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ABC DOMINGO 19 6 2005 Madrid 45 El Supremo anula el testamento que un anciano moribundo hizo a favor de la dueña de su residencia ABC MADRID. El Tribunal Supremo ha revocado el testamento que un anciano de 88 años otorgó en inminente peligro de muerte a favor de la dueña de la residencia en la que se alojaba, por no justificar la ausencia de un notario que diera fe del ruego del testador para que su firma en el documento la realizara uno de los testigos. Según relata el Supremo en su sentencia, el anciano ingresó en febrero de 1989 en la citada residencia y aunque el 10 de junio de 1964 había hecho testamento a favor de sus hermanos, éstos fallecieron antes que él, entre 1990 y 1992. Tras sufrir un infarto, el hombre decidió hacer un nuevo testamento en peligro inminente de muerte el 11 de septiembre de 1992, que fue otorgado ante cinco testigos y firmado por todos ellos y en el que, además, aparece una huella dactilar que se dice corresponde al testador En ese testamento, el anciano, quien murió seis días después, declaró única y universal heredera de todos sus bienes a la dueña de la residencia. El Supremo cree que la intervención tanto en la redacción, como para salvar la ausencia de la firma del testador, de uno de los testigos, que no se limitó a presenciar el acto, sino que participó de forma activa, supone una grave irregularidad. La Sala explica que el testamento en peligro inminente de muerte se refiere exclusivamente a aquellos supuestos en que el estado del testador es de tal gravedad que se pierde toda esperanza de salvación y no hay lugar a que pueda acudir al notario. En este caso no se ha justificado la ausencia del notario. PECADOS CAPITALES MAYTE ALCARAZ LAS PRIMARIAS DE QUITA Y PON Q ue se preparen Rafael Simancas y Trinidad Jiménez si finalmente repiten como candidatos sin pasar por primarias, ese hallazgo socialista del que tanto presumen sus dirigentes cuando lo sacan a pasear y del que tanto reniegan en privado cuando deciden pasarlas a cuchillo. Ya lo ha dicho Joaquín Leguina: primarias sí, gracias. Es decir, o aquí jugamos todos y pasamos por la criba (y Leguina sabe mucho de eso y de cómo se pueden perder unas primarias frente a Fernando Morán) o se rompe la baraja. Su derrota ante el ex ministro de Exteriores le legitima el ex presidente socialista para pedir cuentas a su partido si se hace trampas en el solitario. Además, haciendo uso de su proverbial licencia política para decir cuanto se le antoja ahora que los focos en Madrid no le apuntan, critica con dureza la ubicuidad a la que aspira Trinidad Jiménez en su doble condición de portavoz municipal y responsable de Exteriores en la Ejecutiva de Ferraz. Yo no me atrevo a valorar su tarea municipal, porque me es difícil seguirla: nunca sé si está por ahí de viaje o en los Plenos del Ayuntamiento apunta Leguina con esa acidez que derrocha cuando la ocasión o el enemigo lo merecen. Tampoco se recata en defender a su amigo Alberto Ruiz- Gallardón, y pide que la gente tenga paciencia con las molestias de las obras, porque todo acabará y el resultado estará a la vista Este Leguina transversal encaja poco con la España del talante de Zapatero, para quien dirige siempre dardos sobre todo cuando alguien le cita el nombre de Trinidad Jiménez, la portavoz municipal socialista a la que el ex dirigente madrileño quiso arrebatar la candidatura y el hoy presidente del Gobierno defendió hasta la muerte. No obstante, Zapatero es consciente de que las aguas bajan revueltas en Madrid. Primero porque nadie sabe si Simancas repetirá, aunque él siga confirmando su disposición segundo, porque la continuidad de Trinidad Jiménez está cuestionada y no sólo por Leguina y tercero, porque para el Gobierno no tiene fácil venta lo de recortar todas las inversiones en la región. Por cierto, todavía Zapatero no ha contestado a Esperanza Aguirre la carta de los agravios. Y eso que Teresa Fernández de la Vega le pidió a la presidenta que la enviara.