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36 Madrid MIÉRCOLES 22 6 2005 ABC El segundo incendio de un transformador en 24 horas paraliza el barrio de Salamanca Fenosa lo achaca a una avería, pero se investiga la sobrecarga de energía Incendio en un transformador Lagasca Rec Conde de Aranda Columela ole Claudio Coello tos Villa lar Serrano Velázquez N 23 suministro eléctrico afectó, en un primer momento, a 1.500 clientes, aunque la cifra consiguió rebajarse pronto a medio millar CARLOS HIDALGO MADRID. Un baile de máscaras, aunque nada festivo, tomó ayer buena parte del centro de la ciudad. El corazón del barrio de Salamanca se vio envuelto en una enorme masa de humo debido al incendio de un transformador eléctrico que Unión Fenosa tiene en la calle del Conde de Aranda. Era el segundo tan sólo 24 horas después del que se registró, por una rotura a causa de las obras de la M- 30, en la zona de Chamartín, y que dejó sin suministro eléctrico a unos 200.000 usuarios de Iberdrola. Pero la principal diferencia entre ambos sucesos no radica en la empresa abastecedora, sino en sus dispares orígenes. En el que tuvo lugar ayer en el cruce de Conde de Aranda con Lagasca, la sobrecarga de consumo, ligado a las altísimas temperaturas registradas ayer, centra el grueso de las primeras hipótesis de investigación. Sin embargo, un portavoz de Unión Fenosa explicó a Efe que no tenía constancia de que el asunto se hubiera debido a un problema de sobrecarga es más, insistió en que averías o incidentes como el ocurrido hoy por ayer son absolutamente normales e insistió en que en ningún momento hubo peligro para los vecinos b El corte del Alcalá Plaza de la Independencia Parque de El Retiro Pocos minutos antes de las 16.00 horas se produjo un incendio en un transformador subterráneo a la altura del n 23 de la calle conde de Aranda. En un primer momento resultaron afectados 1.500 usuarios Infografía ABC El humo inundó la calle del Conde de Aranda y las aledañas AYUNTAMIENTO La columna de humo no me dejaba ver el autobús que entraba en Velázquez ¡Menudo pifostio se ha montado en Velázquez! avisaba, a primera hora de la tarde, un taxista a otro. Era la explicación a la cola de coches que formó un importante cuello de botella desde la calle de Alcalá- -a la altura de Goya- -a la zona afectada, en el cruce con Velázquez. Antes, cuando iba camino de Ventas, era tanto el humo que había, que no me percaté de que el autobús de la EMT estaba torciendo la calle añadio el taxista. Eran los daños colaterales los que repercuten, aunque tangencialmente, en las personas que tienen el centro de la ciudad como lugar de paso. Otros, como Pedro, se vio casi literalmente en la boca del lobo. Trabaja como portero a tan sólo unos metros del lugar donde comenzó el aparatoso incendio. Toda la calle era humo, un humo muy negro y mucha cantidad; avisé a todas las personas que se encontraban dentro del edificio donde trabajo afirmó. sonas del barrio, como Rosario del Pozo, aseguraron que a las tres y media se fue la luz en alguno de los inmuebles más cercanos al número 23 de Conde de Aranda, donde se encuentra el generador subterráneo que salió ardiendo. Se oyó una pequeña explosión- -relataba- pero pensé que la avería podría afectar sólo en mi lugar de trabajo, así que salí a la calle para ver si el apagón había sido general; después vino la luz, pero volvió a irse algo más tarde. Llamé al portero y vi un humo negro, negrísimo, y pensé que se trataba de la Por la calle no se veía ni el gato En ese último punto, por suerte, llevaba toda la razón. Pese a la enorme humareda negra que ocupó toda la calle e, incluso, buena parte de la de Velázquez, no hubo que lamentar heridas de ningún tipo entre los 500 vecinos que pueblan el área afectada. Eso sí, dos bomberos sufrieron leves quemaduras en las manos y las sienes mientras se afanaban en las labores de extinción de las llamas, que tuvieron más de aparatosas que de peligrosas. Aunque el aviso fue recibido por la central de emergencias en torno a las cuatro y media de la tarde, algunas per- Dos bomberos sufrieron quemaduras leves al sufrir una deflagración en la extinción Tuve que salir a la calle con una toalla húmeda en la boca comentaba una de las afectadas por el suceso