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64 Cultura LUNES 20 6 2005 ABC ÓPERA Festival Alfredo Kraus Stravinski: The Rake s Progress Int. G. Kunde, I. Rey, Ch. Patton, N. F. Herrera, S. W. Kang, Ch. Hess, P. Porri, Coro del Festival de ópera, Orq. Fca. de Gran Canaria. Dir. escena: M. Pontiggia. Dir. musical: E. Hull. Lugar: Teatro Cuyás, Las Palmas. Fecha: 18- VI TEATRO Bent Autor: Martin Sherman. Director: Gina Piccirilli. Vestuario: Alejandro van Rooy. Iluminación: Eduardo Cueto. Música: Leo Sujatovich. Intérpretes: Daniel Freire, Luis Callejo, Nacho Guerreros, Juan Sinmiedo, entre otros. Lugar: Sala II del Nuevo Teatro Alcalá. Madrid. EL DIABLO AMIGO ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE AMOR EN TIEMPOS DE CÓLERA JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN T reinta y ocho años ha tardado la Asociación de Amigos Canarios de la Ópera en incluir en la programación del Festival Alfredo Kraus una ópera moderna Lo intenta ahora, proponiendo como cierre para la temporada de este año la stravinskiana The Rake s Progress O sea, que lo hace piano, piano con la cautela que merece tantear el repertorio más actual, que, ya se sabe, carga el diablo. Será por eso que Stravinski, experimentado a la hora de poner música al maligno, afrontó esta ópera fáustica haciendo un remedo dieciochesco. Tiene La carrera del libertino belcantismo a raudales, bien es cierto que a través de la escritura quisquillosa del ruso, sátira algo inocentona y claridad musical con todas las dificultades que conlleva lo transparente. Fue el propio autor quien explicó que The Rake s Progress sería fácil de interpretar y difícil de representar Una vez más acertaba. Se ha visto en Las Palmas donde ha lucido un reparto bien conjuntado y mejor caracterizado. Habría que citar en primer lugar a Chester Patton, el diablo Nick Shadow, por la contundencia de su interpretación, hermosa por volumen, igualdad y gesto. Muy cerca Isabel Rey, quien se ha presentado ofreciendo una lectura valiente, llena de detalles expresivos, buen gusto y precisión a la hora manifestar la bondad y buena voluntad del personaje de la enamorada, Anne Trulove. Nancy Fabiola Herrera, hizo de su más breve cometido una demostración de claridad vocal y solvencia escénica. Junto a ellos, Gregory Kunde demostró fortuna en los momentos de tensión y algo de inestabilidad en las partes más líricas del papel del pusilánime y libertino Tom Rakewell. Hubo refinamiento y saber estar en el trabajo de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria y Eric Hull. Parece ser que es ésta la tercera vez que The Rake s Progress pisa algún escenario español. Lo ha hecho en una nueva producción de la propia Aco, dirigida por Mario Pontiggia, que tiene su mejor baza en la claridad narrativa, la sensatez del movimiento y la sencillez conceptual. Posiblemente dibujada con cierto anacronismo en su transcurrir desde el ingenuismo inicial al más esquemático final y cuidando involucrarse lo justo en la ironía de esta ópera. Hincar el diente a la modernidad obliga a la prudencia. La cantante Mariza, en una imagen de archivo EFE MÚSICA POPULAR Concierto: Mariza. Ciclo: Madrid en canto Lugar: Teatro Albéniz. Fecha: 17 y 18 de junio. FADO UNIVERSAL LUIS MARTÍN ariza llama a lo que interpreta fado orgánico que es el fado puesto al día. Sin embargo, su canto tiene ecos de poesía de Pessoa y penas de cancionista de siempre. La BBC y la crítica alemana se prodigaron hace años en elogios, cuando esta mujer publicó el disco Fado en mim Lo que no sabían entonces los críticos es lo que Mariza tenía en proyecto realizar con el paso del tiempo: unir mundos tan separados, casi confrontados, como los de la música de África, Brasil y Portugal. El detalle informa de la dificultad para armonizar sensibilidades geográficas. A ella, en cambio, le resulta enormemente sencillo la gran música del mestizaje con sentimiento verdaderamente imperecedero. Lisboa aparece con naturalidad en el centro de esta desbordante cita. Así que, tras la presentación de tres temas nuevos, Mariza se da un paseo por la discografía que avala su carrera; apenas dos álbumes anteriores al M que ahora presenta. En ellos, siempre es posible apreciar la enorme dimensión de canciones como Feira de Castro Chuva o Cavaleiro Monge Todas son piezas que- -ahora arropadas por una sección de cuerda- -hacen evidente que el de esta cantante es un caso sin demasiados precedentes en la música del Portugal actual. Su voz esconde placeres órficos que hacen cierta la sentencia de que jamás se había oído nada igual. Ahora pasea un disco nuevo que se llama Transparente Ha sido grabado en Brasil, con producción de Jacques Morelenbaum y esto, lógicamente, deja su marca. Resulta descorazonador, no obstante, que quienes editan este trabajo aquí ni siquiera se preocupen a darlo a conocer a quienes deberían conocerlo. El fado y el mar, de nuevo, indisolublemente unidos por el planeta. Y, sin embargo, pueblos que amen y rindan culto al mar hay otros muchos. La más personalizada carta de presentación que puede llevar al mundo la cultura del fado es la forma melancólica de canto que, en Barco negro Mariza comparte con sus amigos africanos; un más allá que funde arte y geografía en las cuerdas vocales. Queda así al descubierto el incontestable poso negro que también tiene el fado. Y la misma vigilancia rítmica también sirve para liderar una guitarrada que es la expresión con la que es conocido el fado instrumental en Portugal. Definitivamente universal. os dos espectáculos actualmente en cartel en el Nuevo Teatro Alcalá comparten en sus argumentos el clima ominoso de la pesadilla nazi; en la Sala I, Cabaret acompasa su acción al crescendo del poder hitleriano, y en la Sala II, Bent arranca con la denominada Noche de los cristales rotos (1934) y culmina en un campo de concentración. En ambos, aparece una sala de fiestas y reflejan sendas historias de amor en tiempos de cólera, y la transformación del tolerante y descarado Berlín de entreguerras en peligroso escenario para ciertos colectivos: judíos en Cabaret y judíos y homosexuales en Bent Esta obra de Martin Sherman estructurada en tres partes narra el tránsito de expiación de Max, un gay gallardo y calavera, que, al ser capturado por los nazis, dice no conocer a Rudy, el bailarín que era su pareja, y lo demuestra golpeándole. Confinado en Dachau, preferirá llevar cosida en la ropa la estrella amarilla asignada a los judíos antes que el triángulo rosa con que se marcaba a los homosexuales, situados en el último escalón de la degradación carcelaria en los campos de exterminio y por ello con menos posibilidades de superviencia. En esa situación límite, obligado a un trabajo absurdo y agotador, el afecto por Horst, un prisionero de triángulo rosa, lo llevará a asumir cotas de riesgo y posteriormente a un acto de redención en el que reasume su condición de homosexual. El amor es contemplado así como una forma de libertad y una manifestación de dignidad personal frente a la intolerancia y la barbarie. Estupendo y de muy difícil sencillez el trabajo de dirección de Gina Piccirilli, acompañado por una gran interpretación de Daniel Freire, como el Max protagonista, y sus dos compañeros, Luis Callejo como Rudy y Nacho Guerreros como Horst. Freire y Guerreros interpretan un hermosísimo y estremecedor acto de amor sin tocarse, sin mirarse siquiera, separados por varios metros el uno del otro y envolviéndose tan sólo en una apasionada tracería de palabras. Poderosa y seductora también la presencia de Juan Sinmiedo en el papel de Greta, el transformista dueño del cabaret donde trabaja Rudy y cuyas canciones son utilizadas como elementos de transición entre cuadros. Un montaje emocionante y desgarrado. L