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44 Madrid SÁBADO 18 6 2005 ABC LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es ABCrossing Señor director de ABC, quiero agradecerle a su periódico la iniciativa de intercambio de libros de ABCrossing para fomentar la lectura en Madrid, de la que pude disfrutar en Casa de Vacas en el Retiro el pasado fin de semana. Unos azafatos muy atentos me explicaron la campaña y, sinceramente, me pareció brillante. Me entregaron un libro y este fin de semana tenga por seguro que llevaré varios libros al parque del Retiro para que siga en marcha el intercambio. Serafín Gutiérrez cloa, que debido a las obras de la línea 3 del Metro hemos visto reducidas nuestras ventas en más del 50 La falta de aparcamiento, atascos, difícil accesibilidad por coche, aceras cortadas e intransitables, etcétera, hacen que los clientes huyan de esta zona. Manuel Vilches MADRID AL DÍA UN HÉROE MANUEL DE LA FUENTE ¿Convivir o sobrevivir? El alcalde pide disculpas por las molestias que causen las obras de la capital. Reconoce que es muy difícil convivir con las obras Estoy totalmente de acuerdo. Lo que el señor alcalde no dice es que es imposible sobrevivir a ellas. Me refiero a los pequeños y medianos comerciantes del distrito Mon- A los toros Sí señores, hay que ir a los toros. Ese espectáculo tan admirado por muchos, pero tan ignorado por muchos otros. Ir a los toros es disfrutar de la belleza y plasticidad del torero ante un toro en el albero, la pasión y el espectáculo. Jorge García Escudero E ntre las buenas costumbres de nuestro Ayuntamiento encontramos ésa que cada dos meses nos ofrece la posibilidad de deshacernos de muebles y trastos viejos, que son recogidos por los servicios municipales, que se encargan de que pasen a mejor vida. Es una costumbre práctica y podría ser ampliada a la recogida de otros enseres y bienes que perfectamente podrían ser usados por otras personas u otras instituciones. Como pueden ser los libros, los CD, la ropa y un largo y casero etcétera. Pues bien, en la calle del Lago Constanza se celebró este día del desecho el pasado miércoles. Los vecinos aprovechan para bajar ciertos utensilios como el tendedero que se ha oxidado, la silla con la pata quebrada, el somier que los niños confundieron con una cama elástica, la paellera a la que se le ha pasado el arroz o simplemente esa lámpara que se ha quedado a oscuras. Pero también llegan a la calle objetos realmente inverosímiles, además de escombros puros y duros. Y bastante mierda, con perdón. Una taza del retrete, una muñeca de plástico, un trivial, una segadora (en pleno barrio de Quintana, donde lo único verde es la corbata del portero del legendario bingo Cátedra un tocadiscos ye- yé, una jofaina, un flotador, un candil... en fin, que el pueblo aprovecha para hacer limpieza aun a sabiendas que gran parte de su basura no es reglamentaria. Cuando llegan los recogetrastos parece que lo hacen a toda prisa, y no siempre de forma escrupulosa: sólo muebles y trastos viejos. De manera que la acera queda inundada de porquería de todos los colores, olores y formas, inundada aún más de lo habitual. Sin embargo, a la mañana siguiente, casi al alba, acude nuestro héroe. Viste de verde, de un verde municipal, evidentemente, como escribió Neruda, y se tapa las orejillas con un unos auriculares y escucha música porque en esa calle, como en tantas, es imposible hacer oídos sordos y los niveles acústicos sobrepasan con creces los límites de la legislación vigente. Pues este hombre, este joven barrendero, en apenas media hora, a lo sumo tres cuartos, dejó la acera como un espejo en el que poder contemplar otra vez nuestra vida cotidiana. No sólo barrió cada baldosa, sino que en su perfeccionismo, lejos de cortar por lo sano e introducir todo en sus cubos reglamentarios, así como cayera, se tomó la molestia de ir separando plásticos de cartones, cartones de cristales, separó el grano de la paja y dejó la calle como para comerse en él una pizza de la tienda de la china. Supongo que mientras haya gente así, la especie todavía tiene futuro.