Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 18 6 2005 Sociedad 63 Religión Fieles de todo el mundo envían misivas a la Ciudad Santa con la esperanza de que crucen las puertas del cielo y reciban así ayuda divina Cartas pías para el Dios de Jerusalén TEXTO: JUAN CIERCO CORRESPONSAL. FOTO: AP JERUSALÉN. Hace unos años, un funcionario del Servicio de Correos de Israel se topó con una carta, sin remite, dirigida a Dios. La abrió para buscar una dirección a la que devolverla y se encontró con la petición de un hombre enfermo que necesitaba 5.000 shekels (unos 1.000 euros) para pagarse el tratamiento médico. El funcionario, conmovido, recolectó dinero entre sus compañeros de trabajo hasta llegar a los 4.300 shekels, que le fueron enviados. Dos semanas después, el mismo hombre volvió a mandarle una carta a Dios para agradecerle el envío del dinero. Con una apostilla: Dios, la próxima vez que quieras ayudarme, no mandes el dinero a través de Correos, porque me han robado 700 shekels Hoy en día, los funcionarios de correos israelíes ya no abren las cartas dirigidas a Dios. Las almacenan durante seis meses (unas mil este año) para llevarlas luego como ha sucedido esta semana al Muro de las Lamentaciones. Allí, el jefe de Correos, Yossi Sheli, se las entrega al rabino del Muro, Shmuel Rabinovitch, quien las coloca cuidadosamente en las sagradas grietas. Poco importa que sean o no de ju- El rabino del Muro de las Lamentaciones, Shmuel Rabinovitch, coloca las cartas en las grietas díos. Todas las cartas, muchas de ellas dirigidas a Dios pero otras a Abraham, Jesús de Nazaret, la Virgen María o Santa Claus, reciben el mismo trato, ya sean de fieles cristianos o judíos. Llegan entre 2.000 a 3.000 mil al año. Las envían niños, jóvenes, mujeres enfermas, hombres necesitados de trabajo, cleptómanas que piden ayuda a Dios para no volver a robar; estudiantes que no quieren volver a copiar en los exámenes; una esposa que se queja de que su marido quiere más a sus perros que a ella... Cuestiones, todas lo son, importantes para Dios.