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8 Opinión DOMINGO 19 6 2005 ABC LA BURBUJA NI LÍDERES, NI POLÍTICOS NI NEGOCIANTES OS políticos están obligados a ser sólidos y consistentes, pero a la vez dúctiles y maleables, como los metales preciosos, y al mismo tiempo, han de ser etéreos e impenetrables como los gases nobles. No debemos decirles que nos gusta más en ellos su capacidad de negociación que sus creencias, porque nos exponemos a que cambien su ideario en cualquier negociación. Ni tampoco debemos hacerles creer LUIS IGNACIO que compartimos con PARADA ellos sus creencias, porque podemos encontrarnos con que son capaces de negociar todo, incluso su ideario. Lo peor de todo es que ni siquiera sepan negociar. El fracaso de los dirigentes europeos en la cumbre de Bruselas nos demuestra que ni son líderes, ni son políticos ni saben negociar. No todos los dirigentes son líderes, es decir, paladines de una causa; no todos los gobernantes son políticos, o lo que es lo mismo, no dominan el arte de lo posible; no todos los mandatarios saben negociar, que equivale a saber llegar a soluciones sin que ninguna de las partes aplaste a sus oponentes. Estos políticos de comienzos del siglo XXI no tienen nada que ver con aquellos de mediados del siglo XX, que sabían que negociar no es un juego de pícaros en el que quien mejor finge más gana, ni que el objetivo es mentir sin que se note. En la Escuela de Negocios se explica que negociar es el intento de lograr acuerdos de modo que todos queden beneficiados o perjudicados por igual, que negociar es como crear puentes, porque se negocia con seres humanos, sus emociones, sus culturas; con la responsabilidad que se deriva de la toma de decisiones e incluso de no haberlas tomado. Los negociólogos sostienen que el buen negociador tiene que salir al balcón, ganar perspectiva, ponerse en el lugar del otro; que es vital ocultar las emociones, clarificar las alternativas, ganar tiempo. Y sobre todo, que decidir en la mesa es una locura. La locura, ya saben, no consiste en carecer de razón, sino en querer llevar la razón que uno tiene hasta sus últimas consecuencias. L ABC Y SUS LECTORES Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es El contenido de la columna de Antonio Burgos publicada el pasado miércoles bajo el título El zapatófono de sólo hablar no le ha gustado a FRANCISCO PARRA, quien se refiere concretamente a la frase A los teléfonos móviles les dicen terminales, como a los enfermos que están buscando las tablas y los caritativos médicos progres de las urgencias de ese hospital les dan la bolilla, como a los perros, para que no sufran los animalitos, digo, los pobrecitos No sé si trataba de ser gracioso, o si, por el contrario o por añadidura, refleja alguna profunda convicción personal. En cualquier caso, con lo siguiente yo no voy a pretender ser gracioso; y, desde luego, aunque me deje llevar (también yo) por alguna convicción personal, me temo que tampoco voy a ser nada caritativo. No sé que tipo de muerte le depara el destino al señor Burgos. Pero, si por desgracia fuese ésta debida a un cáncer terminal de aparato digestivo, espero que no tenga la mala fortuna de encontrar a algún caritativo médico progre en sus últimos meses semanas de agonía sin sentido. Por el contrario, espero que su tratamiento sea encomendado a un equipo médico acorde con su particular punto de vista sobre el bien morir; no vaya a ser que se muera un mes o dos antes de tiempo sin haber gritado de dolor, llorado de desesperación y, en suma, sufrido lo suficiente Vamos ahora con el habi- tual capítulo de errores detectados por los lectores en los últimos días. LUIS ROMAY nos señala que en una necrológica publicada el pasado día 7 se decía: Más adelante, tras renunciar al sacerdocio... El sacerdocio es irrenunciable, por ser un sacramento que imprime carácter JUAN IGNACIO VILLARÍAS leyó el día 6 en la sección Nacional un titular que decía: Rabat, que conocía que se iba a producir la visita... ¿No sería mejor sabía que se iba a producir la visita... No comprendo por qué últimamente se prescinde de saber para sustituir dicho verbo por conocer que no siempre significa lo mismo. También en la sección Nacional del mismo día otro titular dice: Detenido un menor de 13 años... ¿Cómo va a ser menor de trece años si tiene ya los trece años cumplidos? Errores todos que provienen de un desconocimiento gramatical. Algunos periodistas no saben distinguir un sustantivo de un adjetivo JAIME MOLINERO se refiere a una información sobre la localidad de Rivas aparecida en la sección de Madrid el 2 de junio, en la que se habla del Ayuntamiento riveño Convendría que el autor se documentara mejor, los habitantes de Ri- vas no somos riveños, somos ripenses LUIS MIGUEL MONJE ha detectado un error en la sección Internacional, en un artículo relativo a la crisis de Bolivia publicado el pasado domingo bajo el título Un juez para un caso imposible En el mismo se menciona que el flamante presidente Eduardo Rodríguez es nacido en Cochabamba, al igual que Evo Morales. Lo primero es correcto, pero lo segundo no. Evo Morales nació en una comunidad llamada Isallavi, en la provincia de Sud Carangas, del Departamento de Oruro. Este Departamento está situado en el altiplano, de ahí el origen aymará del dirigente indígena, aunque en esta zona del país también viven quechuas. A los 19 años Evo Morales emigró con su familia, como muchas otras, al Chapare, en el Departamento de Cochabamba, una exuberante región tropical conocida por sus plantaciones de coca, entre otras cosas. Fue entonces cuando Evo Morales empezó a forjarse como dirigente cocalero y campesino Por último, MARÍA DEL MAR ANGLADA nos hace una pregunta: Están escribiendo en español. ¿Por qué escriben Estatut de Cataluña en lugar de Estatuto de Cataluña