Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 Internacional MARTES 21 6 2005 ABC Luxemburgo sigue adelante con el referéndum Todos los partidos políticos están de acuerdo en mantener la cita del 10 de julio para la consulta b El futuro de la Unión pueden decidirlo los electores de uno de los más pequeños de sus países miembros, que pueden salvar la Constitución o condenarla ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. El Parlamento de Luxembrugo ha decidido dar un paso al frente y en las dramáticas circunstancias que atraviesa la Unión Europea ha optado por confirmar que el referéndum de ratificación del Tratado Constitucional se llevará cabo como estaba previsto el próximo día 10 de julio. A pesar de todos los malos augurios, Luxemburgo se dispone a correr el riesgo de ser el país que va a marcar el destino del proyecto de la primera constitución europea. Si los luxemburgueses aprueban la ratificación, todavía quedarán esperanzas. Si la rechazasen, dando la razón a los que piensan que cualquiera que sean las circunstancias las consutas van a ser negativas a partir de ahora, entonces la Constitución podría darse por muerta y enterrada. El primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, actual presidente de turno de la UE, mostró a sus cole- gas en la cumbre europea de este fin de semana algunas encuestas que podrían poner los pelos de punta con el meteórico ascenso de los partidarios del no en el Gran Ducado. De hecho entonces se pensó que estas expectativas habían sido el principal argumento para dejar que los países que todavía tienen que celebrar consultas, acabasen por anunciar mas o menos formalmente el aplazamiento de las suyas, como así ha sido en países como Portugal, Dinamarca o la República Checa Legalmente Luxemburgo estaba a tiempo de haber paralizado el proceso anulando campaña electoral y votación. Pero los líderes de todos los grupos del Parlamento decidieron ayer que votarán a favor de mantener la cita electoral a pesar de que el primer ministro Juncker había dado a entender que no tenía una posición clara sobre lo que el país debe hacer. Juncker ya había advertido mucho antes, sin embargo, que su destino político quedaba vinculado a esta consulta y que dimitiría en caso de que los electores le diesen la espalda al texto. Es decir, que si se confirma el contagio de los referéndum de Francia y Holanda, las dimensiones de la crisis van a ser apocalípticas: no solamente se ahondará en la crisis institucional europea, sino que encima se añadiría una crisis política grave en un país pequeño en tamaño, pero muy relevante en la estabilidad continental. Juncker y Blair, al Parlamento Con más del doble de la renta media europea, una economía floreciente y un saldo moderado con las finanzas de la Unión, los luxemburgueses no parecen tener razones objetivas para querer echar más sal en las heridas que han dejado los fracasos de los referéndum en Francia y Holanda y la estéril cumbre del pasado fin de semana en la El líder de los socialistas de la Eurocámara reunirá a Barroso con Schröder para buscar salidas Juncker y Blair comparecen esta semana ante los eurodiputados para explicar la situación que los 25 no se pudieron poner de acuerdo en las perspectivas financieras de la Unión. El centro de atención va a pasar esta semana al Parlamento Europeo, donde esá previsto que comparezcan Juncker para explicar su semestre de presidencia (el miércoles) y Tony Blair para anunciar el suyo (el jueves) Los diputados tendrán la ocasión de mostrar bien claramente a cual de los dos han entendido mejor a lo largo del Consejo Europeo y a quien culpan de la situación de bloqueo. El líder de los socialistas, el alemán Martin ha convocado una reunión en Aquisgrán el miércoles entre el canciller Gerhard Schröder y el presidente de la Comisión José Manuel Durao Barroso. No se sabe si puede considerarse un consuelo, pero ayer se anunció que el viernes había ratificado el texto de las Constitución el Parlamento de Bruselas. No el de Bélgica, sino el de la región de Bruselas- capital. Ahora ya solo faltan los de los parlamentos regionales flamenco, valón y de la región de la minoría alemana. Es decir, en Bélgica no ha sido posible un referéndum porque no hubo consenso para hacer las reformas legislativas necesarias. Pero hay que reconocer que este laborioso procedimiento se parece mucho.