenta la presidencia del Gobierno, por mucho que me duelan algunas cosas que supongo que habrá que intentar para llegar a la paz definitiva. Cheque en blanco no quiere decir, claro, indefinido, y menos aún entusiasta. ZP es, simplemente, quien ahora nos representa merced a los votos: le toca pasar el trago negociador con esos asesinos. Q P ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate