Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 DOMINGO 19 6 2005 ABC Nacional PP y PSOE afrontan hoy su último test electoral hasta las municipales y autonómicas de 2007 El resultado de los comicios en Galicia servirá para medir la consolidación de Rajoy y de Zapatero b Un cambio en el gobierno de la Los llamados a las urnas El futuro de Galicia queda en manos de los 2.616.994 electores que hoy están llamados a las urnas, de los que 305.218 son emigrantes. El voto de la diáspora se escrutará por las juntas electorales provinciales ocho días después de los comicios. Además, para estas elecciones 106.630 jóvenes estrenarán su derecho a voto. Para la coordinación de la jornada electoral, la Xunta ha organizado un dispositivo de 25.122 personas, que realizarán su tarea en las 4.069 mesas electorales repartidas por los 315 ayuntamientos de las cuatro provincias gallegas, para elegir a los 75 diputados del Parlamento de Galicia: 24 por La Coruña, 22 por Pontevedra, 15 por Lugo y 14 por Orense. En el dispositivo habrá 12.207 miembros de mesas; 4.289 representantes de la administración; 945 de los ayuntamientos; 107 jueces de primera instancia o de paz; 336 miembros y personal de las juntas electorales; 50 personas de las delegaciones territoriales; 6.650 miembros de las fuerzas de orden público; y 538 personas del operativo del escrutinio, que se encargarán de los cerca de 49 millones de papeletas impresas para la cita de mañana. Xunta provocaría el aplazamiento hasta el otoño de la Conferencia de Presidentes sobre financiación autonómica, prevista para julio GONZALO LÓPEZ ALBA SANTIAGO. Salvo imprevistos, las de Galicia serán las últimas elecciones que se celebren en España hasta las municipales y autonómicas de 2007, antesala de las generales de 2008 si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no opta por una disolución anticipada de las Cortes. Así pues, PP y PSOE afrontan hoy su último test electoral hasta dentro de año y medio. Esta circunstancia, unida al carácter de bastión que para el PP tiene Galicia, confiere a estos comicios autonómicos una dimensión nacional como no han tenido desde que, en 1989, la primera mayoría absoluta obtenida por Manuel Fraga representó la primera piedra para la hegemonía municipal y autonómica de los populares, que en España acostumbra a ser preludio de la tendencia estatal. Fraga recibió ayer al preso español que ha pasado más años en una cárcel extranjera elecciones han estado precedidas de una estrategia de endurecimiento de la oposición y de protestas en la calle contra la política del Gobierno, que alcanzó un punto culminante en la manifestación contra una posible negociación con ETA, que vino a certificar la ruptura del Pacto Antiterrorista. convocatoria, no arrebatar el gobierno al PP sería una derrota por cuanto los propios socialistas confiesan que alejaría tal posibilidad para muchos años y acarrearía la búsqueda de un sustituto para Emilio Pérez Touriño. Zapatero ha puesto en la balanza electoral todo el peso del Gobierno y si no ha participado más ha sido porque se lo han impedido sus obligaciones como presidente. Además, para el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, natural de Lugo, ganar en su tierra es casi una cuestión personal y en este objetivo no ha escatimado recursos. Examen al vigor del efecto ZP Zapatero tiene un margen mayor para digerir un resultado adverso, aunque éste acentuaría el desgaste que ha empezado a experimentar como consecuencia del ejercicio del poder. Los socialistas tienen asegurado mejorar su resultado de las anteriores elecciones autonómicas y muchas posibilidades de conseguir el mejor de su historia en esta comunidad, donde nunca han conseguido ganar. Pero, en los términos en que se ha planteado esta Rajoy echó el resto con miras a 2008 Tras gobernar durante cuatro legislaturas con mayoría absoluta, el PP se enfrenta ahora a la posibilidad de no alcanzar el listón mínimo de los 38 escaños que precisa para continuar gobernando frente a la alianza anunciada entre PSOE y BNG. Si Manuel Fraga pierde no sólo será el final de su carrera política, sino que su derrota salpicará a Mariano Rajoy, que se ha implicado al máximo en este campaña y ha terminado pidiendo el voto para sí mismo, sea por convicción en la victoria o como último recurso para alcanzarla. La consecución de este objetivo le permitiría reivindicar para sí buena parte del mérito del triunfo electoral y le daría alas para afianzar su liderazgo dentro del PP y buscar la revancha de 2004 frente a Zapatero. Aunque nadie pone en duda la continuidad de Rajoy al frente del PP hasta las próximas elecciones generales, una derrota- -que vendría a añadirse al fuerte retroceso sufrido por el PP en el País Vasco- -le obligaría a repensar su estrategia, máxime si se tiene en cuenta que estas Los socialistas saldrán derrotados si no logran gobernar, aunque consigan el mejor resultado de su historia La encrucijada del BNG Más compleja aún sería la situación para el BNG, cuyas bases sólo asimilarían el retroceso en escaños que les han pronosticado todas las encuestas, Fraga reflexiona en su despacho; Touriño y Quintana, en familia El presidente de la Xunta, Manuel Fraga, no varió ni un ápice su rutina de trabajo y ayer dedicó la mañana de la jornada de reflexión a sus habituales audiencias de trabajo en su despacho de la Xunta de Galicia. El candidato del PP recibió a José Manuel González Beltrán, el que llegó a ser el ciudadano español recluido durante más años en una cárcel extranjera, que le agradeció personalmente su intervención para que pudiera ser visitado en dos ocasiones por su madre durante su estancia en una prisión de Egipto. Fraga se reunió también con el consejero de la Presidencia, los secretarios generales para la Unión Europea, Relaciones con los Medios Informativos y Presidencia y la directora general de Protocolo, y preparó discursos de los actos oficiales que celebrará los próximos días. Muy distinta fue la actividad de los candidatos del PSOE y el BNG. Emilio Pérez Touriño dedicó la jornada de reflexión a desconectar primero a solas con su mujer, y por la tarde en familia, y a terminar La república de los sueños de la galardonada Nélida Piñón. El nacionalista Anxo Quintana cocinó un jarrete de ternera- gallega, por supuesto -a su familia y amigos íntimos y por la tarde vio por televisión el partido en el que el Celta de Vigo logró su regreso a la Primera división de fútbol.