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ABC MIÉRCOLES 22 6 2005 Deportes 105 BALONCESTO HOY (20.15, La 2) TERCER PARTIDO POR EL TÍTULO Scola, un gigante dormido en la final El mejor jugador de la Liga regular, invisible frente al Real Madrid RAMÓN URBINA VITORIA. La pregunta viaja por Vitoria a toda velocidad. ¿Qué le pasa a Luis Scola? ¿Qué bicho le ha picado al mejor jugador de la Liga que no da una a derechas en la final? Sus números en la temporada regular asustaban por eficacia y en la final asustan por lo contrario. Ocho puntos en cada uno de los dos partidos ante el Madrid. Toda la ilógica del deporte plasmada en el rendimiento del argentino del TAU. Luis Scola es un argentino de pura cepa y vitoriano de adopción. Nacido en América, pero hecho en Europa. Aún guarda la lentitud y la calma propias de su origen, allende los mares, allí donde le descubrió Alfredo Salazar, el cazatalentos del TAU. Primero fue Nicola, luego Scola, antes Ramón Rivas y después, Spliter. Sin olvidar a Nocioni, triunfante en Chicago, o al recuperado para el baloncesto Oberto. Campeona olímpica. Argentina, la mejor selección del mundo. Nadie va a desplazar al fútbol. El fútbol en nuestro país es una religión. Yo soy un futbolero apunta Scola. Nadie, ni el mismísimo Ginóbili, que apunta a MVP de la NBA, nadie va a igualar a Maradona, ni Ginóbili, ni nadie sentencia. Después de dos partidos y de un empate en el marcador, Scola sigue considerando el factor cancha como un aval para el TAU: En teoría nos tiene que ayudar. O puede ser que no. Nosotros ganamos una Liga jugando de visitantes. Todo puede ser manifiesta el argentino. Todavía joven, Luis Scola huele a NBA. No sueña con la mejor Liga del mundo, pero quiere probarse algún día, y sabe que más pronto que tarde ahí acabará. Junto a Nocioni y Ginóbili. Pero ahora que aspira al título español, aunque esté jugando peor que durante la Liga regular, es cuando menos prisa tiene. Se ha hecho un hombre paciente, el pescador que sabe que el pez terminará mordiendo el anzuelo. Tildado, acusado casi de indolente, Scola ha aprendido a defender su parcela atrás para hacerse un jugador Sus números En la Liga regular 18,5 puntos por partido (612 en 33) el cuarto mejor; 6,70 rebotes y 1,15 tapones por partido, el número uno en tiros de dos (62,84 por ciento) En las eliminatorias por el título Máximo anotador (16,7 de media, 167 en diez partidos) máximo reboteador (ocho por encuentro) y mejor porcentaje en tiros de dos. En la final Ocho puntos, tres rebotes y 25 por ciento en el tiro en el primer partido; ocho puntos, siete rebotes y 33 por ciento, en el segundo. completo. Y en ataque se ha mostrado imparable este año. La indolencia tiene que ver con la inmadurez- -reconoce el jugador- Y cuando uno va creciendo se va deshaciendo de ella. Es una evolución natural en las personas Yo no tengo físico, ni altura- -explica- Todo lo que tengo se lo debo a mi trabajo Y a su técnico, Dusko Ivanovic, el hombre más duro, exigente, ambicio- so, tenaz y... algunas veces... Ha habido momentos en los que uno no pudo evitarlo. Cuando uno está cansado echa chispas. Pero yo soy uno de los que jamás echaré sobre mi tejado, sobre mi entrenador, ningún agua que cale su prestigio. Toda conquista requiere un esfuerzo. Eso lo aprendí con Dusko, que no hay recompensa si no hay trabajo Y en ello está en la final ante el Madrid. Garbajosa, Roe e Ivanovic, los mejores En su lista de preferencias, Luis Scola lo tiene claro respecto a los mejores de la Liga española. Garbajosa, el mejor jugador español; Lou Roe, el mejor extranjero; y Dusko Ivanovic, el mejor entrenador Y así desmenuza al equipo que le paga, el TAU, subcampeón de Europa y aspirante al título español. Nuestro equipo sabe imponerse a la adversidad, siempre salta el obstáculo y se acuerda de lo que superó cuando alcanza el objetivo que se ha propuesto