Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 21 6 2005 61 La Fiesta Europea de la Música desembarca hoy en el Círculo de Bellas Artes de Madrid Tres cuadros pintados por un mono alcanzan en una subasta un precio de 21.000 euros Dominique Lapierre Escritor JOSÉ ENRIQUE RUIZ- DOMÈNEC Historiador Con su muerte me falta oxígeno SOFIA SOLANO Mi libro es la respuesta de un historiador a El código Da Vinci Acaba de publicar Leonardo Da Vinci o el misterio de la belleza biografía del genio italiano que revolucionó el universo artístico, dejando una estela que llega hasta el presente. Un presente en el que todo lo relativo al maestro del Renacimiento parece estar tocado por el éxito TEXTO: ISABEL AGUILAR FOTO: JAVIER PRIETO Dominique Lapierre y Larry Collins se disponían ya, como cada año, a pasar el verano en las casas, contiguas, que poseen en SaintTropez. Así ha sido durante mucho tiempo. Ya nunca más. La voz vigorosa de Dominique Lapierre suena al otro lado del teléfono. Han pasado sólo horas de la muerte de su amigo Larry, para quien no duda en emplear las palabras que Miguel Hernández dedicó a Ramón Sijé, compañero del alma, compañero La fuerza de su carácter parece querer imponerse a la desdicha, atacarla, y es entonces cuando explica: Me siento revolcado por la injusticia de perder a alguien tan querido. Tardaré mucho en encontrar la paz de mi corazón Han sido más de 40 años de amistad, de una complicidad que califica de única en la historia de la literatura entre dos escritores No ha existido otro equipo como el nuestro Lapierre guarda como un persistente recuerdo el día en que coincidieron en un kibutz con David Ben- Gurion, el creador del Estado de Israel. La noche del domingo al lunes, cuando Larry entró en coma, cuenta Dominique que se acercó a su oído para darle una grata noticia: Ha terminado el rodaje de Oh, Jerusalén película basada en uno de sus libros más célebres. A este último detalle con el amigo lo condujo la creencia de que una persona en coma lo último que pierde es el oído. Si Larry se iba, al menos debía saber algo más sobre el trabajo que los unió de por vida. Sólo dos o tres libros los separaron a través del tiempo, ya que cada uno lo escribió por su cuenta, pero en marzo de 2004 firmaron, juntos de nuevo, Arde Nueva York páginas alimentadas por el terrorismo como primera amenaza mundial. Vinieron a Madrid y era hermoso verlos pletóricos por el acontecimiento, y es que no hay que olvidar que, a través de sus libros, Lapierre y Collins pulverizaron marcas de venta. Cuando se habla de estos dos hombres, no se puede, a pesar del triunfo, pensar sólo en la literatura. La amistad, que la muerte ha quebrado en Saint- Tropez, fue esencial en sus vidas. Ayer, Dominique confesaba a ABC que con la muerte de Larry le faltaba el oxígeno. Despojado de los grandes tópicos y clichés que suelen rodear al gran maestro del Renacimiento, José Enrique Ruiz- Domènec partió de cero para abordar el libro que, según él, le ha costado más esfuerzo vital Abrumado por la grandeza del personaje, el autor confesó a ABC que es presa de cierta preocupación, ya que cogerle el pulso al genio italiano no ha sido una tarea fácil. Leonardo Da Vinci o el misterio de la belleza (Península) es la prueba de que lo ha conseguido. ¿Qué motivos le han llevado a escribir sobre Leonardo Da Vinci? -Llevo muchos años dándole vueltas al personaje y a la época. Leonardo es un hombre que cambia la historia desde dentro. Sus ideas de la pintura son tan revolucionarias que a partir de él nadie se puede sustraer a sus principios: sus paisajes, los retratos de mujeres, sus ruinas evocadoras del paso del tiempo... Mi reto ha sido afrontar a un personaje tan complejo, tan hermoso. Es tanta su trascendencia que la historia de Europa hubiera sido otra sin él, por supuesto, peor. -Parece que está de moda todo lo relativo al maestro del Renacimiento. -Los últimos cuatro o cinco años las investigaciones han destapado abundante información sobre Da Vinci. Si a eso unimos el efecto social de ciertas novelas, encontramos que la gente está apasionada por el personaje. Yo entiendo mi libro como la respuesta de un historiador a la provocación de El código Da Vinci Dan Brown quiso hacer una novela en clave de broma, porque sabe más de lo que dice y pienso que se ríe de quienes le llaman ignorante. En mi libro pueden despejarse algunas de las dudas creadas por él, ya que arrojo luz sobre sombras que rodeaban a Leonardo. ¿Por qué es frecuente encontrar obras inconclusas de Da Vinci? -A veces se le ha criticado por ser muy precipitado y dejar piezas sin terminar. Hoy los psicólogos le definirían como un ansioso, pero era la sensación de que la vida se acaba la que aceleraba su pensamiento y su obra. ¿Cuál es el mejor legado que nos dejó este singular artista? -La idea crucial de Leonardo es la belleza, pero realmente hay muchas José Enrique Ruiz- Domènec, en un momento de la entrevista con ABC La historia de Europa hubiera sido otra sin Leonardo Da Vinci, por supuesto, peor Leonardo planteó en su obra la teoría de los evangelios gnósticos sobre María Magdalena cosas del mundo actual- -como la queja social- -que ya podían apreciarse, aunque fuera embrionariamente, en Da Vinci. Nos dejó la obra fundamental del género humano: la Gioconda, retrato universal por excelencia que se presenta cargado de misterios. Otra cosa fascinante de Leonardo es que se expresa en varios planos, es decir, habla entre líneas. ¿Cree que los consumidores actuales de arte conectan con el sentido del misterio que Leonardo transfería a su obra? -Desean acercarse a él, y desearían también la existencia de un Leonardo del siglo XXI. ¿Es cierta la vinculación de Da Vinci con sociedades secretas? -Si hubiera querido presentarse como miembro de alguna sociedad secreta lo hubiera hecho, como Durero cuando se autorretrató, pero Da Vinci jamás dijo nada. Brown hace una deducción veloz e irónica, ya que Leonardo era cristiano, y algunos quieren olvidar eso. Era un iniciado que hablaba en clave, el resto es novelesco. ¿También es novelesca la profusa simbología de La última cena -Sí. Ésta es una obra fundamental en la trayectoria del pintor que refleja la propuesta que hace Cristo sobre la Eucaristía y las diversas reacciones de los discípulos. ¿Y qué hay sobre la teoría de que sea María Magdalena la protagonista de algunas obras y no la Virgen María? -Estoy convencido de que Leonardo pensaba que la iconografía madre- hijo no siempre tenía que ser la Virgen y el niño. Algunos evangelios gnósticos dicen claramente que María Magdalena tuvo un hijo con Jesús, y puede que el artista quisiera plantear esa opción en su obra, sin decantarse por ella, sólo para invitar a la reflexión, porque Leonardo es un pensador que emplea la pintura como instrumento.