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54 Sociedad MIÉRCOLES 22 6 2005 ABC Tecnología EL BLOG JOSÉ MANUEL NIEVES TODO POR LA PASTA Levamos años diciendo que, hagan lo que hagan, en el mundo de las comunicaciones instantáneas y globales las dictaduras ya no tienen nada que rascar. Porque es imposible controlar a todos los habitantes de un país con ordenador, o móvil, o PDA, o con todo al mismo tiempo... ¿Qué pasaría, por ejemplo, si esos 94 millones de chinos que son el mercado potencial de internet en ese país tuvieran, cada uno, una imprenta instalada en casa? ¿Cómo se controlaría eso? Pues internet es igual. Por no contar con los que escriben, publican y opinan desde fuera, desde cualquier país del mundo, que son multitud. ¿Cómo va Pekín, ni nadie, a poner freno a eso? Por esa razón produce risa, y pena, y hasta rabia, ver a los grandes de este negocio venderse por tan poco. Es pan para hoy, y ya se sabe, a veces eso es sinónimo de hambre para mañana... L Visitantes chinos en el stand de Microsoft la semana pasada, durante la Expo Internacional 2005 de software, en Pekín REUTERS Microsoft, Yahoo y Google censuran las palabras democracia y libertad en sus portales chinos de internet Colaboran con el régimen comunista para seguir teniendo acceso a un mercado potencial que alcanza casi los cien millones de usuarios b Desde el pasado 20 de marzo, el mo sexo, violencia, supersticiones y otras informaciones dañinas que han envenenado a la sociedad Control en tiempo real Para combatir dichos contenidos y, de paso, borrar cualquier atisbo de crítica al régimen, los ordenadores del Ministerio de Información monitorizarán las páginas web en tiempo real y comprobarán su número de autorización, por lo que serán expulsadas del sistema en caso de carecer de él. Además, un nuevo mecanismo denominado oruga nocturna se encargará de rastrear la Red en busca de portales ilegales. No es la primera vez que el Gobierno chino pone en marcha medidas semejantes para vigilar a sus internautas. Junto con el masivo cierre de cibercafés ordenado a finales del año pasado, que afectó a más de 12.500 establecimientos, Pekín ya promulgó en 2002 un restrictivo código de conducta que obligó a suscribir a los principales proveedores y buscadores de internet. Dicho documento, llamado Compromiso público de autodisciplina con la industria de internet en China fue ratificado por el famoso servidor Yahoo, que acordó bloquear los sitios web con información dañina para el Ejecutivo y dar parte a las autoridades. Además de Yahoo, su rival Google, el buscador más usado del mundo, ha sido acusado de colaborar con la censura impuesta por el régimen comunista. Al menos, así lo reflejaba un estudio realizado el año pasado por la compañía Dynamic Internet, que descubrió, mediante un rastreo de noticias, que en China se ocultaban informaciones que sí aparecían en los servicios que el portal proporcionaba en otros países. 75 por cien de los portales chinos se han apuntado a un registro gubernamental impensable en cualquier país democrático PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Presumen de ser los adalides de la libertad de información en el mayor foro de debate sin barreras del mundo, internet, pero, a la hora de hacer negocio no dudan en traicionar sus principios por unos beneficios económicos. A cambio de tener acceso al segundo mayor mercado del planeta, con más de 94 millones de usuarios, los gigantes informáticos Microsoft, Yahoo y Google han optado por plegarse a las exigencias del Gobierno chino y censurar contenidos políticos sensibles en sus portales de aquel país. Entre esos asuntos vetados por el régimen comunista, que bloquea sistemáticamente todas aquellas páginas web en las que los disidentes critican este sistema autoritario, destacan términos como democracia libertad derechos humanos independencia de Taiwán o manifestaciones Así, si un internauta chino pretende escribir alguna de esas palabras en el nuevo espacio MSN de Microsoft, abierto el mes pasado tras unirse a la empresa estatal Shanghai Alliance Investment Limited (SAIL) recibirá un curioso mensaje en su pantalla: Este artículo no debería contener discursos prohibidos tales como esa irreverencia. Por favor, introduzca un término diferente Con tan severo control, los 700.000 bloggers (autores de diarios en la Red) del gigante asiático no podrán expresar sus inquietudes políticas en sus bitácoras, por lo que deberán limitarse a hablar en el ciberespacio de cuestiones no controvertidas para Pekín. Además, y dentro de esa política represiva emprendida por el régimen comunista, todos los blogs (cuadernos personales en internet) y páginas web deberán inscribir sus datos completos en un registro oficial antes del próximo 30 de junio si no quieren ser clausurados por las autoridades. Desde el pasado 20 de marzo, cuando el Ministerio de Información anunció esta nueva normativa, el 75 por ciento de los portales chinos se han apuntado a dicho registro, impensable en cualquier país que garantice las más elementales libertades democráticas. Según el Gobierno, dicha iniciativa pretende controlar la información que pone en peligro al país ya que internet ha beneficiado a mucha gente, pero también ha causado problemas co- Tecnología occidental contra la disidencia Autocensurándose, Google se ha ganado el permiso de Pekín para seguir operando en el país tras el enfrentamiento de 2002. Entonces, las autoridades chinas bloquearon durante días dicha web por subversiva Al final, y como le ha ocurrido a Microsoft y a Yahoo, se impusieron los criterios empresariales y Google optó por cooperar con el régimen para no perder su tajada en este sabroso mercado. Para nuestros usuarios en China se ha decidido no incluir lugares cuyo contenido no es accesible desde ese país se defendió entonces la portavoz de Google, Debbie Frost, de las críticas de organizaciones como Human Rights Watch o Reporteros Sin Fronteras. Amnistía Internacional también ha revelado que grandes compañías electrónicas, como Cisco Systems, Nortel Networks, Sun Microsystems y Websense, venden al gigante asiático la tecnología necesaria para poder perseguir a los ciberdisidentes.