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ABC MARTES 21 6 2005 Sociedad 55 VALENTÍN FUSTER CARULLA Director del Instituto de Cardiología Monte Sinaí de Nueva York No hay que aconsejar al paciente, sino a la sociedad y a los gobiernos Investigador y cardiólogo, ha sido galardonado con el Premio Internacional Cristobal Gabarrón de Ciencia e Investigación por sus contribuciones a la medicina cardiovascular TEXTO: ENRIQUE YUNTA FOTO: CÉSAR MINGUELA VALLADOLID. Valentín Fuster Carulla (Barcelona, 1943) trabaja en el Instituto Cardiovascular Monte Sinaí de Nueva York, desde donde atiende a ABC. A su gran lista de reconocimientos, en la que está el Príncipe de Asturias de Investigación (1996) hay que añadir el premio de Ciencia e Investigación de la Fundación Gabarrón del presente año. ¿Para qué sirve investigar sobre el infarto de miocardio cuando puede ser totalmente aleatorio? -La investigación es intentar conocer los mecanismos para prevenir el infarto y tratarlo. Sin investigación, estaríamos en una edad con muchos infartos y no habría manera de tratarlos. ¿Cuáles son las previsiones básicas a las que se refiere? -Hablamos de una enfermedad adquirida en la sociedad moderna y se conocen muchos factores de riesgo que aumentan progresivamente. Desde la presión arterial pasando por el colesterol, el tabaquismo, la obesidad, la dia- betes, la falta de ejercicio... Se sabe que son factores que predisponen al infarto. Quien tiene un infarto, en el 80 por ciento uno o varios de estos factores comentados están presentes. -Y, ¿por qué no actúa la sociedad? -Estamos en una sociedad de consumo donde los factores externos tienen una influencia mucho más potente que nuestra voluntad de evitarlos. La Medicina avanza, la vida se ha prolongado seis años en tres décadas debido a un mejor tratamiento del infarto de miocardio, pero el número de infartos está aumentando. La investigación ayuda a prolongar la vida, pero la fuerza de la sociedad es mayor que nuestra propia voluntad. ¿Quién tiene la culpa, la sociedad o la persona? -La sociedad presiona a la persona, que debido al estrés necesita fumar para estar tranquilo. Nosotros investigamos los factores íntimos del infarto; es decir, los mecanismo moleculares, genéticos, celulares... Pero en gran parte El doctor Valentín Fuster Carulla, en una reciente visita a Valladolid es una enfermedad adquirida de una sociedad que nos presiona. ¿Qué consejos da a sus pacientes? -No hay que aconsejar al paciente, hay que aconsejar a la sociedad y a los gobiernos. Hay que cambiar la alimentación, ser muy restrictivos con el tabaco y asistir al médico una vez al año. ¿Cómo se inculca? -Hay que empezar desde abajo. Es una enfermedad que empieza a partir de los cinco años. El punto de cataclismo del infarto se produce a los cuarenta, cincuenta o sesenta años. Tenemos que entrar en la edad infantil para enseñarles la importancia de la salud, porque ellos escuchan más que los adultos. Los adultos como yo no cambian; los niños sí. ¿Se lleva un nivel de vida óptimo en España para evitar esta enfermedad? -No. Cuando voy a España me encuentro a todo el mundo fumando. Lo que pasa es que si usted viene a Estados Unidos verá a todo el mundo obeso. Pero, ¿quién lleva un nivel de vida aconsejable? -Por lo tanto, importa poco que avance la investigación si la persona no colabora. -El reto es educar a la sociedad, que debe entender que la salud es una prioridad. Es fundamental ir al niño, educar desde la base. Hay un nivel de investigación biológica básico y otro educativo. A nivel biológico hemos hecho mucho, a nivel educativo poco.