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ABC LUNES 20 6 2005 7 en enlaces de energía y transporte, y la posibilidad de participar en programas de la UE. De este modo, acercamos más la UE a nuestros vecinos, que es un interés compartido por todos, y consolidamos la estabilidad política y la seguridad en Europa. La PEV fue esencial para nuestra acertada intervención en la Revolución Naranja de Ucrania. Estoy deseando debatir con nuestros socios estadounidenses cómo podemos explotar mejor el potencial político de la gestión vecinal en lospaíses de la antigua Unión Soviética y la región mediterránea. LA ESPUMA DE LOS DÍAS RICOS Y FELICES H También estamos trabajando juntos para acrecentar la prosperidad de nuestros ciudadanos y la del resto del mundo, fortaleciendo nuestro liderazgo conjunto en la economía global. Ya mantenemos la mayor relación de comercio e inversión del mundo (más de 1,6 billones de euros) pero existe potencial para ir más lejos. Hoy lanzaremos una nueva Iniciativa Transatlántica de Integración y Crecimiento Económicos, diseñada para impulsar el comercio entre la UE y EE. UU. y estimular el crecimiento económico mejorando la cooperación reguladora, fomentando el conocimiento y la innovación, y equilibrando comercio y seguridad. El resultado serán unos sueldos más elevados, más trabajo y un mejor nivel de vida para nuestros ciudadanos, con ventajas para todo el planeta. Estamos promoviendo la paz, la prosperidad y la seguridad en todo el mundo- -en Afganistán, Líbano, Asia central, los Balcanes y África- -utilizando una impresionante gama de herramientas de política exterior: diplomacia; desarrollo y ayuda humanitaria (aportamos un 55 de la ayuda oficial al desarrollo y dos terciosde las becas del mundo) política económica y comercial; y la política de Seguridad y Defensa Europea, en funcionamiento desde hace poco. Estas herramientas nos permiten responder con rapidez a crisis como la del tsunami en el océano Índico, y comprometer a nuestros socios con un desarrollo político y económico a largo plazo. En todos estos aspectos estamos trabajando estrechamente con nuestros amigos estadounidenses hacia objetivos compartidos. Mediante un compromiso común con instituciones multilaterales, comenzando por la reforma de la ONU y el desenlace positivo de las actuales conversaciones de la OMC, disponemos de potencial para saber aprovechar estos logros. Para que esto ocurra, los europeos necesitamos sobreponernos a las distracciones de nuestras recientes discusiones y divisiones internas. En palabras de Goethe: Divide y gobierna clama el político; une y dirige es el lema de los sabios Estoy seguro de que los líderes europeos harán gala de la sabiduría y el liderazgo que espera nuestro pueblo. CARLOS KILLIAN bros, el ritmo y escala del proceso está rozando el límite de lo que la opinión pública puede soportar. Mientras nos tomamos el tiempo de reflexión necesario, también debemos reconocer que no podemos ampliar indefinidamente. Ése es uno de los motivos por los que la nueva herramienta de política exterior de la UE, la Política Europea de Vecindad (PEV) es tan importante. La PEV es una iniciativa encaminada a ampliar el área de seguridad y estabilidad de la UE a nuestros vecinos del Este y el Sur que no se preparan para un ingreso inmediato en la UE. Les animamos a dar pasos significativos para modernizarse, abrir mercados y consolidar el Estado de derecho, el buen gobierno y los derechos humanos. A medida que se observan progresos, les ofrecemos una participación en el mercado único de la UE, una cooperación más estrecha PALABRAS CRUZADAS ¿Madrid o Barcelona, dónde tiene más calado cultural Carlinhos Brown? EN MADRID, CERCA DE PILAR BARDEM A lo que más se parece Carlinhos Brown es a un flautista de Hamelín que recorriera las calles de Madrid arrastrando con su música a miles y miles de solidarios y de defensores de la diversidad. Es obvio que el efecto Carlinhos Brown es mucho más adecuado para Madrid que para Barcelona, porque Madrid es una ciudad con más tendencia a la diversidad y al crisol de culturas e ideologías, aunque sólo sea porque aún no han pasado por ella el peine de los nacionalismos identitarios algo que viene a ser en política lo que el referente emblemático en la crónica periodística o las sinergias en la vida empresarial. El caso es que Carlinhos organizó para el Fórum de Barcelona OTI R. un par de Rúas absolutamente solidaMARCHANTE rias y diversas, pero no se pueden comparar al esplendor de la de este sábado en Madrid, a la que asistieron todos y todas (salvo el millón largo de no diversos que prefirieron cruzarse de acera e irse detrás de otros flautistas) Visto el asunto desde Barcelona hay dos buenas razones para sostener que Carlinhos Brown ha de llevar siempre sus manifas en Madrid. La primera es que en Barcelona la música invita más al círculo de la sardana que a la recta multicolor y multidiversa de la samba. Y la segunda, clave, en Madrid siempre tendrá más cerca a Pilar Bardem. BARCELONA, POR LA SARDANA Y EL CARMELO ODRÍGUEZ Marchante, que vive de ver películas, recordará perfectamente a Seka, una estrella soberana del cine pornográfico que decía: Las obras de caridad mantienen fresco tu nombre y tu personalidad. Yo también hago donativos a diferentes organizaciones y entrego mi tiempo y mi esfuerzo para buenas causas. Recientemente, por ejemplo, trabajé sirviendo refrescos en una fiesta de la escuela católica de San Vicente de Paúl. Santones. Escuelas. Fiestas. Refrescos. ¡Caridad! (Entre laicos, solidaridad. He ahí los cinco elementos que conforman el panem et circenses de la dictadura progre que padecemos. Dado que la ciudad española más insufriblemente progre es Barcelona, esta IGNACIO RUIZ clase de panem et circenses debería llaQUINTANO marse barcelonada Desde luego, el último grito en barcelonadas es Carlinhos Brown, a cuya disposición Alicia Moreno, concejala de barcelonadas del Ayuntamiento de Madrid, ha puesto en la capital el Paseo de la Castellana, con magro éxito. Acostumbrado al chotis, que se baila en un ladrillo, un maratón de samba se le hace perezosísimo al madrileño. Para cualquier brasa progre, siempre será mejor Barcelona, con su sardana, que es una samba con más salero, y su Carmelo, que es un Candeal (el barrio de Carlinhos en Salvador de Bahía) con más negritos. ¿O era al revés? R ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate ACE tiempo que los ciudadanos españoles somos ricos. Aunque no tengamos conciencia económica de nuestra situación, todos los indicadores, incluidos los de los profetas del pasado que son los economistas, lo atestiguan. Además, las últimas encuestas sostienen que nuestra felicidad posee un grado de satisfacción superior a los países de nuestro contexto, los europeos, y no algunos otros que nos abrazan en nuestras mismas calles gracias a la inmigración. La pregunta no es por qué vendrían si no fuéramos ricos y felices, sino en qué tal grado de pobreza e infelicidad viven quienes se vienen a nuestro país grande, Europa, para mejorar sus condiciones de viJ. J. ARMAS da y el maltratado graMARCELO do de su dignidad. De modo que sigue siendo difícil en estos asuntos de la felicidad y el dinero saber qué es lo más importante de los dos. A Nelson Almirante le dijo uno de sus muchos amigos hace unos días que no había en el mundo cosa más infeliz que un rico que no supiera vivir y ser feliz. Y Almirante, que da la vuelta al mundo todos los años, le llevó la contraria sosteniendo, a la manera de Pereira el de Tabucci, que es mucho peor un pobre que sepa vivir y que no pueda o no lo dejen, con el añadido de la enfermedad que se contrae irremisiblemente en esas condiciones: la infelicidad. Hace un tiempo, en un desayuno televisivo con Pujol, me atreví a bromear y le cité ciertos factores de nuestra riqueza y felicidad. ¡Oiga, lo somos! me interrumpió muy amable el entonces y ahora (visto lo visto) Honorable President. Es que entre la felicidad y el dinero hay una cantidad de similitudes que hacen casi imposible, al menos para mucha gente, la distinción clara entre las dos cualidades, tan favorables y por eso deseadas. A Joan Crawford le preguntaron una vez si la felicidad dependía del dinero y su contestación fue tan clara como contundente: eran tan iguales que no sabría distinguir lo uno de lo otro sin temor a equivocarse. A veces incluso una cosa (algo que se le parezca bastante) trae la otra o viceversa. Casi seguro que eso es lo que nos ha pasado a los españoles. Antes éramos otro pueblo, plural y todo, pero bastante miserable en todos los planos. Ahora disimulamos con una pátina de dinero y una pincelada de felicidad. Veremos a ver cómo nos comportamos cuando se esfumen las subvenciones de la Unión Europea, esos miles de millones de euros que a lo largo de todos estos años nos han convertido en ricos, felices y, por eso mismo, bastante más civilizados. A pesar de que, en cualquier ámbito, la falta de respeto civil sigue siendo una de nuestras más inveteradas costumbres estéticas.