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10 La Entrevista DOMINGO 19 6 2005 ABC JULIO CÉSAR STRASSERA Fiscal del proceso a las Juntas Militares de Argentina Las leyes del perdón fueron sacadas a punta de pistola La Corte Suprema de Argentina declaró esta semana la inconstitucionalidad de las denominadas leyes del perdón que dejaron en libertad a cientos de represores de la última dictadura (1976- 83) Veinte años atrás, otro tribunal condenaba a los jerarcas militares como máximos responsables de la guerra sucia. Al frente de la acusación estaba Julio César Strassera, el fiscal que logró corregir el rumbo de la historia de aquellos que se soñaron vencedores POR CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL EN BUENOS AIRES FOTOS ALBERTO HALIASZ ¿Qué análisis hace del fallo de la Corte Suprema? -Estas fueron leyes sacadas a punta de pistola. Respondieron a un estado de necesidad y se dictaron después de dos levantamientos militares. A falta de leer la sentencia completa- -sin publicar- comparto el argumento principal que sostiene la Corte: Argentina había suscrito varios tratados internacionales, entre ellos el Pacto de San José de Costa Rica, y los había incorporado a la Constitución. Estos tratados declaran los crímenes de lesa humanidad imprescriptibles, impiden que sean amnistiables, y yo diría que hasta indultables. Por lo tanto, la Ley de Obediencia Debida y la de Punto Final son inconstitucionales. -Según ese razonamiento, ¿se podrían anular también los indultos de Carlos Menem a los jerarcas y altos oficiales de la dictadura? -Pienso que sí, pero la Corte tendría que pronunciarse por cada caso en particular. Falta eso. No puede decretar la inconstitucionalidad de una ley con carácter general porque, a diferencia de España, en Argentina no existe un Tribunal Constitucional que diga: Señores, esta ley es inconstitucional, y punto Sucede, como en el caso de estas dos leyes, que sienta un precedente para casos análogos que significa, en la práctica, ponerle el mismo sello. ¿Podrían también invalidar los indultos de Menem a los guerrilleros y surgir un escenario imprevisto: una avalancha de militares y ex guerrilleros desfilando por los tribunales? ¿Abrir la caja de Pandora? -Es una posibilidad abierta, y si se abre la caja de Pandora, mala suerte. ¡Qué se le va a hacer! Pero, en cuanto a los indultos de los subversivos, hay que tener en cuenta que sus delitos no hayan prescrito, porque hay muchos que lo están al no ser de lesa humanidad. ¿Esta sentencia de la Corte puede modificar en algo la situación de los ex marinos, Ricardo Miguel Cavallo y Adolfo Scilingo, ambos presos en España? -No, no lo creo, a menos que Argentina pida su extradición. En el caso de La Corte Suprema también puede invalidar los indultos de Menem a los jerarcas de la dictadura No es posible saber cuántos militares pueden desfilar por el banquillo, como tampoco la cifra exacta de desaparecidos Salvo que Argentina pidiera su extradición, no creo que la situación de Cavallo y Scilingo en España cambie Preguntar qué hizo la sociedad argentina entre 1976 y 1983 es como preguntar qué hizo la alemana del 33 al 39 Aunque se anulen los indultos a los guerrilleros, hay muchos delitos que han prescrito porque no son de lesa humanidad Cavallo, aún no ha sido juzgado; y Scilingo está condenado. Teóricamente, con Cavallo se podría dar la hipótesis de que aquí alguien lo denunciara, se abriera un proceso y se pidiera la extradición; pero no creo que España la concediera, aunque, podría darse. -Abogados de ex represores rechazan la decisión de la Corte porque consideran que niega el principio básico de cosa juzgada -La jurisprudencia de la Corte Interamericana dice sobre estos principios que ni el de cosa juzgada ni el de la ley más benigna son obstáculo para declarar la nulidad de las leyes. Es decir, que quedan relegados a un segundo plano ante delitos de lesa humanidad. -En el caso argentino, antes de que se pronunciara la Corte lo hizo el Parlamento, que declaró nulas esas leyes en 2003. ¿Tenía facultades para hacerlo? -A mi juicio, lo que hizo el Parlamento es una verdadera mamarrachada. No puede anular las leyes que él mismo dictó. Lo que puede es modificarlas o derogarlas. De hecho, las había derogado ante. Es decir, que anuló una ley que para ellos ya estaba derogada... Jurídicamente es un disparate absoluto, pero tiene cierto valor político. ¿Cómo es posible que sobre el mismo asunto (las leyes del perdón) la Corte se haya pronunciado dos veces en sentidos distintos? -Hay dos argumentos. Primero, no es la misma Corte. Sólo permanecen tres de sus antiguos miembros: Carlos Fayt, que mantuvo su postura; Augusto Bellusio, que se abstuvo, y el presidente Petracchi, que lo cambió por la siguiente razón: cuando se planteó por primera vez el tema, aún no se había reformado la Constitución- -cambia en 1994- -y no estaban incluidos los Pactos Internacionales. Este es el argumento que permite ofrecer una salida como para decir: nos encontramos, de hecho, en otras circunstancias. ¿Se equivocan entonces los que dicen que este fallo es político y responde a los nuevos jueces nombrados por Néstor Kirchner? -Sí, la acusación es injusta, y ojo, que yo no soy de los que adoran a Kirchner calla, pero le detesta Pero esta acusación es injusta realmente. -Hay muchas cifras, pero, según sus estimaciones, ¿cuántos militares o civiles pueden terminar ahora en el banquillo? -Realmente no lo sé. Las estimaciones que se hacen son todas arbitrarias. Hay quienes hablan de más de veinticinco, de cien, de cuatrocientos, de mil... habrá que verlo en la medida en que se vayan abriendo los procesos. Es como con los desaparecidos: se habla de nueve mil y pico primer informe de la Comisión Nacional para la Desaparición de Personas, que luego lo amplía a unos 18.000 de treinta mil estimación de los organismos de derechos humanos Yo diría que están entre veinte mil y treinta mil, pero no se sabe. ¿Considera válida la teoría de los dos demonios equipara el terrorismo de Estado a los actos de la guerrilla -No se trata de eso. Es lo mismo que hablar en España de los GAL y decir que eran terribles frente a ETA, que son niños de pecho. No, lo que pasa es que los GAL fueron una forma de terrorismo de Estado, muy grave, pero eso no convierte en inocentes a los de ETA. En Argentina se puede aplicar el mismo razonamiento. ¿A qué criterio respondía que los militares se apropiaran de los bebés y aguardaran a que las madres parieran para matarlas y quedarse con las criaturas? -Había, como el general Camps, quien decía que no había que dejarles a los chicos porque los iban a criar como terroristas. Pero mataron embarazadas, incluso antes del parto, aunque no llegaron a asesinar a bebés. Algo tenían que hacer con ellos, y se dijeron: pues negociamos con ellos, los entregamos. ¿Se puede hacer algún reproche a la sociedad argentina, que no vio o