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8 Opinión MARTES 21 6 2005 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR LO QUE OCURRE CUANDO LOS VOTOS SE BESAN ZNAR no quiso oír a quienes le sugerían en 1996 la conveniencia de reformar las leyes electorales para evitar que los partidos nacionalistas estuvieran sobrerrepresentados en las Cámaras: temía abrir la reforma Constitucional y se reservaba el derecho a pactar con el PNV y CiU para cerrar el paso a gobiernos socialistas. Cuando logró mayoría absoluta no supo LUIS IGNACIO prever que un PARADA día podría perderla, que la deriva nacionalista haría inevitable lo que a él le parecía inverosímil y que su sucesor se iba a encontrar, entre otros, con el problema del relevo de Fraga y la posible pérdida de Galicia precisamente por no haber afrontado la reforma de las leyes electorales. No hay sistema electoral perfecto. En el mayoritario, el candidato que recibe la mayoría de votos se declara elegido y punto final. Eso favorece la estabilidad política, pero hace más difícil la alternancia en el poder: es el caso del Reino Unido. La corrección de las mayorías simples con una segunda vuelta, como en Francia, aporta alguna ventaja, pero un gran inconveniente: prima mayorías exiguas y desprecia minorías cualificadas. En el sistema de representación proporcional completa, vigente en Holanda, los políticos reciben escaños en proporción exacta a su fuerza electoral. Pero eso obliga a la circunscripción única, fragmenta el voto y convierte a los partidos en maquinarias electoralistas. En el sistema de representación limitada, que se utiliza en el resto de Europa, los partidos más pequeños pueden obtener escaños que no hubieran obtenido de otra forma mediante la aplicación de la regla D Hont. Pero así, el partido que obtiene más votos, sin llegar a la mayoría absoluta, puede quedar fuera del Gobierno si se coaligan otros partidos, cada uno de los cuales ha obtenido menos sufragios que el más votado, pero juntos suman más escaños, que les han sido regalados por el sistema. Algo que choca con la primera aspiración de la democracia: que los votos se cuenten, no que se pesen. Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a las mismas. A Muerto el maestro, se acabó la cátedra Año 1981: acababa de llegar a Madrid y me senté en un banco de la Plaza de España. Vi en la papelera un periódico y lo recogí, era el ABC. Me entretuve en la lectura de sus páginas y me gustó la sección de Opinión, en especial la columna de Jaime Campmany (q. e. p. d. A partir de allí me convertí en un fiel lector de sus artículos. En 1993 vine a vivir a Estado Unidos y sentí la necesidad de la compañía del maestro, del amigo, valiendo la pena durante mucho tiempo comprar uno de los tres ejemplares que llegaban aquí. Gracias, maestro, por tu columna irrepetible y por el mensaje humano que nos dejas. Fernando Benavides Ortiz. Ohi (Estados Unidos) Carta a Jordi Pujol En la Tercera del 16 de junio, Jordi Pujol plantea, nuevamente, el problema financiero de la Autonomía catalana como resultado de su solidaridad con otras Autonomías a lo largo de los últimos 25 años. Desconozco en qué medida pueden estar los jubilados extremeños mejor que los catalanes; él dice que mucho mejor así como que la proporción de ordenadores en las escuelas extremeñas es mucho mejor también que la media europea. Afirma que si estos datos, y otros parecidos, son ciertos- -y parece ser que lo son- hay que modificar los criterios de la política de solidaridad utilizados hasta ahora. Dice después que representantes del Gobierno central han reconocido, en privado, por supuesto que los sueldos de los maestros son en Cataluña de los más bajos de España Todo esto, continúa, y repite, significa que ha llegado la hora de modificar los criterios de solidaridad Señor Pujol, permítame decirle que creo que usted y el resto de los políticos nacionalistas catalanes actuales y anteriores no dejan de llorar sobre la leche derramada. Usted, que ha sido president durante tantos años, ¿no podría haber hecho algo para mejorar, por ejemplo, la situación de sus jubilados o de sus maestros? Si no me equivoco, su Policía autonómica ha estado, y supongo que continuará estándolo, mucho mejor pagada que nuestra Guardia Civil o nuestra Policía Nacional. Y no olvide que, a pesar de la magnífica situación de los jubilados y escuelas extremeñas, esta entrañable región, tan entrañable como la mismísima Cataluña en que nací, está todavía muy lejos de la media europea en riqueza y bienestar. Y no es la única. Dejen, pues, de una vez, los políticos nacionalistas catalanes de llorar sobre la leche. Es posible que tengan razón, lo desconozco, al reclamar una modificación de los criterios de solidaridad, pero cuando aleguen ejemplos procuren no dar la impresión de que no paran de aguar la leche con sus llantos. Por último, confío en que Cataluña no deje de creer en la solidaridad y practicarla. Ricardo Quirós Linares. Madrid. tanto actuales como clásicos? En definitiva, pienso que sería conveniente que los que tienen la obligación de potenciar la lectura tratasen por todos los medios de que las próximas estadísticas en este terreno no sean tan vergonzosas para nosotros. Aunque parece que en nuestro Ministerio de Cultura esto no es más que una menudencia si se compara con la revisión enfermiza de la historia o la división de nuestros archivos documentales. Pablo Gómez Hernández. Madrid. En lengua catalana Ya me pareció una barbaridad que Cataluña acuda a la Feria del Libro de Fráncfort sólo con escritores en lengua catalana (Terenci Moix ¿no era, y ejercía de, catalán? Pero al conocer la razón de esa decisión no he tenido por menos que reírme. No tengo el gusto de haber leído nada de María Mercé Roca, es más, desconocía su condición de escritora; pero prometo ponerme a ello, aunque sólo sea por solidaridad por la tropelía que han cometido con ella. También quisiera decirle que lamento mucho que se sienta acosada por el sin par Caballero de La Triste Figura; al fin y al cabo su vida y milagros corren por esos mundos en múltiples lenguas y se cuentan por millones sus lectores. Qué se le va a hacer: parece que la novela de Cervantes es más conocida en el mundo que Solitud de Víctor Catalá... La verdad es que lo que le ha sucedido a la señora Mercé merecería figurar en un capítulo de la novela de don Miguel bajo el título: Famosa aventura en la que el mago Boristán de los Izaguirres Medíaticos tornó en invisible a la Dueña María Mercé... Seamos serios, por favor: si alguien va a perder con la representación literaria de Cataluña en Fráncfort en una sola lengua van a ser los escritores catalanes y la pluralidad cultural que tanto he admirado siempre desde mi rincón de La Mancha. Veo que esa pluralidad era solo un espejismo como los que veía mi admirado Don Quijote. Luis Maldonado Fernández. Almagro (Ciudad Real) Ley Electoral Me pregunto si la democracia, en la que rige como principio básico la ley de la mayoría, no está en nuestro país profundamente desvirtuada por el hecho de que el mecanismo electoral vigente produzca que una corriente ostensiblemente minoritaria de una región, como ERC, pueda, de hecho estar gobernando España, imponiendo su ideología marginal en los aspectos que más afectan a nuestra convivencia. No cabe duda de que ello es consecuencia de una Ley Electoral desacertada, que debe ser objeto de una revisión. Ya es hora de que se abra un profundo debate nacional sobre esta cuestión. Nuestro país anda sobrado de constitucionalistas y expertos en esta materia, que no me explico cómo no hacen oír su voz en los medios de comunicación y en todos los foros, echando mano del Derecho Comparado para conseguir que se corrija esta anomalía de nuestra democracia, y que los grandes partidos incluyan la reforma en un sentido racional de la actual Ley Electoral en sus programas electorales. Juan Hernández. Madrid. bros leídos, volumen de ediciones o bibliotecas públicas. Mientras países como Suecia, Finlandia y Alemania arrojan índices de lectura entre el 72 y el 50 por ciento, España apenas supera el 35 por ciento. El número de libros que cada ciudadano de los países del norte de Europa sacan de las bibliotecas públicas supera el de 20 al año, mientras que aquí, en España, es de 0,2 libros por habitante al año. ¿Sería muy difícil dotar a nuestras bibliotecas de un volumen de libros que resulten, además de suficientes, atractivos? ¿Sería muy atrevido pretender que en lugar de tanto programa basura que las televisiones nos ofrecen se hicieran otros que contribuyeran de alguna manera a popularizar los libros, Leer en Europa Nuestra Europa del euro no presenta unidad en lo que concierne a número de li-