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58 Sociedad LUNES 20 6 2005 ABC Medio Ambiente Japón inicia hoy una fuerte ofensiva para acabar con la moratoria que prohíbe la caza comercial de ballenas Defenderá en la Comisión Ballenera Internacional que se duplique su cuota de captura científica b Noruega, Islandia y Japón presionarán para que se reabra la caza de cetáceos durante la reunión que la Comisión Ballenera Internacional mantendrá esta semana R. BARROSO MADRID. Pasean majestuosas por los mares desde hace casi 60 millones de años y constituyen el ejemplo más rotundo de la evolución animal: tan sólo fueron necesarios 10 millones de años para que sufrieran la transformación más completa y radical del mundo de los mamíferos. Descendiente de los artilodáctilos- -las investigaciones apuntan a que son los hipopótamos sus parientes más cercanos- el capricho de la naturaleza quiso que su adaptación a la vida acuática fuera de tal magnitud que su apariencia recuerde hoy a la de un pez gigante. Imponentes, únicas, y los mamíferos más grandes que existen sobre la Tierra, las ballenas estuvieron a punto de desaparecer víctimas de una voraz industria pesquera durante el siglo XX. Más de dos millones de ejemplares fueron aniquilados entre 1929 y 1979. Una situación que podría reproducirse, según alertan organizaciones ecologistas como Greenpeace, si se imponen los intereses de países que permiten su caza durante la 57 Comisión Ballenera Internacional (CBI) que hoy comienza en la ciudad coreana de Ulsan. Creada en 1946, la CBI nació con el propósito de garantizar la conservación adecuada de las poblaciones de ballenas y en 1986 llegó la moratoria internacional sobre su caza. Pero desde entonces, tres países han venido desafiando la voluntad de la comunidad internacional de proteger a los grandes cetáceos: en 1987 Japón aprovechó los vericuetos legales para lanzar su programa de investigación científica en 1993 Noruega sorprendió al mundo al anunciar que reanudaba la caza comercial y en 2003 Islandia se apuntaba a los argumentos japoneses. Una ballena es troceada antes de ser elevada al barco pesquero, en las costas de Islandia blemente Corea) colocan a este bloque cerca de la mayoría simple. De obtenerla durante esta reunión lograrían introducir el voto secreto y consolidar y aumentar el programa de caza científica, que podría extenderse no sólo a otras especies, sino a otros países que se apuntarían al no tener que hacer pública su decisión. Pero además, durante estos días Japón solicitará doblar su captura de rorcuales aliblancos en la Antártida, siempre bajo el argumento de potenciar su programa de caza científica dedicado a investigar la teoría de que las balle- GREENPEACE NICK COBBING Los países contrarios a la moratoria podrían lograr mayoría y votar a favor de un aumento de la caza científica La carne de ballena capturada por Japón como caza científica alcanzó un valor de 52 millones de euros nas consumen demasiado pescado, lo que provoca la sobreexplotación de algunas especies. No obstante, Greenpeace recuerda que la comunidad científica se ha mostrado de acuerdo en que esta especie no come pescado, sino que se alimenta de pequeños crustáceos (krill) y en que no se trata más que de una caza comercial encubierta: la desaparición del 90 por ciento de los grandes peces ha sido la consecuencia de medio siglo de pesca industrial. Un lucrativo negocio Mientras, las ballenas capturadas durante el pasado año bajo este científico programa alcanzaron un valor en el mercado japonés de 52 millones de dólares. Durante 2005 se espera que el mercado japonés reciba por encima de 5.000 toneladas de productos de ballenas y delfines. Pero a pesar del temor de poder ser testigos de la reanudación de la cacería comercial de ballenas, los ecologistas esperan que tras la aprobación en 2003 de la Iniciativa de Berlín para crear un Comité de Conservación, se consiga un cambio en la CBI para que apueste por la conservación y no por la explotación. Hoy día, muchos científicos y grupos ecologistas recuerdan que las ballenas son un patrimonio mundial, un indicador de la salud de los océanos, y advierten de que su explotación comercial supone un riesgo inaceptable. Apoyo de países en desarrollo Las previsiones apuntan a que hoy Japón iniciará una fuerte ofensiva para tratar de poner fin a la protección de ballenas. Un propósito en el que no estarán solos porque está empleando fondos de su programa de Cooperación Internacional al Desarrollo para comprar votos a terceros países que apoyen el fin de la moratoria según denuncia Greenpeace. Bajo esa estrategia- -y con la progresiva incorporación de países en vías de desarrollo- -el Gobierno japonés ya cuenta con el apoyo de 16 países, que unidos a China, Islandia, Noruega y Rusia (y posi- La sede de la reunión de la CBI construye una planta para procesar carne de cetáceo En la ciudad de Ulsan, la que en estos días es sede de la Comisión Ballenera Internacional, la CBI se ha construido para la ocasión un museo sobre estos cetáceos y un nuevo parque marino. No obstante, los ecologistas denuncian que existen otros planes que no se comunican y que incluyen una fábrica para procesar carne de ballena y un lugar para enterrarlas En la actualidad, el gobierno de Corea permite el comercio interior de carne de ballena y delfines que son capturados de forma accidental pero aún no ha hecho público si votará a favor o en contra de reanudar su caza. No obstante, el silencio gubernamental y la futura construcción de la fábrica ha hecho saltar la alarma en la Federación Coreana del Movimiento Ambientalista (KFEM) que se pregunta por qué Corea invierte en una nueva planta de procesamiento de carne de cetáceo si no es porque ya ha decidido reflotar su industria ballenera.