Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 LUNES 20 6 2005 ABC Internacional El 20 por ciento de los terroristas suicidas que actúan en Irak proceden de Argelia Yihadistas saudíes, sirios, egipcios, jordanos y sudaneses nutren la insurgencia iraquí b Algunos congresistas republicanos empiezan a pedir al presidente George W. Bush que la repatriación de las tropas en Irak se inicie en octubre del año que viene ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Estados Unidos se dispone a ampliar su archipiélago carcelario en Irak con una inversión de 50 millones de dólares, para acomodar al cada vez mayor número de insurgentes, en gran parte yihadistas (abanderados de la guerra santa islámica) procedentes de Arabia Saudí, Siria, Egipto, Jordania y Sudán, que sus tropas capturan en los campos de batalla iraquíes. Según publicaba ayer el New York Times, el 20 por ciento de los terroristas suicidas que actúan en Irak son argelinos. Mientras, crece en Estados Unidos el rechazo a la presencia de sus unidades en Irak (el 59 por ciento quiere una retirada, cuando menos parcial) y la idea de que invadir el país del Éufrates y el Tigris fue un error, ya que el régimen de Sadam Husein no representaba una amenaza. Perspectiva ante la que algunos congresistas republicanos empiezan a pedir al presidente George W. Bush que la repatriación se inicie en octubre del año que viene. El general de división William H. Brandenberg, al mando de las prisiones bajo enseña estadounidense en Irak, declaró al Times que los combatientes extranjeros están desempeñando un papel cada vez más importante en las filas de una insurgencia que ha demostrado en los últimos meses su capacidad letal: desde que, a comienzos de mayo, se instaló en Bagdad el nuevo gobierno de mayoría chií, al menos 600 personas han muerto en atentados terroristas, emboscadas y combates. Aunque el número de yihadistas no es muy significativo- -entre 12.000 y 20.000 guerrilleros y terroristas que integran las filas insurgentes- su importancia en la eficacia de la resistencia es desproporcionada, dice Brandenberg. Un policía iraquí inspecciona el establecimiento que quedó prácticamente destruido tras el atentado suicida de ayer REUTERS Mueren 23 personas en un atentado contra un restaurante BAGDAD. Al menos 23 personas murieron ayer- -entre ellos 6 policías- -en el atentado cometido por un terrorista suicida en un restaurante frecuentado por las fuerzas de seguridad y situado junto a la zona verde de Bagdad, en la que se encuentran las principales instituciones del país, incluidas las embajadas norteamericana y británica. Según testigos del ataque, el terrorista penetró en el interior del establecimiento e hizo estallar la carga explosiva que llevaba adosada al cuerpo. El restaurante quedó casi por completo destruido, con el suelo y las paredes manchados de sangre y restos de las víctimas por el suelo. En el exterior, policías encolerizados y muy nerviosos gritaban a los transeúntes congregados alrededor del lugar del atentado y les pedían que se marcharan de inmediato. Este ha sido el atentado más sangriento desde que se lanzó hace un mes la operación Relámpago destinada a garantizar la seguridad de Bagdad. El ataque coincide también con la ofensiva del Ejército norteamericano, que desarrolla desde hace días las operaciones Lanza y Daga contra la insurgencia en la región fronteriza con Siria y en el oeste del país. Presos de alto riego El 85 por ciento de los 3.500 nuevos prisioneros apresados desde enero pasado (391 de los cuales son extranjeros) han sido considerados de alto riesgo o extremadamente peligrosos para el personal estadounidense desplegado en Irak. Aunque la mayoría de los combatientes internacionales- -que aparentemente se infiltran en Irak a través de la frontera siria- -son de origen saudí, sirio y jordano, uno de cada cinco vienen de África, con Egipto, Su-