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64 Los domingos DOMINGO 19 6 2005 ABC CRIMEN Y CASTIGO Un violador sin orden de alejamiento La Sección Segunda de la Audiencia de Alicante sancionó la violación con una pena de nueve años de prisión para el acusado. Albañil de profesión, tenía 63 años cuando forzó a la pequeña, de 13. Pese a que las posibilidades de que la víctima se reencontrara con su agresor cuando éste saliera de prisión eran muchas en una localidad tan pequeña, el tribunal no adoptó ninguna medida adicional como el alejamiento o el destierro, para salvar la evidente desprotección en la que quedaba la víctima. Tampoco lo solicitaron el fiscal ni la acusación particular. Mari Carmen, la madre de la violada no soportó ver libre al abusador de su hija y prendió fuego al Pincelito de permiso carcelario El fuego de la venganza Antonio Cosme Velasco, el Pincelito ardió como una tea el 13 de junio mientras estaba en un bar de Benejúzar (Alicante) Su agresora, la madre de Vero, a la que en el pueblo llaman la violada saldó así la cuenta pendiente por la agresión sexual cometida contra su hija en 1998 TEXTO: ISABEL R. DE LA TORRE ARANTXA RICA FOTO: TONY SEVILLA este bar le cogía de camino La otra percepción es del todo opuesta y se refiere al día a día de una mujer perseguida por el complejo de culpabilidad de haber mandado aquel día de 1998 a su hija a comprar el pan, y a quien el odio ha ido consumiendo las entrañas. Es también la historia de una familia que, tras ese suceso, cambió de domicilio, atormentada por la visión del descampado donde ocurrieron los abusos. aría del Carmen C. G. ha tardado, no se sabe si esperado, siete años en vengar a su hija. Lo hizo convirtiendo en una antorcha humana a Antonio Cosme Velasco, el vecino que abusó sexualmente de la muchacha cuando ésta sólo era una niña. En Benejúzar, el municipio alicantino en que el lunes pasado fue consumada su venganza, los vecinos se debaten entre si la reacción de María del Carmen respondió a un arrebato si es una respuesta a las ansias insatisfechas de justicia. La agresora dijo a la juez que si ese día Antonio no se hubiera cruzado en su camino, nada habría pasado. En su declaración, explicó que el día del suceso ella se encontraba en la parada del autobús cuando la víctima, Cosme Velasco, más conocido en Benejúzar por Ramón o el Pincelito se acercó a ella y le espetó un lacerante buenos días, señora, qué tal sus hijas Provocación que en la acusada abrió la caja de Pandora y sacó a relucir todo el odio y el sufrimiento acumulados durante siete años. Antes de irme tengo que terminar una cosa que comencé hace años comentó a su hija, que le acompañaba. A partir de ese momento, todo fue muy rápido. Se dirigió a una gasolinera por dos veces- -en la primera ocasión no llevaba la botella que des- M pués recogió en un contenedor- compró el combustible y se dirigió al bar Mary, donde estaba el Pincelito Allí le recriminó que se hubiera atrevido a acercarse a ese bar, frecuentado a diario por su marido. Según dijo a la Policía, entonces Cosme hizo ademanes de agarrarla por el cuello, y fue cuando ella le roció con la gasolina para prenderle fuego. Descartada el arma blanca Vecinos del pueblo dicen que Mari Carmen ya expresó hace siete años su intención de quemar la casa del abusador con él dentro. Descartó atacarle con un cuchillo por la corpulencia de Antonio. Todo lo llevó a cabo en un impulso. El criminólogo Vicente Garrido explica que el ánimo de venganza es un instinto primario que anida en casi todos, pero que sólo unos pocos, los que no logran reprimirlo, osan llevar a la práctica. En una sociedad civilizada no debería ocurrir, pero es algo comprensible. Sólo es excepcional estadísticamente hablando. Odiamos a quienes nos hacen daño, aunque en muy pocos casos pasaremos a la acción porque somos capaces de distanciarnos En Benejúzar, un pueblo de poco más de cinco mil habitantes situado a orillas del río Segura, donde Antonio, procedente de una familia del pueblo de siempre es muy conocido y apreciado. sus habitantes temen una posible venganza por parte del entorno del Pincelito en caso de que muera. En el municipio existen dos percepciones bien distintas respecto a los sucesos de hace siete años. Por un lado, una gran mayoría de vecinos tienen claro que la única víctima es Antonio. Muchos estiman que los abusos, que no violación fueron meros tocamientos y un hecho aislado por los que su autor ya estaba pagando en prisión. Además aseveran, sin asomo de duda, que la menor era una provocona aunque tan sólo tuviera 13 años. Esta versión se repite por varios rincones de este pueblo, en el que muchos de sus habitantes no creen que ni la madre ni la hija estuvieran tan afectadas por los hechos de hace siete años. Alguien que está deprimido no sale desfilando en las fiestas María del Carmen, natural de Los Montesinos, un pueblo cercano a Benejúzar, no es apreciada por muchos de sus vecinos, algunos de los cuales la definen como conflictiva loca y de trato difícil Tenía problemas con todos apostillan algunos de los lugareños. Varios de ellos tampoco consideran una provocación el hecho de que Antonio tomara café en el bar Mary el pasado 13 de junio. Llegaba andando del cuartel de la Guardia Civil de Jacarilla y ¿Te ha gustado mi padre? Es también el paso de una niña a una joven señalada como la violada a la que los chicos descartan como novia. El marido de María del Carmen llegó a relatar a los agentes que tras la agresión sexual a su hija los propios hijos de Antonio martirizaban a la chica con comentarios del tipo ¿te ha gustado mi padre? Javier Senabre, criminólogo y presidente de la Fundación Ayuda a las Víctimas de Delitos, opina que la reacción de esta mujer es inseparable del sentimiento de maternidad, de quien cree que la condena es pequeña en relación con el daño cometido Según Senabre, la reacción de la madre no exige que esté fuera de sí. Basta con que esté preocupada. Es un acto de venganza puro y duro Y de justicia ante una provocación, una chulería del violador que regresa al pueblo del que es vecino, donde abusó de la menor. Aunque Cosme Velasco no tenía antecedentes previos al delito que cometió contra la hija de María del Carmen, existen rumores en el pueblo que apuntan a que abusó de su mujer antes de casarse con ella. Otro rumor, desmentido con indignación por no pocos vecinos, sugiere que incluso pudo abusar sexualmente de una de sus hijas en una ocasión en que se encontraba bebido. La venganza de la madre de la niña violada ha dividido al pueblo de Benejúzar entre los que apoyan al abusador y los que defienden a una familia que vive un infierno desde hace siete años